"Ella tenía el cielo en sus ojos, la sal del mar en sus labios, el poder del viento en su aliento de menta, la suavidad de la seda en su piel, el perfume de mil jazmines en su cuerpo...
Su sonrisa tenía la luz de un millón de estrellas, y su risa, retumbaba en mis oídos como cascada que corre rauda por el cauce de un cañón rocoso y profundo...
Más su alma le pertenecía al universo que la parió con dulzura y la delicadeza de una nube de polvo estelar, no era más que las muchas maravillas que titilan en la oscuridad del firmamento...
Sus pies solían bendecir con pasos pausados la hierba húmeda de la mañana, y su mirada se posaba como mariposa en mi frente, sus labios invitaban a robarle un beso, y sus manos sabían dibujar caricias furtivas en mi espalda...
Más lo más hermoso, no estaba a la vista, se agitaba dentro suyo, en su pecho, en su vientre, en el útero que gesta su pasión desenfrenada, en el sexo, cálido y terso de su entrepierna...
Un maravilloso ser se agitaba dentro de ella, uno rebelde, uno irreverente, uno pujante y combatiente, uno candente,de ésos que te roban el alma con una mirada, que te secuestran la mente con un pensamiento que brota de su palabra...
Fué imposible pasar por alto su sabiduría, su inteligencia, el aplomo frente a la vida, y la locura con que la vivía, era indómito su espíritu, a donde quiera iba, a dónde iba enamoraba, y donde enamoraba, había siempre un corazón que corría el riesgo de romperse en mil pedazos...
¡Oh mujer altanera, de cabello oscuro, de mirada fiera, de actitud guerrera, conquistadora de imperios de soledad y miseria humana!...
¡Oh mujer de silencio profundo, enigma de mis por qués, respuesta ininteligible de mi destino, el acertijo de mi existencia, todo lo que ignoro, de todo lo que sé y doy por cierto!...
¡Oh mujer, en tu vientre quiero perderme, morirme en tu sexo, resucitar en tu boca con uno de tus besos, escalar tus pechos, con mis dedos, dibujar una sonrisa en tu rostro, y atarme a tu frente con la extensión infinita de tu negro cabello!
¡Oh sonrisa infinita, cierta, auténtica y verdadera, contágiame de felicidad, que tu risa me eleve en alas de la brisa, que mi espíritu se eleve por encima de mi melancolía absurda, que me cure para siempre la tristeza, que sane mis profundas heridas, que abrace mi corazón a carcajadas, y que encienda la luz de mis días de oscuridad!..."
