sábado, 19 de octubre de 2013

"Mi máscara no logra ocultar nada importante de mí...es solo la careta que decidí poner en lugar del demacrado rostro de tristeza y nostalgia que desfigura la anatomía de mi cuerpo...

Es un maquillaje de dolor, una gruesa capa de llanto, lágrimas y pena contenida en mis ojos, la misma pena que arruga la piel de mi cara, de mi cuerpo, la que me triplica los años frente al espejo...

No hay tal máscara en mi vida, me puedes ver a los ojos y darte cuenta de la fragilidad de mi ser, lo fácil que es quebrantar su fé, su amor, su valor, sus ganas de vivir...

Mi máscara es sonreír, cuando mi alma se cae a pedazos por dentro...

Mi máscara es llenar mi vida de cosas, de personas, de actividades, todos parapetos de mi profundo y arraigado dolor, todos chivo expiatorios de mi melancólica manera de sobrevivir a la congoja que me estruja el pecho, en cada recuerdo que me asalta, cuando estoy solo...

Mi máscara se diluye en el llanto mudo que oculto bajo las sábanas cuando pretendo conciliar el sueño cada noche, cuando despierto y descubro que sigo viviendo, sabiendo que ya no estás, y que no volverás jamás...

Mi máscara, no es más que el sofisma de distracción que me he inventado para ocultar mi desorden emocional compulsivo, por auto destruirme  sumergiendo mi existencia en la más oscura depresión...



Mi máscara, es solo eso, la careta con la que enfrento al mundo, no para ocultar nada, no tengo nada que ocultar, todo en mi vida resulta tan evidente, que no ofrece desafío alguno para la ciencia psiquiátrica  no soy más que un triste payaso, consumiéndose en su pena, mientras la función continúa...

Mi máscara no oculta, revela lo que soy, lo que he sido, lo que siempre seré, de lo que no puedo huir  de lo que me persigue, me alcanza, me atrapa y me devora...ésa bestia que lucha con uñas y dientes por salir del profundo inconsciente, donde le encadeno, le sujeto a mi voluntad...

Hay quien me ve, como a un lobo con piel de oveja, un león con piel de antílope, más les digo que se engañan por las apariencias, yo soy lobo, león, depredador, cazador, y no necesito de máscaras para ocultar mi naturaleza, así soy, así me acepto, así fuí hecho...

Yo tengo mis demonios bajo mi control, solo salen pocas veces a tratar de entenderse con los de alguien más...más la suerte no me ha sido favorable, pues no ha habido tal entendimiento y se han quedado tan solos y olvidados, como siempre los he mantenido, tras rejas de represión psicológica...

Hay quien dice que mi lengua lisonjera pretende ganar la mente débil de muchos(as) incautos(as)...no hay tal fuerza en mi palabra, ni tal poder en mis letras, no pretendo "enredar" como sugieren las damas, no me interesa convencer a nadie con lo que escribo, ni respecto de lo que escribo...

Aquel o aquella que juzga mi máscara, se auto engaña  no sabes, y no conoces a alguien por la ropa que usa, eso es prejuzgar, levantar un juicio a priori sobre apariencias, yo soy lo que soy, loco, bohemio, poeta, tonto, soñador...



Busco el amor, por que el muy idiota no me encuentra, o no sabe donde vivo, le he confundido mucho, he creído encontrarlo en algunas personas, más me ha eludido dejando profunda amargura en mi vida, creí hallarle en unos ojos, en una boca, en unos labios de escasos besos y profundos silencios, en caricias tan efímeras, en un par de amaneceres, en lluvias torrenciales que nos mojaron brevemente, en besos furtivos, en sexo prohibido, en un amor anatema, del que debo desprenderme...

No me juzgues, ni me temas...conóceme, indaga por tí, no por mi apariencia, date cuenta como soy, como pienso, como siento...y si encuentras algo que no va contigo, entonces solo déjalo, no he de cambiar, no tengo por qué hacerlo, así soy yo, así soy auténtico...

Incluso con mis máscaras, con mis "alter egos"  con los personajes de ficción que disfrazan mis desórdenes mentales...así soy feliz, así dejo atrás  lo que no quiero de mí, esta tristeza que me inunda, que me ahoga que me asfixia, que me quita el aliento...

He de seguir usándolas, pues el mundo está disfrazado de hipocresía absoluta, de doble moral que le corrompe las ideologías, todos en un carnaval de máscaras y risas fingidas, de vidas felices postizas, todos contentos y regordetes henchidos de falso orgullo, exhibiendo sus juguetes caros, sus ropas de marca, sus joyas, sus autos, mientras su alma corroída por la polilla del vacío que les define...

Mientras el mundo siga pretendiendo ser el paraíso que no es...yo seguiré usando mi máscara...para seguir siendo lo que siempre he sido...un loco, un poeta y un tonto soñador..."