viernes, 7 de marzo de 2014

"En tí los misterios contenidos, en tí las preguntas sin respuesta, en tí los colores de la luz que rauda rasga la relatividad del tiempo y el espacio que abarca el universo.

Enigma y acertijo, incertidumbre y duda, lo ininteligible e incomprensible, brújula sin norte, camino sin final, propósito incomprensible.

En tus ojos, el cielo, el mar, el cosmos, la luz del sol y todas las estrellas, en tu rostro la hermosura del paisaje, de un millón de atardeceres.

En tu boca, tu maldita boca, millardos de besos que se aguantan, se acumulan, se desbordan en lujuria.

En tu garganta el trinar de muchos pájaros en primavera, palabras endulzadas, miel de poesía, lírica de ángeles.

En tu mente, un alma rebelde, una libre, una que escapa cuando puede, un mundo, muchos mundos.

En tu corazón un océano infinito de emociones, un amor que se desparrama, que se proyecta en todas direcciones, sin blancos definidos.

En tu vientre el origen de la vida, la muerte efímera de muchos orgasmos, la cuna de muchas pasiones, la locura, la dicha infinita, el sentido, la lúdica que da sabor a lo insípido de la existencia misma.

En tus manos, la ternura, el calor, el cuidado, el cariño perceptible, el trabajo arduo, una prisión deseable de caricias.

En tu ser, un ángel, un demonio, uno que salva con amor, uno que condena con odio y rencor, llevas una dualidad implícita.

Sois la magia, la poesía, el arte, la música, la danza, el canto, el mundo es tuyo, aunque sea un "macho" el que lo administra.

Se levanta temprano tu ser, para dar la batalla por el espacio que ocupas, guerrera, valkyria, druida, del hogar.

El campo de batalla está lleno de testosterona, esa que hierve y ebulle, cuando te quitas la ropa, que se rinde ante la majestad suprema de tu belleza.

Tienes el poder entre tus piernas, en tu pecho, en tu cabeza, en tu vientre, tienes el poder en tus manos, en tu boca, tienes el poder, delegado, concesionado.

Retómalo, edúcate, lucha por tus ideales, supera las barreras del sexismo, libérate de las cadenas que has aceptado llevar, es tu momento, el de tu cuerpo, el de tu ser, no te vendas tan barato, no le des gusto a tu carcelero."





-Dedicado a todas las mujeres del mundo en su día internacional-
"En esta vida bohemia, se ahoga mi ser, se zambulle de cabeza, en el océano infinito, de una incertidumbre que llena de inquietud mis pensamientos.

Es un atisbo de locura, la que refleja mi mirada en el espejo, un rostro que los años esculpen, una careta para mostrarle al mundo, una sonrisa que se diluye, que se parapeta en la más profunda nostalgia.

Un ir y venir de eventos, una película muda que no le gusta a nadie, protagonista silente, de un drama que enmudece, que subyace, que se arrastra imperceptiblemente, mientras el carnaval de la vida se ríe a carcajadas en tu propia cara.

No parezco estar viviendo, es como si solo estuviese allí, llenando un espacio, respirando, hablando, comiendo, durmiendo, caminando, moviéndome de acá para allá, sin rumbo, sentido, ni lógica.

Que insulso se ha vuelto todo, que insípido, todo en el marco de la ridiculez más absurda, !hola!, ¡adiós!, ¿viniste?, ¿te vas?, los mismos acontecimientos, la repetitiva cotidianidad, de una vida hueca.

Podría, si quisiera, tomar la alternativa facilista de buscar un escape en las drogas, en los vicios del mundo, en la adrenalina de una vida criminal, hacerme daño incluso, más que tontería imitar a todo lo que ya parece haberse escrito en ese infructuoso sentido.

Todo parece reducirse, al juego macabro, de lo bueno y lo malo, lo blanco y lo negro, lo justo y lo injusto, no hay al parecer un término medio, ni balance, ni equilibrio, no hay sustento lógico, en la terrible realidad de la que somos protagonistas.

Se empieza un viaje, desde que se nace, se camina, se corre, por la vida, pero andamos sin brújula, nada más que llenando de huellas, marcas y cicatrices por donde vamos, hay quienes dejan algo más que recordar, otros solo dejan tristeza a su paso, hay quienes siembran amor, y hay quien derrama maldad, pena y dolor, la vida no es más que estrellarnos, aniquilarnos mutuamente, hay estrellas, que nos dan su luz, y agujeros negros que nos consumen.

Colisionamos, nuestra existencia, con la de otros, las contaminamos, nos intoxicamos, con sus ideologías, sus formas de amar, sus excéntricos y poco ortodoxos gustos, su particular visión de la vida, chocamos de frente y sin bolsa de aire, y queda tan solo un reguero de partes, las consecuencias y las señales, los cráteres de aquellos impactos, que nos marcan para siempre.

Hay muros en aquellos seres, hay barreras, montañas infranqueables, lugares inaccesibles, y aún así queremos derribarlos, sobrepasarlos, con obstinación absurda, con la insensatez descarada, con la falta de cordura más atrevida, queremos alcanzar lo inalcanzable, tocar lo intocable, poseer lo ajeno, hacer lo posible de lo imposible.

Ironía y sarcasmo, ingredientes de esta receta bucólica existencial, una mofa a tus aspiraciones, la burla directa de toda inútil expectativa, un desafío a la racionalidad, la puesta a prueba de una fé que siempre ha estado en duda.

Somos un experimento colectivo, inconsciente, premeditado, absurdo, millones de vidas, pasando por las mismas circunstancias, hambre, pena, ira, odio, amor, pasión, lujuria, drama, risa, llanto, vida, muerte.

¿Cual es el sentido de la vida?, ¿cual el de respirar el aire que nosotros mismos contaminamos?, ¿cual el propósito de herir y lastimar?, ¿no somos a caso, la misma energía?

Misterio, pregunta sin respuesta, ecuación sin solución, fórmula inconclusa, la obra maestra que queda por la mitad, una sinfonía no terminada, un lienzo en blanco, un libro leído a la mitad.

Necesito entenderte, aceptarte, trascenderte, sobrevivirte, superar tus múltiples desafíos, resolver tus complicados problemas, descifrar los acertijos con los que pones a prueba mi capacidad y mi inteligencia, sortear los dramas que representas en el escenario de mi vida, dejando de lado las heridas, curando mis cicatrices, olvidando el dolor padecido, la tristeza causada.

Vida te escaparas por mi boca un día, así como de ella brotaron una vez tantos "te amo", por aquella que como tú ha de abandonarme al vacío oscuro y silente de la muerte."