Tentado o antojado, vaya uno a saber, como es que lo enreda a uno el mundo con las maravillas que desperdiciamos, por pendejos o distraídos.
Pa que les digo mentiras, si es que le he ido agarrando fastidio a la gente, a la manera hipócrita en que suelen tratarme. Ese desafio constante e innecesario de quererse hacer los listos conmigo, como si no me diera cuenta de lo hijodeputas que son en el fondo y hasta en la superficie se les nota la malparidez, que no son capaces de disimular.
Pobrecitos y pobrecito yo, tenerles que seguir el juego, pa tener contentos a todos estos malparidos comemierdas, que no piensan por si mismos. Todos alienados con cuanta pendejada les vende el mundo. Presumiendo sus mierdas, los logros de su ego hinchado de codicia y sus valores trastocados por plata; como si todo tuviera un precio o estuviera a la venta, o se alquilara por ratos como pieza de putiadero barato.
Y frescos, no soy un dechado de virtudes, ni faro moral de ninguna puta mierda. Pero no me vengan con sus putas mamadas y sacando pecho de la manera conchuda con la que pretenden normalizar sus cagadas con los demás.
No se que es peor, su perorata rancia y vinagre sobre lo importante que es ser ellos, vivir como ellos o llegar a ser como ellos; como si fueran el ultimo short del vestier.
Como si en verdad me importaran esas tres tractomuladas cúbicas de mierda que chicanean como si se hubieran sacado la lotería, o se hubieran coronado un cargamento de coca.
De donde saldrá tanto bobo hijodeputa? y lo peor, quieren que uno sea como ellos.
Quedarán mamando conmigo, que no les como de puta mierda. Ellos con su raye y yo con el mío, que es no aguantarle mierdas a nadie.
Mi alma ya no tolera la subnormalidad de nadie.
Puta jartera compartir el mismo oxígeno con tanto malparido desubicado.
-De la quejadera y otros males-