lunes, 10 de noviembre de 2014

"-Hallé nuevas simplicidades abandonando mis propias complicaciones, le puse una mordaza e mi ego y dejé escapar a mis demonios de aquella cárcel de prejuicio y moralidad disimulada con un aire de putrefacta santurroneria.
Entonces un horizonte se abrió de par en par frente a mis ojos, un cielo nuevo, unas nubes que no amenazaban tormenta y aunque lluvia cayó sobre aquel extraño suelo, no remojaron antiguos recuerdos y remordimiento alguno vino a causar zozobra en mis entrañas.
Nuevos rostros, otras voces, gente simple sin complicaciones, las vanidades en el bolsillo roto y el ego haciendo siesta en el interior de su conciencia.
Mi corazón acelerándose en la incertidumbre de lo que mis ojos apenas veían, curiosidad en el semblante de mi rostro y un afán por devorar lo novedoso de las imágenes que retrataban mis retinas.
Unas calles desconocidas, pasos medrosos y una respiración nerviosa, un montón de preguntas cuya respuesta aguardaban en el porvenir.
Entonces en aquel extraño paraje, pudo reposar mi alma, descansar mi cuerpo, entender el valor de aventurarse, de abrirse a lo nuevo, de dejar el miedo empacado en lo absurdo del sentimiento.
Supo mi rostro entonces sonreír de nuevo, mirar fijamente otros ojos, estrechar la tibieza de nuevas manos, de ver la curiosidad de otros ojos puestas en mi humilde humanidad.
No han dado pasos en vano mis pies y no he viajado tan lejos por nada, ha sido mi alma la que me ha llevado, a encontrar en otra parte la tranquilidad y la paz que parecían extraviadas.
Ahora entiendo lo cobarde que he sido toda mi vida y el miedo a enfrentarme a ella con decisión y coraje.
No me reprocho el querer pisar sobre seguro, me reprocho no darle la oportunidad a mi ser de abrirse a conocer, experimentar, expandir y compartir el amor que guardo en mi alma.
He sido un egoísta conmigo mismo, privándome de vivir, de mirar, de tocar, de respirar, de sentir.
Le he negado a mi ser el derecho divino de volar, de ir mas allá.
Le he puesto unos grilletes de miedo, unas cadenas de incertidumbre, le he añadido un lastre a mi encuentro con mi propio destino.
Hoy me libero y me pongo unas alas de cera y me elevo tan alto como pueda, sin miedo a que el sol de lo desconocido calcine mis sueños y derrita mis alas de libertad.-"