"-Hace frío, el cielo está cubierto de nubes grises, la calle eternamente vacía.
El aire congela la punta de mi nariz y mis ojos buscan las formas del paisaje detrás de la niebla infructuosamente.
Mi cuerpo tiembla y con el mi pensamiento, no quiero volver al mismo lugar, ni ver el mismo rostro que me hace padecer.
No se cuando dejará de doler el agujero en mi pecho, ni cuando desaparecerán para siempre los recuerdos.
Ya no quiero seguir arrastrando este lastre de dolor en mi ser.
No quiero tener mi rostro lastimero, con la ausencia de una sonrisa que el pasado lejano me pintaba.
Trato de mantenerme atento a mi presente, a no dejarme llevar por los asuntos no resueltos de un pasado que ya no tiene remedio.
No me aterra la idea de un futuro que se no existe, que no he creado aún.
Mas la soledad es el combustible que prende la hoguera en mis entrañas, esa rumia absurda por algo que mi razón no logra sopesar con argumento alguno.
Este sinsabor que deja cada dia mi propia vida y que destiñe la pasión que logro guardar en lo profundo de mí mismo.
¿Que rumbo puedo darle a mis pasos extraviados?; ¿a mis ganas de ir a cualquier parte y no ser jamás encontrado?.
¿Cómo le hago para huir de mi propia sombra?, ¿Como ir delante de lo que no quiero que me alcance, para que no se haga tormenta en mi mente a cada instante?.
Mi lucidez me abandona en la vigilia forzada de los días, el poco sueño que concilio logra apagar el ruido de mi cabeza cuando piensa.
Respiro profundo y exhalo con un resoplido, queriendo sacarme lo que corrompe mi tranquilidad.
Temo mucho por el equilibrio de mi alma, por perder de nuevo el rumbo, por socavar mi paz, por darle rienda suelta al exceso, por dejarme llevar de mi propia maldad.
No quiero abrirle espacio en mi vida al odio, al resentimiento, yo no quiero desgastar en vano mi energía en eso, no me lo merezco, nadie lo merece.
Yo quiero recoger mis viejas banderas y comenzar de nuevo, caminar despacio, disfrutando el camino sin los afanes del mundo, sin las exigencias de los sistemas.
Yo quiero hacerme de nuevo, vestirme de tranquilidad, de felicidad, de todo aquello que fastidia la realidad y que el mundo ya no soporta mas.
Yo quiero ir por ahí sin encajar.-"
El aire congela la punta de mi nariz y mis ojos buscan las formas del paisaje detrás de la niebla infructuosamente.
Mi cuerpo tiembla y con el mi pensamiento, no quiero volver al mismo lugar, ni ver el mismo rostro que me hace padecer.
No se cuando dejará de doler el agujero en mi pecho, ni cuando desaparecerán para siempre los recuerdos.
Ya no quiero seguir arrastrando este lastre de dolor en mi ser.
No quiero tener mi rostro lastimero, con la ausencia de una sonrisa que el pasado lejano me pintaba.
Trato de mantenerme atento a mi presente, a no dejarme llevar por los asuntos no resueltos de un pasado que ya no tiene remedio.
No me aterra la idea de un futuro que se no existe, que no he creado aún.
Mas la soledad es el combustible que prende la hoguera en mis entrañas, esa rumia absurda por algo que mi razón no logra sopesar con argumento alguno.
Este sinsabor que deja cada dia mi propia vida y que destiñe la pasión que logro guardar en lo profundo de mí mismo.
¿Que rumbo puedo darle a mis pasos extraviados?; ¿a mis ganas de ir a cualquier parte y no ser jamás encontrado?.
¿Cómo le hago para huir de mi propia sombra?, ¿Como ir delante de lo que no quiero que me alcance, para que no se haga tormenta en mi mente a cada instante?.
Mi lucidez me abandona en la vigilia forzada de los días, el poco sueño que concilio logra apagar el ruido de mi cabeza cuando piensa.
Respiro profundo y exhalo con un resoplido, queriendo sacarme lo que corrompe mi tranquilidad.
Temo mucho por el equilibrio de mi alma, por perder de nuevo el rumbo, por socavar mi paz, por darle rienda suelta al exceso, por dejarme llevar de mi propia maldad.
No quiero abrirle espacio en mi vida al odio, al resentimiento, yo no quiero desgastar en vano mi energía en eso, no me lo merezco, nadie lo merece.
Yo quiero recoger mis viejas banderas y comenzar de nuevo, caminar despacio, disfrutando el camino sin los afanes del mundo, sin las exigencias de los sistemas.
Yo quiero hacerme de nuevo, vestirme de tranquilidad, de felicidad, de todo aquello que fastidia la realidad y que el mundo ya no soporta mas.
Yo quiero ir por ahí sin encajar.-"