jueves, 6 de noviembre de 2014

"-¿Que quién soy?, me preguntan con frecuencia, como si fuera tan fácil definirme en un par de palabras.
En mi cuadragésimo segundo aniversario, no voy a tratar de explicarles, mi camino se ha ido alargando con el paso de los años y mis pasos se han tornado pesados.
He vuelto mi mirada atrás y todo parece nublado, como con una especie de cortina espesa sobre ese pasado remoto.
Contrario a lo que insinúan los tergiversadores de mi vida, yo siempre tuve amor para guardar en mi corazón.
Nací en una familia cualquiera, pero cualquiera no tendría una familia como la mía.
Y aunque en los primeros años de la infancia la pobreza amenazó con desunión o traumas psicológicos, tuve una madre que enfrentó al mundo, la vida y sus embates y supo mantener unidos sus cachorros.
Yo siempre he sido muy querido, muy amado, así que queda descartado de plano, que mi psicología se haya fregado por falta de amor o cuidado.
La vida siempre ha encontrado la manera de sorprenderme, de darme y rodearme de personas y cosas maravillosas.
Hoy el sol, brilla sobre mi signo y aunque mi alma se debate en miles de cavilaciones, se que debo seguir mi rumbo, con paso firme, con la creencia que merezco hallar mi felicidad.
Yo soy un cúmulo de experiencias, de miedos, de incertidumbres, yo soy la duda que me separa del futuro, la lágrima que se contiene de orgullo, la palabra que se hace nudo en la garganta.
Yo soy las manos temblorosas que tienen miedo de tocar, el corazón acelerado cuando la belleza de una chica se asoma por mis inquietas pupilas.
Yo soy el sexo endemoniado, lujurioso y pecaminoso contenido en mis ganas, un volcán libidinoso en actividad que no erupciona.
Yo soy un llanto que me callo, una ira que no descargo, el rebelde de una causa condenada a muerte.
Yo soy lo que muchos odian, pero que aman la mayoría, la mayoría que me importa, pues los que me odian, mas que odiarme me envidian.
Envidian que no sea de la altura de su propia mediocridad.
Yo soy niño, adolescente, hombre, los tres en uno solo, al niño le agradezco las ganas de vivir, al adolescente la rebeldía y los deseos de ganarle la batalla al mundo, al hombre la sabiduría y el respeto ganado a pulso.
Yo soy la memoria de todo aquello que debo olvidar y el olvido de todo aquello que no vale la pena recordar.
Yo soy tu dulce sueño o tu peor pesadilla, tu peor amigo o tu mejor enemigo.
Yo te estrujo el alma con lo que escribo, te disparo balas de verdad a quemarropa.
Yo desnudo tu realidad con frases que taladran tu entendedera.
Yo no soy bueno, ni malo, yo solo vivo y respiro y ando por ahí dejando huellas a mi paso.
Yo no pretendo trascender en el mundo, ni brillar, ni ser importante.
Yo habito en corazones humildes y sensibles como el mío, que abrieron sus mentes y me hicieron espacio, que aceptaron mi oscuridad y mi locura.
Yo los llevo en mi alma y ellos me dejan habitar brevemente la suya.
¿Qué quien soy?, soy lo que ves y todo lo que no ves, soy mis amigos, mis enemigos, el amor y el odio durmiendo juntos, el bien y el mal que se revuelcan en una cama alquilada, la inocencia y la perversión jugando a la ruleta rusa.
¿Quién soy yo?, no soy nadie, no termino de conocerme, soy cuarenta y dos años de preguntas sin respuesta.-"