miércoles, 26 de marzo de 2014

"Esos ojos ya dibujaban sonrisas cuando se abrieron por primera vez a la luz de este mundo, un par de luceros que fueron el orgullo de tus padres.

Esos ojos fueron divisando todas las formas y contornos, fueron hallando los colores, descifrando las sombras y los contrastes, esos ojos tuyos fueron aprendiendo el lenguaje de las miradas con el paso de los años.

Y los remojas de cuando en cuando, con lágrimas de tristeza, de alegría, de felicidad compartida, esos espejos que reflejan la pureza de tu alma, lo diáfano de tu ser, la profundidad inmensa de sentimientos que se resguardan en tus entrañas.

Son tus ojos la ventana de tu interior, de lo que no se ve a simple vista, una promesa de misterio, un enigma a resolver, un acertijo brillante, que hipnotiza mis sentidos.

La luz decidió habitar en ellos, y atrapar los colores en sus mágicas esferas, y el océano se calca en cada mirada que lanzas con descaro y majadería.

Una maldición de picardía cae sobre los que miras, una de sensualidad disimulada, ése encantamiento en la mirada, hechizo, brujería, guardas en tus ojos de niña.

Un par de lumbreras que son el norte de la noche de alguien más, la pantalla gigante de quien se pierde al observarlos fijamente, verte fijamente es un reto desafiante, pueden envolverte con su magia, y hacen querer perderse para siempre en su reflejo.

Si tus ojos no me miran, no hay luz en el túnel de mi vida, no hay quien conmueva mis entrañas, quien me sacuda la cabeza de emociones, quien acelere los latidos de mi corazón, quien llene de mariposas mi estómago vacío, quien exhale suspiros involuntarios.

Yo preciso de la belleza que capturaste en ellos, de la energía sobrenatural que emana de ellos, yo preciso de mirarlos hasta el hastío, que dura un eón en el universo que contienen en sí mismos."






"Mis letras no traen consuelo, no secan lágrimas, no remiendan el descosido de los corazones, no alivian la pena, no menguan el dolor.

No fueron escritas para sanar, son sal para las heridas, el acto sado-masoquista de repasar el pasado, las palabras dichas, la memoria de recuerdos vividos, es reconstruir la escena de un crimen del alma.

Son escalpelos, como cuchillos que abren aún más lo que sangra, lo que se drena por mi ser, palabras que diseccionan, que le hacen taxonomía a mis emociones más profundas.

A este amor fracturado le escribo versos, en la cuadraplegia de sentimientos discapacitados, de aquello que dijeron que sentían y que resultó mentira, de aquello que prometieron y que el miedo derrumbó de cobardía.

Yo ya no escribo para remediar nada, este amor fué asesinado lentamente, fué una eutanasia de olvido e indiferencia, de silencio camuflado en una supuesta inteligencia, no es más que crueldad maquillada con rimel y labial de cobardía.

Me quedan las manos y el alma vacía, para llenarlas de nuevo, de nuevos besos, de nuevas caricias, de cosas más ciertas, más tangibles, más sinceras.

Me queda el sinsabor de haber entregado lo mejor de mí a quién nunca quiso valorarlo, fuí la aventura de alguien más, el pasatiempo, el cigarro que te fumas y desechas cuando se acaba la diversión.

No me duele la herida, me duele el perpetrador, no me duele la cicatriz, me duele la mano que arroja sal sobre la herida, no reprocho la experiencia, reprocho la persona por la que tuve que vivir tanta amargura.

Ya no tiene caso, seguir ahondando en más dolor, seguir el círculo vicioso y destructivo de recordar a quien no te recuerda, de pensar en quien no te piensa, de amar a quien no te ama.

Ya no brotará mas tinta roja de mis venas, para poemas a quien no lee más el amor en la hoja en blanco de mi mirada, no vale la pena encriptar mensajes en lo profundo de mi ser, a quien nunca entendió el valor de un sentimiento, a quien no entiende el dolor detrás de una lágrima.

Me trago mi pena, me atraganto con mis sentimientos, hago un rollo y lo meto en el bolsillo roto de mis sueños, de todo aquello que quise, y que fué despreciado, arrugo ese destino, y lo arrojo al tiradero de lo que desee como mi felicidad.

Mis letras no pararán tu llanto, no borrarán de la memoria las caricias, los besos, los orgasmos, no te anestesiará los sentimientos, ni calmará tu ansiedad, no traerá el descanso a tus insomnios, mis letras son veneno, de odio puro, de rabia, de pena, de dolor, de frustración extrema.

No las leas, pues te enferman, como lo hace esto que siento, que quiero abandonar, que quiero dejar de lado para siempre, así como tú lo hiciste conmigo, pagarte con la misma moneda, rebajarme a tu nivel, ser tan hueco y básico como tú."