“¿Qué me dice la vida?, ¿qué el
destino?, ¿Qué me susurra esta realidad insoportable?, ¿qué esconde mi
tristeza?, ¿Qué disfraza de alegría, los pasos que doy cada día, sin rumbo
alguno, sin destino, ni origen, sin planes, ni propósito?...
¿Dónde yace la luz de todas las
cosas?, ¿dónde la claridad de mis ideas?, ¿A dónde se fue la estrella que
guiaba mi vida?, ¿Dónde la fe?, ¿dónde la esperanza?, ¿dónde las ganas?, ¿dónde
el deseo?...
¿Es este acaso el fin de todo?,
¿termina así la bondad que albergaba mi alma?, ¿es ahora la oscuridad, el rumbo
siniestro de mi destino?, ¿es el rencor, ahora el aire que respiro?, ¿es la
rabia, el alimento que nutre la bestialidad oculta de mi ser?...
¿Por qué soy arrojado ahora, a
esta oscura circunstancia?, ¿Qué hacen en mi vida, estos sentimientos
sombríos?, ¿por qué la oscuridad, procura mi ser?, ¿Cuál es el apetito voraz de
las sombras, por la escasa luz de mi alma?, ¿qué pretende el destino arrebatar
del vacío absoluto de mi ser?...
¿A dónde me llevas universo?,
¿Qué quieres hacer con mi energía?, ¿hacia dónde la mueves?, ¿qué haces con
ella?, ¿la usarás para bendecir?, o ¿harás de ella una vorágine oscura de
sombríos sentimientos, que envenenan otras vidas?...
No me uses, ni me desgastes en
las banalidades del odio, la ira, el rencor y el desprecio, no quiero el juego
inútil de auto-eliminarme, contaminando mi ser con estas bajas vibraciones, te
las devuelvo, las dejo para quien no ha entendido el sentido de la existencia,
la unidad y la conexión de todas las cosas…
Que ya está el mundo hasta el hastío de la ignorancia colectiva, de lastimarnos unos a otros, de mancillar la vida en guerras, por cosas que usas y que no necesitas, por dogmas, fanatismos, ideologías y las mismas viejas y obsoletas razones, que justifican el homicidio y la barbarie...
¿Queréis corromper mi alma?, ¿que sea un malvado más, en esta fiesta de satán?, pues te jodiste mundo!, yo vine a amar, y a ser odiado, más no devolveré odio por amor, ni odio por odio, de amor fuí hecho, y cada vez que puedo hago el amor, lo doy a besos, a abrazos estrechos, a caricias "arañantes", a mordidas prohibidas, lo entrego en orgasmos, en "ayes" y "oh si" de placer...
Para amar fui hecho, para dar amor, no espero recibirlo, pues la mezquindad del mundo es su naturaleza, solo dar, sin recibir nada a cambio, ¡nada!..."
