martes, 30 de diciembre de 2014

"-Quisiera engañarme creyendo que fui algo para ti, un amanecer alegre, o la melancolía del sol cuando se pone en el horizonte.
Quisiera creer que cuando mirabas el mar, el vaivén de sus aguas traía a tu memoria nuestros cuerpos mojados de sudor y nuestros labios húmedos de besos frescos.
Quisiera creer que me extrañaste a morir cuando te fuiste y nos dejamos de ver.
Que la distancia te rasgaba por dentro como papel y que el llanto mudo y seco tocaban tu rostro por las noches.
Quisiera creer que fui algo para ti, mas que un punto verde que se encendía en tu pantalla cada día hasta altas horas de la noche.
Quisiera creer que confiabas en mi, en mi palabra en la firmeza de mi intención de estar contigo, de hacernos a un futuro compartido.
Quisiera creer que no hice nada malo, que nunca te lastimé, que no te mentí cuando dije que te amaba más que al mundo y que ciertamente este mundo te quiere un poco menos de lo que te adoro yo.
Quisiera creer que no me olvidaste, que es tu orgullo el que te encierra como en una cárcel, una prisión de soberbia que te ata la lengua y te condena a cadena de perpetuo silencio el corazón.
Quisiera creer que no me engañaste, que si te enamoraste, no lo ocultaste, lo quisiste decir, terminar las cosas como se deben y no como el miedo dice que debe hacerse.
Quisiera creer que no mentiste, que fuiste leal hasta el final, que sencillamente te confundiste, que no supiste que hacer con esto que te ofrecí.
Quisiera creer que no habitaba crueldad alguna en tu alma, cuando no me diste explicación alguna de tu abandono, de tu cambio de planes e itinerario, de tu repentino arrepentimiento, del súbito miedo a vivir una vida juntos.
Quisiera creer que me amaste, que fue cierto, pero lo cierto es que el silencio dice más que lo que tu indiferencia grita.
Y ése grito silencioso de tu alma dice, que lo que quisiera que fuera, nunca fue, no para ti, no para mi, no para los dos.-"

lunes, 29 de diciembre de 2014

"-Se forjó tu alma y la mía al calor de las estrellas y un hilo invisible se entretejió para ambos, entonces el cosmos quiso materializarnos, hacernos carne y hueso, espíritu y alma, razón y conciencia.
Nuestras almas empezaron el viaje, cada una por su lado, nos perdimos de vista, pero el hilo nunca se ha roto, se enreda, se tuerce, se alarga infinitamente parece extraviarse, enredarse, pero no se rompe.
Ya por mares o montañas, por valles tupidos de verde vegetación, o dunas secas de áridos desiertos.
Ya por calles atestadas o la soledad de parajes extraños y lejanos.
Así es el viaje de lo que una vez fue uno y ahora ya no es más.
Personas y objetos tocados por nuestra energía.
Fuera el aire del campo o el smog de la ciudad, nos buscamos en los aromas, en las formas, en los paisajes, en los rostros, en los sonidos, en los sabores, en el calor de cuerpos ajenos, en las soledades propias y ajenas, en nuestras tristezas y fracasos, en el dolor de los demás.
Nos buscamos todo el tiempo, sin quererlo, sin pensarlo, sin prestar atención al momento, a tientas en la oscuridad de los eventos.
Perdidos cada uno por su lado.
Embriagados de ego, henchidos de soberbia, con una resaca mutua de rencores y cabos sueltos.
Navegamos mares diferentes, pero el viento que los agita es el mismo.
Caminamos en rumbos que parecen distintos, sin saber que el mundo es redondo y tarde o temprano podríamos cruzarnos de nuevo.
Tu rostro no será el mismo, ni las formas de tu cuerpo, yo seré un extraño más que cruza enfrente de tus ojos, pero nuestras almas, que no conocen de las cosas vanas de este mundo, lo sabrán, sabrán que estuvimos unidos, antes que el mundo fuese y se llenara de pendejadas.
Estará de nuevo tu aroma en el aire y en el brillo de tu mirada la memoria del tiempo en que fuimos uno, antes de que ya no fuéramos más.-"

viernes, 26 de diciembre de 2014

"-El amor quizás sea algún tipo de energía, una sumatoria de átomos, partículas subatómicas y un campo magnético que une las personas.
O una pócima mágica si es que tal cosa como la magia existe, entonces te bebes el contenido de la botella y entras en el trance autoinducido, en el alucinamiento del amor.
Deformas tu realidad, tu percepción del mundo y sus cosas.
Lo feo empieza a verse hermoso y lo hermoso exagera su naturaleza.
El amor es un licor que embriaga hasta la pérdida de la conciencia.
Te "enlaguna" la razón, es una resaca de la sensatez.
Y en aquel sueño te sumerges y te hundes hasta su profundidad, una de la que cuesta luego salir.
En el fondo de todo esto y como tantas otras cosas, solo hay oscuridad, una que crees llena de luz, la pesadez de tales emociones termina aplastando tus razonamientos.
Entonces te fías de tu alma, te aferras a una fe que tu ser dice experimentar, basada en años de doctrinas falsas que adoptaste como credo.
Y cuando el castillo se viene a bajo, la estructura moral de todo aquello en lo que depositaste tu fe se derrumba también, se reduce a polvo y cenizas que esparce el viento de la desesperanza.
Te ahogas en el vaso con agua que bebías con gusto.
Y lo que una vez sentiste que de daba vida, ahora te la arrebata a sangre fría sin el más mínimo de compasión.
Entonces ya estás jodido, con líquido en el cerebro y pulmones, un edema mortal de emociones y sentimientos mezclados, un dolor punzante como un ataque fulminante al corazón.
Y no te mueres aunque lo sientas, te empiezas a morir cada día, con cada recuerdo o pensamiento que te ataca.
Y lo que te costó hacer de la nada, lo tienes que deshacer, desechar, desestimar, ignorar, hacer de cuenta que nunca fue, que nunca pasó siquiera.
El amor amigos míos, no es mas que una hermosa mentira que nos queremos creer cada vez que nos sonríe, que nos tienta con desnudez, con música o con flores, con caricias, con besos, con calor de cuerpo, con perspicacia en la mirada, con presencia en tiempos de soledad, con ayuda inesperada y desinteresada, camuflada de amistad.
El amor es una enfermedad que se agazapa, para ver como te inocula de esperanza inútil la existencia.
El amor es un sedante para la actividad de tu corteza cerebral.-"

martes, 23 de diciembre de 2014

"-Tu mundo surreal, el que te arrebatamos, el que te obligamos a habitar; el mundo que te fabricamos, con barrotes de oro y mullidas comodidades, adornados de bisutería de la cara y la barata que entretenga tus ojos, que te estimule la ambición.
Desde el principio de tu existencia quisimos poseerte, hacernos tu dueño, apropiarnos de la hermosura de tus formas, ya fuera por la fuerza, la violencia, los trucos o la absurda idea de que todo lo que eras, eres y serás está a la venta.
Fuiste mucho tiempo el oráculo de nuestras dudas, el cielo que descifrar para entender al mundo, la puerta abierta a lo desconocido y la palabra profética del incierto destino.
Allí hubo respeto o cuando menos un temor fundamentado en tu contacto con lo desconocido, con lo íntimo de la naturaleza, los dioses y su caprichosa voluntad sobre los hombres.
Fuiste matrona, bruja, druida, hechicera, sacerdotisa del templo que llamaste hogar, tus manos amasaron las vidas de tus hijos, esposos, hermanos, padres; tanto como los alimentos que te han tocado preparar.
Tu vientre se desgarró muchas veces pariendo hijos para la vida, para la guerra, para la muerte.
Curaste las heridas, las del cuerpo y las del espíritu.
Las del alma las guardaste dentro o las dejaste correr por tus mejillas.
El dolor se hizo tu amigo y lo has llevado dentro tuyo desde entonces.
Y aunque no usaste nunca de la violencia para defender tu existencia, la has padecido desde entonces.
Tu presencia en este mundo es en defensa propia, la contraposición que equilibra la locura que provoca el exceso de testosterona.
Con el paso de los siglos tu roll fue definido por tu carcelero, las grandes guerras y conquistas solo hablan de la gloria y honra de los hombres que tiñeron la tierra con su sangre.
Mas, ¿Qué hay de las mujeres que fueron ultrajadas, vejadas y humilladas a costo de la ambición de hombres cuya hambre de poder consumió sus vidas?.
Poco habla la historia de las que dieron su vida por nobles causas, en su mayoría las causas que los hombres imponían.
Cuando las cosas tuvieron valor y significado, viniste a perder tu significado y ha ganar valor en el mercado.
Uno que el mismo hombre te ha creado, entonces eras tan comercial como cualquier objeto.
Una dote definía tu futuro, el pago que cubría la transacción de tu destino.
Así pues el hombre te ha hecho moneda que va de mano en mano, cotizando, devaluándose con el paso de los años, pues tu capital es la belleza, la juventud y lozanía de tu piel.
Entonces y con el paso de los siglos hemos logrado implantar en tu psique la imperiosa necesidad de creer que tu valía está en rodearte de un poder que crees no poseer.
Un poder que te da tu dueño, tu esposo, tu amante, tu apellido, tu dinero, tu posición social.
Mas, ¿Qué hay de tu ser por sí mismo?.
¿No habías nacido ya libre desde el principio?.
Curiosamente uno creería que una mujer sería más libre o tendría más chance de ser libre, si nace atada por el cordón umbilical de otra mujer.
Mas no hay cuña que mas apriete que la del mismo palo.
Y en la aceptación de ese yugo machista hay mucha alcahuetería de la víctima y no tanto poder o fuerza del victimario.
Así que tienes que conseguir cuatro cosas para salir de este mundo surreal en el que te ha tocado vivir:
Un mapa, uno de sueños, con puntos cardinales definidos, con rutas, con pasos a seguir y caminos que recorrer, que te conduzcan a la libertad, a la de ser mujer, a la de disfrutar de tu cuerpo sin miedo o vergüenza, a la de decidir que hacer con tu vida.
Un fuego, uno que te arda en el alma y el corazón, tanto como el que te conmueve las entrañas, un fuego que encienda tu pasión por la vida, tanto como enciende tu carne y tu piel en el sexo que tanto aprehende a los hombres.
Un cuchillo, uno que corte las ataduras, que desbarate los lazos y las cadenas que te atan, que te someten, al hombre y su suciedad, perdón, sociedad.
Y una llave, una que portas desde que vienes al mundo, la llave del conocimiento, de la educación, la que te otorga inteligencia, sabiduría e independencia, la que te empodera y te libera, la que te abre las puertas a una vida plena, sin muros, sin barreras.
La llave que te saca de las jaulas de oro que te ofrece el mundo que explota tu imagen y se lucra vendiendo tu cuerpo.
¿Dejarás de creerte mercancía?, ¿de venderte al mejor postor?, ¿de ser objeto y convertirte en criatura?.
Está en tus manos mujer, siempre ha estado allí, es tu responsabilidad, es tu elección.-"
 


lunes, 22 de diciembre de 2014

"-Para que sigo buscándole sentido a mi constante e inútil esfuerzo por entender la naturaleza que me compone y que comparto con el resto de mi mortal condición humana.
Si bien es cierto hemos dañado al mundo, le hemos herido de muerte, envenenando sus aguas, talando sus bosques, llenando de agujeros el cielo y de cadáveres sus campos, también es cierto que nos hacemos profundas grietas en las almas los unos a los otros.
¿Cuanto ha ido avanzando el odio con el paso de los siglos?, ¿Cuántas vidas ha cobrado la ira y la sed de venganza desde que el hombre camina sobre dos piernas?.
¿Somos el resultado de una casualidad cósmica?, o ¿una causalidad lógica del universo?.
Un par de piernas, brazos, pulmones, ojos, riñones, lo único que no viene de a dos es el hígado y el corazón.
El hígado encargado principalmente del reciclaje de nuestro organismo; y nuestro corazón de bombear suficiente sangre a un cerebro del cual no usamos sino una mínima parte.
Tantos años de esfuerzo evolutivo y la guerra sigue siendo nuestro más distintivo comportamiento.
La lucha se desarrolla en si misma desde nuestra llegada a este mundo, pues millones de espermatozoos corren raudos en competencia por la pugna natural de la fecundidad.
Se ha dicho que el más fuerte llega a la meta, lo que se sabe realmente es que el óvulo elige que espermatozoo lo penetra y fecunda.
De manera que la competencia no es más que otro cuento que nos han ido introduciendo, primero en la psiquis, luego en la cultura, basados en supuesta evidencia biológica.
La ley de supervivencia, la ley del más fuerte, del más apto, del más inteligente.
¿Es eso lo que sobrevive actualmente?
¿Son los políticos los más aptos?, ¿los mas fuertes?, ¿los más inteligentes?.
No, pero tienen astucia, dinero y hambre desmesurada de poder.
Su aptitud está en enfocar cada átomo de su energía vital para procurarse una excelente educación que les permita adquirir el conocimiento necesario para embaucar, mentir y tergiversar las verdades más profundas con las mentiras más triviales.
Ahora el conocimiento es poder, por eso estudian leyes, finanzas, economía, oratoria y todas las demás carreras que les garanticen una cómoda silla en el estado.
Una vez allí instalados, se olvidan de los grandes ideales y necesidades del pueblo, para atender sus particulares intereses y asuntos domésticos.
Entonces los modelos de perfección actual, carecen de tal cosa.
Los artistas mas virtuosos, solo lo son en el escenario, en la calle son tan pecadores como cualquier mortal, con su música inspiran, pero con su ejemplo degradan.
La lucha del mas fuerte, ha ido probando con horror, que el más fuerte puede ser el más malo, el más perverso, el más corrupto.
El siglo XX no es más que el tiempo del derrumbe de los conceptos de la moral y los valores.
Y la moral la escribe una iglesia castrada de igualdad sexual, respeto y tolerancia a la preferencia sexual, una iglesia que honra al hombre en el altar, pero que mantiene subyacente a la mujer en el oficio del sacerdocio.
Los valores los escriben los dueños del capital, ellos dictan las reglas, el dinero determina el rango de tu valía, tu sitio en el triángulo de Maslow, tu estrato en la factura del teléfono o el gas, tu posición social.
El juego ya ha avanzado sobre si mismo, así que las reglas ya fueron creadas, los ricos y poderosos siguen jugando con cartas marcadas, para permanecer en el poder sin que jamás puedan ser removidos, desplazados o reemplazados.
Nuestra sumisa manera de seguir por la vida, viviendo la vida que nos fabrican, es lo que hace que estemos y sigamos en la base sosteniendo un mínimo pináculo de avivatos.
La revolución empieza con la educación, y termina cuando la vocación por procurarnos una mejor humanidad aflora.
Mientras nos sigan vendiendo estilos de vida, no hay forma alguna que cosa buena sobreviva, en esta selección "natural manipulada".-"

sábado, 20 de diciembre de 2014

"-Conocerme siempre fue traumático, pues no veo el mundo como todos, ni percibo la realidad como la mayoría, yo lo veo al destajo, sin sus máscaras de estabilidad económica, gobiernos socialmente responsables, respeto por las libertades fundamentales y todas las mentiras que nos dicen a diario en las noticias.
Yo quisiera ser como todos, una marioneta más de la obra, otro del montón, el mismo que respira banalidad y materialismo, el mismo que transpira egocentrismo y profundo amor a las cosas de este mundo.
Pero mis entrañas no digieren la maldad y la hipocresía de las masas.
Yo no me creo nada, no soy mejor ni peor que nadie, solo no sigo las reglas del sistema, ni abro la boca para que me metan el dedo con la lisonja que promocionan.
Aún así quisiera que las cosas fuesen de otro modo, que no se asesinaran animales por deporte, no para satisfacer el antojo y vanidad de la moda o la gastronomía.
Yo quisiera que no cultivaran veneno en masa para vendérnoslo luego como comida sana.
Yo quisiera que el afán por el dinero, la fama y los lujos no fueran la causa de las guerras, las traiciones, los homicidios, las masacres, las torturas, yo quisiera que la muerte dejara de ser negocio, uno sucio, con sucursales en los gobiernos y alcahuetas en los credos.
Yo quisiera que se dejaran los tabúes hipócritas sobre sexualidad e igualdad de géneros, de color de piel; yo quisiera que no fuera una utopía lo de la libertad de expresión.
Yo sé que el mundo no es perfecto y quizás no lo sea jamás, hacemos parte del problema o cambiamos para hacer parte de la solución, están en personas comunes y corrientes dar los pasos que conduzcan a la transformación profunda del hombre, por que lo extraordinario hace tanto ruido y escándalo que trivializa lo esencial del espíritu humano.
Cuando finalmente abandonemos el afán de poseer y nos enfoquemos en ser, entonces quizás haya oportunidad de garantizar el derecho más fundamental de cualquier criatura en este planeta; el derecho a ser feliz como mejor le plazca.-"

jueves, 18 de diciembre de 2014

"-Yo iba por delante doce años respecto de ella, pero aún así decidimos ir juntos a aquel cuarto a descubrirnos, a quitarnos el disfraz que cubría nuestra desnudez.
Nos bebimos en un par de besos y rodaron caricias cuesta abajo por las curvas de su juvenil cuerpo.
Yo sentí miedo y un montón de cosas pasaron por mi mente en ese breve instante, pude adivinar en sus ojos que tenía expectativas fundadas en aquel encuentro.
Supongo que tenía mucho que enseñarle en el terreno de quitar la ropa, estrujar el cuerpo y follar la carne.
La mirada le titilaba y con ella el deseo frenético de sacarle ruido al colchón que se nos tendía delante.
Yo solo la besé por todas partes, incluso las que han ido perdiendo el casto nombre, a cuenta de la pornográfica vulgaridad de ir desmantelando la anatomía de la mujer y el hombre en el acto del sexo.
Se dejó llevar y de su boca dejó escapar gemidos y ayes, cosas que mi débil naturaleza y mi inconsciente interpretaron como placer provocado, lo que hizo que me esmerara más en las caricias y los besos, incluso en aquellos que la iglesia excomulgaría.
Y aunque quise devorarla, tomarla con lujuria, embestirla con el ardor de un infierno de lascivia, mi cuerpo no dió con la sintonía de mis perversiones.
Ella en cambio me tomó como su fetiche y se procuró placer como pudo conmigo.
El sudor nos empapó y llovieron más besos y caricias y de cuando en cuando se cruzaron nuestros ojos.
"Me gustas","que rico", "dame más", "así", "no pares"; ayes y Oh dioses, el lenguaje repetitivo de la faena uno muy monosilábico y gestual que nos fué llevando poco a poco a la cima de una montaña rusa tan común hoy en día como el vicio de respirar.
Sentí la singular agonía de quedarme sin aliento mientras mi alma se hizo esperma que se derramó en sus entrañas, ella me acompañó en un sonoro gemido y fue el fin de la aventura.
Me sentí vaciado, como si hubiese dejado ir algo importante de mi mismo, ella se abrazó a mi, como una garrapata, pude sentir su respiración en mi pecho y la humedad sudorosa de su cuerpo desnudo.
Su sexo estaba húmedo y fresco todavía, tanto como sus ganas de seguir en aquello.
Yo lo vi en sus ojos, pero mi alma decía otra cosa a mi conciencia.
No la había obligado a nada, yo no invité al pecado, pero fuí su celestino alcahueta.
Ella se levantó luego, así sin mas, se fumó un cigarro de sospechoso pero conocido aroma, se duchó, se acicaló y se dispuso a partir con prisa.
"-fue un placer.-", me dijo; "-quizás te vea de nuevo.-" terminó con eso.
Lo cierto es que nunca más la volví a ver, ni siquiera recuerdo su nombre o la ropa que le quité aquella noche.
Pero tengo en mi memoria el recuerdo fresco de haberme entregado, con lo poco o mucho que pudiera ella tomar de mis doce años de ventaja sobre ella.-"

lunes, 15 de diciembre de 2014

"-Yo me quedé solo, encartado, con un millón de recuerdos, de granadas que estallan cada vez que recorro el vacío de la casa que compartimos juntos.
La cama es otro cementerio dónde quedaron sepultados los besos, las caricias, los abrazos y los orgasmos que solíamos provocarnos para huir del mundo y disfrutar del cielo en una abrazo desnudos.
Las paredes de esta casa son mi prisión de ausencia y olvido, los retratos, las cosas que se te quedaron cuando te marchaste son la única evidencia de que tuve algo contigo, un amor, una vida, una pasión, una herida.
Estoy tan vacío, tan hueco, como una tumba sin dueño.
Profundo es el pesar de mi alma que te reclama en los sueños que el insomnio me arrebata.
Yo le pido a gritos al destino, acabar de una vez por todas con el suplicio de vivir sin ti, teniéndote tan dentro.
¿Cómo he de hacer para olvidarte?, ¿para arrancarte de mi ser?, ¿para filtrar la sangre que rauda corría por mis venas, repleta de amor y de coraje?.
Se fue mi valentía detrás tuyo y mis ganas van ocultas entre las blusas vaporosas que guardaste en la maleta.
Mi corazón se fue contigo, persiguiendo los latidos del tuyo.
Y el calor se ha extinguido en el invierno de un montón de sábanas, que inútiles tratan de imitar el abrigo de tu desnudo cuerpo por la noches.
Una botella de ron se congela en el refrigerador, a la espera de una noche de borrachera que intente ahogar la pena, que con flotador aparecerá mañana durante mi resaca.
Se va el sentido y el propósito de seguir respirando, de olfatear el aire en busca de tu perfume, de tantear en la mañana y toparme solo con lo blando de la almohada.
Yo no se como he de reemplazarte, de hacerle espacio a otra, en mi vida, en mi cama, en mi alma, en el pecho y en el sexo.
Me muero cada día pensando que estoy viviendo, tu vives pensando que yo ya he muerto.
Yo morí para ti, tu vives en mí, yo sobrevivo a tu indiferencia, yo ya no existo ni siquiera en tu conciencia.
Así de cruel es la vida que palpita en tu corazón, se agita en tu alma y se retuerce en tu vientre.-"

viernes, 12 de diciembre de 2014

"-Hace frío, el cielo está cubierto de nubes grises, la calle eternamente vacía.
El aire congela la punta de mi nariz y mis ojos buscan las formas del paisaje detrás de la niebla infructuosamente.
Mi cuerpo tiembla y con el mi pensamiento, no quiero volver al mismo lugar, ni ver el mismo rostro que me hace padecer.
No se cuando dejará de doler el agujero en mi pecho, ni cuando desaparecerán para siempre los recuerdos.
Ya no quiero seguir arrastrando este lastre de dolor en mi ser.
No quiero tener mi rostro lastimero, con la ausencia de una sonrisa que el pasado lejano me pintaba.
Trato de mantenerme atento a mi presente, a no dejarme llevar por los asuntos no resueltos de un pasado que ya no tiene remedio.
No me aterra la idea de un futuro que se no existe, que no he creado aún.
Mas la soledad es el combustible que prende la hoguera en mis entrañas, esa rumia absurda por algo que mi razón no logra sopesar con argumento alguno.
Este sinsabor que deja cada dia mi propia vida y que destiñe la pasión que logro guardar en lo profundo de mí mismo.
¿Que rumbo puedo darle a mis pasos extraviados?; ¿a mis ganas de ir a cualquier parte y no ser jamás encontrado?.
¿Cómo le hago para huir de mi propia sombra?, ¿Como ir delante de lo que no quiero que me alcance, para que no se haga tormenta en mi mente a cada instante?.
Mi lucidez me abandona en la vigilia forzada de los días, el poco sueño que concilio logra apagar el ruido de mi cabeza cuando piensa.
Respiro profundo y exhalo con un resoplido, queriendo sacarme lo que corrompe mi tranquilidad.
Temo mucho por el equilibrio de mi alma, por perder de nuevo el rumbo, por socavar mi paz, por darle rienda suelta al exceso, por dejarme llevar de mi propia maldad.
No quiero abrirle espacio en mi vida al odio, al resentimiento, yo no quiero desgastar en vano mi energía en eso, no me lo merezco, nadie lo merece.
Yo quiero recoger mis viejas banderas y comenzar de nuevo, caminar despacio, disfrutando el camino sin los afanes del mundo, sin las exigencias de los sistemas.
Yo quiero hacerme de nuevo, vestirme de tranquilidad, de felicidad, de todo aquello que fastidia la realidad y que el mundo ya no soporta mas.
Yo quiero ir por ahí sin encajar.-"

jueves, 4 de diciembre de 2014

"-Escogió un martes pensando en las cábalas astrológicas de las que era fanático, mas superstición y fe irracional en lo holístico que algo soportado en las pruebas sacrosantas de la ciencia moderna.
Aún así se vio con ella en el parque de costumbre, dos bebidas energéticas de comprobados y dudosos resultados positivos para la salud y un par de sandwiches de jamón y queso para disimular el vaciado de sus cuentas bancarias y la bancarrota de su economía casera.
La vio aparecer en la esquina y se aceleraron los latidos de su corazón, un temblor sospechoso en las manos y una gota tibia de sudor en la espalda, fueron señales que sus ojos ya no veían del mismo modo a su entrañable compinche.
Se saludaron de beso en la mejilla y sus miradas chocaron brevemente acto seguido brotaron familiares palabras de sus bocas:
-¿Qué onda?, ¿como va todo?-, dijo él
-¡súper!, a todo dar-dijo ella.
Hubo un silencio de esos que causan incomodidad.
Ella le notó un particular y extraño brillo en la mirada y un tartamudeo inusual al modular palabra.
-¿Que te pasa wey?, estás como medio raro hoy, ¿no?-
-Pues no sé-, replicó él.
-Estás mas bonita que de costumbre-, añadió.
Dijo ella con cara de asombro:-¿En serio?, ha de ser mi blusa y mis zapatos nuevos-
-Si, seguramente-, asintió él con la mirada y la cabeza que le retumbaba en pensamientos.
Ella preguntó por el plan de la tarde: -¿que haremos?, platicaremos del libro que me contaste el otro día?-
La miró de reojo y dijo enseguida:-La verdad no he avanzado mucho, he caído en el desánimo, ya no me parece tan genial como creía.-
-¿En serio?-, preguntó ella.
Dijo el entonces:-si es una pena, la verdad se perdió la platica con este texto-.
Sacó las bebidas y los sandwiches y mientras los entregaba le miró fijamente y le dijo a quemarropa:-¡te quiero!-
Ella le miró como si nada y respondió de inmediato:-Ya lo se-.
Insistió el con la voz y la mirada: -no, no me estás entendiendo, ¡te quiero!-.
Ella miró sus ojos y entendió sobrecogida el mensaje, mas disimuló, o mejor dicho, su mente se hizo la loca, buscando la lógica de tal afirmación.
Luego dejó salir de sus labios:-¡Oye! no bromees así que no estoy para chanzas y mucho menos para vainas de esas-.
Cundió el desánimo en el pecho de él, pero aún así no dejó de buscar en el brillo de los ojos de ella, esa respuesta afirmativa que le daría alas al pájaro enjaulado de un amor que ya había dejado de jugar a la amistad.
Dijo entonces cabizbajo:-Aún así, ¡te quiero!-
Ella terminó su sandwich y bebió sendos sorbos del pet energizante, y mirándolo le dijo:-¿como ha pasado esto?, somos amigos, se supone que lo somos.-
Respondió el:-Solo pasó, es todo lo que se-
-¿Qué clase de respuesta se supone que es esa?, ¿que motivos te he dado yo?, ¿dime?-
-Estas cosas pasan sin aparente motivo, no todo tiene un como y un porqué-, respondió él.
Replicó ella:-¿Y crees que ese argumento flácido es suficiente para mi?-
El: -se que no, para ti ninguna respuesta o argumento plausible es suficiente nunca.-
Ella:-si tan bien me conoces, deberías al menos mencionar el por qué de estos sentimientos tuyos hacia mí-.
El supo que aquella charla se convertiría en un interminable tira y afloje de preguntas trascendentes, con respuestas evasivas.
Así que la tomó de las manos, la atrajo hacia si y le estampó un beso, que en principio quiso hacerse repulsa en ella, mas ella sintió un cosquilleo extraño en la panza percatándose entonces que el le besaba con los ojos cerrados, ella hizo lo mismo y ambos sellaron con ese beso, el paso de una sólida amistad, hacia la gelatinosa incertidumbre de un amor que les nacía en las entrañas.-"

miércoles, 3 de diciembre de 2014

"-Teje el destino sus crímenes y en ese hilado permanente de los imposibles los vino a convocar el mismo gusto por la estética del arte.
Se vieron como un par de personajes de cuentos, como escapados de alguna obra de arte de las que tenían ante sus propios ojos.
Ella pensó que era hijo de Apolo y el la creyó musa de algún poeta legendario, que escribiera odas a su prematura y juvenil belleza.
Entonces Eros se aprovechó del momento y les clavó a los dos sutil y certero enamoramiento.
Y cada quién procesó de acuerdo a los años y experiencia ese elaborado sentimiento en su corazón.
El mundo empezó a importarles poco, ya lo habían encontrado lleno de porquería y perjuicios.
Ya las élites puritanas condenaban al hades a homosexuales, pedófilos, prostitutas, vagabundos y miserables por igual, así que un pecado más no hacía más o menos condenable la miseria humana.
Cada quién por su lado se fue metiendo poco a poco en la mente del otro y para cuando se dieron cuenta ya se imaginaban juntos degustando besos prohibidos.
Entonces la pasión les fue creciendo en las entrañas; a ella le llenaba de mariposas el vientre y a el de bríos la madurez de sus años.
El miedo quiso menguarles las ganas del uno por el otro, pero llegó el momento en que se despojaron de el junto con la ropa.
Ella sin embargo se tomó su tiempo, le pidió paciencia.
El abdicó en el deseo de que fuera a su parecer y propia complacencia.
Entonces se dejó llevar por ella y aguardó a que las ganas y el trabajo de las hormonas coincidieran.
Ella le tentaba desnuda en la alfombra, el la pintaba al oleo con una copa de ron en la mano y la lujuria en sus ojos.
Nunca brotó de la boca de él reproche alguno por la espera, se reservó para ella, tanto como ella para él; y cuando el tiempo de juntarse les quitó por fin la ropa, vino el sexo a bendecirlos con el placer de una primera vez.
La de ella la de hacer el amor, y la de el al despojarse del deseo vano de poseer sin amar, de tomar sin entregar, de hacerse a un trofeo que presumir en su vida sexual.
Les parió el amor aquella relación, y se prolongó por un tiempo mas, hasta que como todas las cosas se acaban y mueren.
Mas en la memoria de ella, habita aquel noble caballero, que esperó por su virtud sin el afán del pecado.-"

miércoles, 26 de noviembre de 2014

"-Vaya si resulta atrayente caer en los actuales métodos de abstracción, ahora la tecnofilia es un padecimiento común, una generalizada patología, una auténtica pandemia moderna que tiene infectado a casi todo el mundo.
Atraídos por la novedad de las cosas, el hombre ha establecido una particular manera de entretenerse, de mantener su atención desenfocada de la cruda realidad.
Es claro que la lucha diaria por subsistir, sofoca la existencia misma, el afán de conseguir lo básico y necesario para sobrevivir al mundo y sus crueldades, ha vuelto al hombre un buscador afanado del placer y de todo aquello que se lo provea con ausencia total de la demanda de algún
esfuerzo.
Por lo tanto es el hombre alérgico al displacer o al dolor, salvo escasos y comprobados casos de masoquismo.
A todas luces en ese afanoso correr de este "homo erectus" por encontrar la felicidad o procurarse el placer, ha venido mudando de costumbres y cada vez más apela a las prótesis tecnológicas para ir llenando esos vacíos que la mente y el corazón no son capaces de llenar.
¿Hemos cruzado el umbral de la tecno dependencia?
Podeís ver en la televisión a hombre enfrentados a la madre naturaleza, sin nada mas que sus manos y piernas.
Y la naturaleza en casos que la realidad disfraza, mengua la voluntad férrea de los soberbios intelectuales.
¿Será capaz esta raza de sobrevivir sin implantes?
¿Contarán las máquinas la historia de nuestra existencia?
Quizás en un futuro no muy lejano, la ficción de la biónica deje de serlo y tengamos la facultad de conectarnos a otras máquinas para hacer aún más artificial nuestra propia existencia.
Esta flojera del ser, de entregar nuestra poca condición humana al servicio de las cosas que inventamos, para mantener doblegados a los escasos de oportunidades, es lo que hará que nazca una nueva raza de esclavos.
Los esclavos tecnológicos.
Temo el día en que las máquinas superen la inteligencia biológica del ser humano y adquieran una inteligencia artificial colectiva, que nos haga ver infinitamente y matemáticamente inferiores en razón y en lógica y por lo tanto carente de un propósito trascendente para el plan del universo.
Entonces y con miedo, veo un futuro de humanoides, remedos de la biología humana, de mente fría y calculadora como las máquinas, carentes de instinto, de corazonadas, de intuiciones y percepciones más allá de la carne o el hueso.
Ciborgs y androides sin vestigio alguno de alma o espíritu, desprovistos del error y la equivocación.
Ah siniestro que se ve el mundo en manos de la tecnología.
El pecado de la humanidad siempre ha sido, valorar los objetos por encima del uso.
Los objetos son herramientas e instrumentos al servicio del hombre; y no el hombre instrumento y herramienta al servicio de los objetos.-"

lunes, 24 de noviembre de 2014

"-A penas y respiraba y ya la vida mía tenía su fecha de caducidad.
Empecé a arrastrarme por la vida, con la ventaja alevosa que da la muerte y entonces te das cuenta que no naces para vivir, sino que te vives muriendo de a poco.
No importa si fuiste el primero, el de en medio o el último en nacer, la muerte no tiene afanes cuando de reclamar tu último aliento se trata.
Entonces con tristeza ves partir a los que amas y solo allí entiendes lo que te espera un día que no conoces o que puede ser mañana.
Te mandan a la escuela para que aprendas a defenderte en la vida, por que a todas luces la vida te ataca, mantiene a la ofensiva, ella quiere irse de tu cuerpo y tu tienes que defenderla de la muerte que mantiene al acecho.
La infancia pierde su inocencia el día que te das cuenta, que la muerte vendrá algún día de visita.
Y no piensas en el hambre, o el frío, o la sed, o la carencia, hasta que tus entrañas lo experimentan.
Y el infortunio echa por tierra tus fantasías, tus dragones y caballeros, mata de hambre tus princesas, hace de un cuento de hadas tu propia historia de terror.
En la adolescencia no entiendes el rumbo, todo parece gris y sombrío, sois el incomprendido, el de las hormonas alborotadas, el rebelde sin causa justa, el que busca llamar la atención de quienes no tienen intención de prestarla.
Y ves a tu madre partirse el lomo por educarte, por hacerte un hombre de bien, un buen ciudadano, mientras no piensas en otra cosa que no sea gastarte el tiempo con los amigos y empezar a buscar con quien ligarte y echarte a perder el futuro prometedor que alguien más quiere para ti.
Ah! si la vida te jode a cada rato, con esas cosas del amor, el desamor y otros males.
Te matas de a poquitos con tu novia, tus amigos, tus enemigos, tus compañeros de trabajo o de estudio.
Y piensas entonces que cada vez que te traicionan, o te defraudan, o te rompen el corazón la vida te hace fuerte y te prepara para un mejor destino, cuando el único que ciertamente te aguarda es un frío agujero en la tierra, o si la plata abunda en una caja de madera acaban todas tus esperanzas, ilusiones y tu carrera frenética por ser mas grande, mas fuerte, mas famoso, mas rico, mas que cualquiera, mas que los demás.
Ah! pendejo resulta correr una carrera que al final perderás, no perdurarás, no prevalecerás; un accidente, una enfermedad, te arrebatará de repente y te borrará de la memoria.
Vos te crees prospecto de la inmortalidad y no hay dinero, ni reputación que perdure en el tiempo.
Sólo esta raza tiene el poder de recordar, de hacer eterno ese recuerdo en la memoria de los demás, mas los humanos lo que quieren recordar recuerdan y lo que quieren olvidar olvidan y ciertamente olvidan lo que deben recordar y lo que deben olvidar recuerdan.
Le compras alegría a la muerte a cuotas de existencia.
Te aferras a lo que va y viene y te cuesta abandonar lo que no te conviene.
No has entendido el sentido y flujo de la materia y la energía que es lo único que compone tu cosmos.
Pasar de un estado a otro, de una frecuencia a otra, ya sea alta o sea baja, nacemos y morimos, somos creados y destruidos, una y otra y otra vez.
Somos parte de un imperceptible reciclaje de nosotros mismos.
Y en cada ciclo nos vamos depurando o contaminando, dependiendo de lo que emane de nosotros o lo que le agreguemos al espíritu.
Dejarás un rastro de tu paso por el mundo solo en los corazones que toques, en las vidas que ayudes a cambiar, pero no te engañes, hay quienes dejan huellas y hay quienes dejan cicatrices, al final de las sumas y las restas, eres tú quien finalmente decides, ser pincel que pinta futuros, o puñal que los desfigura y asesina.-"



"-Yo no quiero entrar de puntitas en tu vida, yo quiero que mi amor te despierte con trinos de pájaros alegres en la mañana.
Yo quiero enredar mis dedos en tu pelo y que mis manos acaricien los contornos de tu rostro como moldeándote un busto imaginario.
Yo quiero jugar contigo desnudo debajo de las sabanas hacerle cosquillas a las ganas que no se aguantan.
Yo quiero que nos estrujemos en un abrazo las almas, los huesos, la piel y los sueños.
Yo quiero hacer de ti un blanco lienzo y besarte el ombligo, dibujarte el placer en el rostro y habitar en tu regazo un par de noches.
Yo quiero ser luz de sol que dilate tus pupilas y oscuridad que tienta la perversión nocturna de tus pensamientos.
Yo quiero quitarte las ganas que se acumulan cada mes en tu vientre.
Yo quiero ser la mano que se filtra por entre tu falda corta, con rumbo predestinado y final desconocido.
Yo quiero ser el pie debajo de la mesa, que te busca celestino para provocarte mientras cenas.
Yo quiero ir contigo a todos lados, tumbarnos en la hierba y reírnos del mundo y sus desastres.
Yo quiero leerte un libro, contarte un cuento, escribirte un poema o hacerte un dibujo.
Yo quiero irme de tu lado y que me extrañes, que te haga falta, que quieras buscarme sin esperanza de encontrarme.
Yo no quiero que lo nuestro sea tan pasajero como una estación del año, yo quiero estar al abrigo de muchos inviernos en el abrazo del vaivén de tus caderas al andar.
Yo quiero ir pisando pasos contigo en la arena, en el asfalto, en la hierba que remoja la lluvia en el mes de mayo.
Yo quiero ir de tu mano por ahí, perdiendo el tiempo que nos queda, mientras se arruga la piel y la gravedad de los años nos despojan de la firmeza del deseo.
Yo quiero volar contigo en un cielo nuevo, uno azul de pocas nubes, uno cuyo viento nos empuje más allá de nuestras propias expectativas, sueños y anhelos.
Yo quiero que al final del día, pienses que no somos nada el uno del otro, que nos desenamoremos, que cada quien coja su rumbo y que se lo proyecte tan incierto como le venga en gana.
Que si nos juntamos de nuevo, es por que nos pertenecemos en cuerpo y alma; que si no, entonces que venga el olvido de todo lo que fuimos y no volveremos a ser juntos.
Yo quiero amarte para ti, no para mi, yo quiero vivir en ti por que así lo has decidido y le viene bien a tu alma.
Yo te quiero mía sin ser tuyo, yo me quiero tuyo sin que seas mía.
Que nos pertenezcamos sin papeles o contratos, sin anillos, ni juramentos, que nuestro pacto se firme cada noche en una destendida cama y que se acabe justo cuando el sol entre por la ventana y nos encandile la mirada.-"

viernes, 21 de noviembre de 2014

"-Partíose en dos lo que estuvo junto y cada parte por su lado una cuota de dolor lleva pegado.
Cosidos los recuerdos y amarrada la memoria, amordazado el llanto de los ojos y con grilletes pesados las ganas de volverse a hablar.
Nudos en la garganta atados con orgullo, soberbia que añade lastre a la pesadez de tus pies de hierro.
Corazón de piedra que ninguna agua esculpe, por mas recia que sea la tempestad que agite la marea contra la roca que yace incrustada en tu pecho.
Fría como el peor de los inviernos polares, silenciosa como la inmensidad del cosmos.
Distante como la primera luz que brotó de éste universo.
Dolorosa como la muerte que me lleva de a poco cada día, con cada verso escrito.
Pensé que me levantaba de la enfermedad de extrañarte, que me estaba curando del olvido.
Me sigo muriendo de ti, penoso cáncer, que me carcome por dentro el sentimiento, la fe y las ganas de ignorarte para siempre.
No te borras, tatuaje del alma, no me arranco la piel en la que patinaron tus besos.
Y aunque el pecho se me estruja con las ganas de quitarme el aliento, son mis ojos los que débiles dejan caer lastimeras lágrimas.
Quisiera dormir para siempre y no despertar mañana, para no saber nada del mundo.
Que las imágenes no me muestren el color de tu pelo, el brillo de tus ojos, la humedad de tus labios, que la música no me muestre con burla descarada, el sonido de tu voz en mi oído.
Cuanto tarda el tiempo en hacer su sucio trabajo de borrarte de mi vida, de mi mente, de mi ser.
Que ladino y cruel en su paso, se mofa de mi propio padecimiento, te saca el hierro incandescente lentamente y se deleita en el agujero que se abre como herida.
No sana, no cicatriza, la disimulas con una sonrisa, con una máscara de positivismo, la disfrazas de alegría, tan efímera como el amor que juraste para siempre.
Un para siempre que no duró mucho en tu alma.
Me he prometido a mí mismo enterrar tu recuerdo y cada rato profano esa promesa exhumándote en mis pensamientos.
No hay cementerio que reciba esto que mataste y que yo me niego a sepultar.
Yo cargo macabro el cadáver de lo nuestro, de lo mío, de lo que no quisiste, de lo que devolviste cuando te asustaste, cuando se te hizo encarte, estorbo y piedra en tu camino para el avance.
Es fácil olvidarse, dejar atrás, cuando lo que se sintió era mentira, o del tamaño de una semilla de mostaza, que cualquier brisa eleva, se lleva y desaparece.-"

jueves, 20 de noviembre de 2014

"-Voy a hablaros hoy de vuestro principal enemigo, de uno que abrazáis como a vuestro mejor amigo: El miedo.
Le abrís las puertas desde que sois unos críos, lo aprendéis casi que instintivamente, y te lo inyectan como veneno en la psique.
Entonces te da miedo caminar, por temor a caerte, te da miedo la oscuridad, por que la luz ya no está; te da miedo la soledad, por que, ¿que ha de der de tu pobre humanidad?.
Para entonces la ponzoña ya está bien incrustada y a partir de allí, todo lo que viene para ti es en auto defensa.
Ahora tu vida está en riesgo y el que sea inminente depende de la paranoia que vayas desarrollando con el ejemplo de otros paranoicos y con lo que el pesimismo te clava en el cerebro.
Ahora el mundo empieza a tejer su mas grande y macabra conspiración contra la libertad de tu ser.
Ha logrado ponerte las pesadas cadenas del temor, te las cuelga como collar, te las pulsa en la muñeca para que las luzcas a donde vas.
Y como en todo juego macabro, vienen los valientes a sacar provecho de tu falta de coraje.
Por miedo es que trabajas de sol a sol, por miedo a trabajar para ti, en lugar de trabajar para otros, por miedo a poner el dinero a trabajar para ti y no en trabajar para el dinero.
Por miedo es que pierdes a los seres que amas, por miedo es que tus sueños los realiza alguien más.
Por miedo es que te dominan y te humillan, te maltratan, te asesinan, te borran de la historia.
Es el miedo el que aplasta tu trasero en una silla, en un sofá o en una cama, para que seas testigo de otras vidas, mientras la tuya se te escapa frente a la pantalla de un televisor.
El miedo es el que te castra las ganas de disfrutar el mundo y sus maravillas, incluso sus porquerías, no sabes de esas cosas por tu cuenta, sino por los corajudos que una vez cerraron sus ojos al temor y salieron a enlodarse los pies con la realidad.
El miedo te amordaza, te mantiene sumiso, esclavo y lacayo.
El miedo es el arma e instrumento con el que te manipulan hasta el ADN.
El miedo no es otra cosa que la excusa perfecta para quedarte como estás, cruzado de brazos, con la boca y la mente tan cerrada como tu propio corazón.
Por miedo dejas que otros ganen tus batallas, el cobarde vive y el valiente a la tierra su cuerpo yerto baja.
El cobarde sobrevive y el valiente perece en el olvido de su sacrificio.
El cobarde bebe la copa del triunfo que el valiente peleó.
Así que el miedo no es más que una estrategia premeditadamente calculada, para dominarte, para manipularte, para que sigas sosteniendo a los arquitectos del sistema.
Por miedo compras cosas que no necesitas, por miedo te inyectas cosas que te envalentonan.
Por miedo te armas hasta los dientes para no ser víctima.
Es por miedo que haces de tu casa un castillo impenetrable.
Es por miedo que miras a todos lados cuando transitas por las calles.
Ahora el miedo te trasciende, te ha hecho insensible y cruel.
Te hace mojar los pantalones de la dignidad.
Y por eso prefieres el resguardo de tu cama, de tu casa, de tu dinero en caja fuerte guardado.
El miedo hace que deposites tu confianza en las pólizas de seguros que tu pagas.
El miedo más ridículo es el miedo a morir, por que desde que se nace es lo más seguro que te va a pasar.
Pero quizás el peor de los miedos, es el miedo a vivir.
Y todos creen que viven, pero el miedo es el que los mantiene a penas con vida. Una medrosa existencia, una cobarde, una pusilánime, una a merced de la bravura de un alfa dominante.
El miedo es la tapia que le pusiste a tus sueños, ladrillo a ladrillo.
El miedo te hace traicionar y matar tus principios, tus valores, tu esencia, tu trascendencia.
El miedo te impulsa a prevalecer y sobrevivir, por encima de todo, por encima del otro, a costo del otro.
Por miedo es que el mundo está hecho una mierda, por que sólo de los valientes es la paz.-"

"-Sentí un cosquilleo extraño en mi vientre, cuando te descubrí parada debajo del portón de aquel edificio.
Y tu sonrisa terminó de profundizarlo en mis entrañas, de hacerlo mas intenso.
Mis ojos, en la costumbre de escanearlo todo se posaron en tu fina humanidad y echaron un vistazo minucioso a tu atuendo, tu rostro, tus ojos, tus labios, el color de tu pelo, tu perfecta dentadura y a ésa mágica alegría que sabe proyectar tu sonrisa.
Y aunque mis nervios no fueron en principio por causa de enfrentarme a lo novedoso, si tomaron alas al ver que el universo se había esmerado en hacerte hermosa físicamente.
De como el sol hizo su trabajo en tu piel, dorándola con esmero haciendo junto con tu ADN, el perfecto bronceado que de seguro envidian muchas mujeres.
Cuando mis nervios subieron de nivel, mis ojos no lograron posarse mas en ti, entonces mi cerebro empieza a disparar pensamientos y mi lengua a ametrallar con palabras.
Que dulce fue de tu parte, tolerar todo este barullo y el ruido de mis razonamientos.
Que no te pareciera imprudente que te quitara de la boca la palabra, que te interrumpiera o que me apoderara permanentemente del discurso.
Tu dulce voz fue la culpable, el disparador y el detonante, de toda la adrenalina que me corrió por las venas aquella tarde, que provocara que mi corazón remendado latiera a doble marcha.
Mas hasta aquí lo que pude ver solo con los ojos.
Luego me di cuenta, que tienes un tesoro interno, que tu luz va más allá de lo que proyectas.
Que hay una gran inteligencia, sabiduría, un corazón hermoso, que alberga mucho coraje y valentía.
Entonces, por breves instantes, me dejaba hipnotizar de lo que escasamente te dejaba decir.
Tenerte en frente fue más allá de lo que supuse o imaginé siquiera.
En esas breves horas me pude dar cuenta de cuan grande eres y cuan grande llegarás a ser, como persona, como profesional, como madre, como mujer.
Tu juventud llenó de asombro mi propia capacidad de entendimiento.
Mas ha sido tu aplomo, seriedad y control sobre ti misma, lo que me ha dejado con la guardia baja y con gratos recuerdos danzando en mi pensamiento.
No fue mas que un primer encuentro, una sorpresa que rara vez regala el destino, la oportunidad de conocer a quien te ha leído y ha podido verse en lo que has escrito.
Un alma con la capacidad de ponerse en la perspectiva de otra con la que nada tiene que ver.
De aquel encuentro me quedó tu buena vibra, la expectativa de tomarnos un café y hablar de libros.
De seguir despostando al mundo y todo su carnaval de trivialidades.
De quitarle la ropa a los prejuicios.
De pintarle una sonrisa a la cruel cotidianidad.
De ir cambiando de a poco el presente para ver que le podemos arrancar mas adelante al futuro.
Me vine envalentonado, viendo los cojones que te sobran.
Las ganas de sacar adelante tus proyectos y metas personales, el amor hacia tu carrera, hacia lo que haces.
El amor hacia tu hijo, que no precisa de ninguna figura paterna, que no sea capaz de asumir el compromiso.
Ese precioso ser, te tiene a ti y eso es suficiente por ahora.
Y él es tu motor, tu gasolina que lo impulsa, tus alas para volar.
Por lo que no importa que puedas pensar del mañana, el futuro o el destino.
Cuando un ser humano, vibra en la frecuencia del amor y la bondad; la bendición deja de ser promesa y se convierte en un hecho factual.
Estás destinada a brillar, como la sonrisa que regalas, como el calor en el apretón de manos.
Me he quedado maravillado de haber compartido contigo, de ése pequeño lapso cuántico de tiempo y espacio que ambos nos regalamos.-"
 
 
 


martes, 18 de noviembre de 2014

"-No puedo ser tuyo, no puedo enajenarme, entregarte la mitad que hoy soy.
No es justo que estando tan incompleta como yo, vengamos a remendar nuestros corazones hechos retazos.
No sanaremos juntos las heridas que nos hicieron otros, si no sanamos primero cada uno por aparte.
He quedado discapacitado, en muletas de dolor, cuadripléjico de emociones, no me hago a la idea de amar para ser lastimado.
La confianza se mudó a otro lado y no sé su dirección.
Mi fe ahora es atea, solo creo en lo que puedo ver, oler y tocar y aunque vea, huela o toque, siempre dejo un espacio en mi ser para dudar.
No podría ser tuyo, ni de nadie más, ahora mismo ni siquiera me pertenezco, no tuve nunca sobre mi, patria potestad.
A mi el universo me trajo al mundo, con un propósito que no descifro.
Mis pasos no conducen a ti, ni a ninguna parte, por que vagabundos siempre fueron, para andar por ahí sin ser alcanzados.
Puedo estar a tu lado, hacerte compañía, un minuto, una hora, un día, una semana, unos meses, un par de años o toda una vida; pero solo haciendo eso, siendo tu compañía.
Mi ser renunció a las cadenas, a las del pasado que añoro estúpidamente al lado de quien nunca supo ver el amor que le tenía reservado.
Yo ahora del cosmos me declaro ciudadano, habitante de la incertidumbre, de lo que no sabe si vendrá o no, de lo que será o quizás no.
¿No ves linda, que ando de pelea conmigo mismo y no logro derrotarme?
No querrás este infierno en tu cielo martillando su maldición.
No querrás nubes grises en tu verano y primavera.
Pensioné a cupido y le pagué su invalidez en mis historias de amor.
Le indemnicé el dolor que me trajeron sus fallidos flechazos.
Te querré como pueda, con lo que me queda y lo que queda en mi es muy poco, por que cuando quiero, lo doy todo y no se puede andar dando todo a cada rato, a cada quien.
Soy solo tu amigo, un ave de paso, no soy tu destino, ése está debajo de tu brazo.
Somos peregrinos, tu en mi vida y yo en la tuya, seguimos caminos que el universo hoy entrelaza, mas no tejo nada, no tiendo redes sobre nadie, no quiero atraparte, pues mi barco no tiene anclas.
Dejémonos libres, como nos hallamos, sin promesas que nos aten, sin futuros que no hacemos posible.
Simplemente el momento vivamos y que sea la suerte quien decida, si te vas o te quedas, si me voy o me quedo, si nos vamos juntos, o nos quedamos juntos.-"

"-Debo dejar de andar maquillando fealdades, de ir cubriendo de capas de irrealidad y fantasía a las personas y a la vida.
Debo dejar de ver la perfección de lo imperfecto y la bondad de la maldad que les abriga.
Debo empezar a verlos tal cual son, con sus virtudes y defectos y no hacer de ello una tragedia personal.
No están aquí para agradarme, ni yo a ellos, están por que les toca compartir mi espacio y tiempo, ser el testigo de mi vida y yo el espectador de la de ellos.
Debo entender, que muchos creen que si le añaden dos o cuatro ruedas a su vida, se creen seres superiores, o que si inflan su cuenta bancaria con muchos ceros a la derecha, o visten ropa fina de marcas reconocidas.
Debo aceptar que los inválidos del ser precisan de muletas comerciales, de prótesis de mercado que les permitan verse, mas bellos, mas importantes, mas poderosos.
Debo empezar a dejar la costumbre de encumbrar una imagen enana de quienes he amado en el pasado.
Debo entender que su carne puede y debe ser mas débil que la mía, que pueden y deben equivocarse, que deben y pueden lastimarme.
Debo aceptar que pueden ser malos, asesinos de ilusiones, inclementes, fríos, indiferentes y crueles.
Debo entender, que no entienden la vida, como yo la entiendo, que no aman, como yo amo, que no sienten, como yo siento.
Que el poderoso precisa de las armas y el dinero para conservar su poder.
Que el mentiroso recurre a la mentira, por que la verdad es cruda, le pesa, le facilita el afán de justificarse.
Que el que roba, le es mas fácil quitar que conseguir.
Yo he de perder la esperanza en todo aquello que no venga de mi mismo.
He de transformar lo malo que veo en mi.
El mundo no es más que un común espejo, que me refleja, a mi como a los otros.
Yo debo aceptar a los que viven de la carne y por la carne, a los que están en el espíritu y desde el espíritu.
A los idólatras de las cosas y a los fanáticos de lo intangible.
Yo debo entender al que le añade plusvalía a su vida comprando cosas que no necesita y que cuando muera, no podrá llevarse consigo a la tumba.
Yo debo tolerar a aquellos que el mundo desprecian y satanizan, haciéndolo amargo y sombrío como un cementerio.
Yo debo dejar de lado la expectativa, aterrizar mis prioridades y cuadrar mi realidad con la ficción ajena.
Ciertamente no todo lo que brilla en el mundo y las personas es oro, más prefiero tomar de ellos y del mundo el escaso gramo de bondad que puedan tener.
Que el universo la catástrofe permite, tanto como el milagro.
Que el homicida quita vidas, como madres dan a luz cada día.
Que la verdad brilla, a pesar de las mentiras que lees en el periódico que compras, o las noticias que ves en la televisión.
Que todo tiene un propósito en esta vida y en el cosmos que compartimos.
La ley de gravedad funciona para buenos y para malos.
La muerte jamás ha discriminado, sexo, edad, religión, preferencia sexual, poder adquisitivo, estatus o sangre real.
Que en el cementerio es donde acaban todas nuestras vanidades.
Debo empezar entonces, a acumular momentos y disfrutar experiencias, al lado de los que amo y me aman.
Por que las cosas ciertamente, pasan, te las quitan, se corroen, se acaban.
Más tus recuerdos, sentimientos y experiencias, ¿quién te las puede quitar?.
Solo hay un ladrón de experiencias, de momentos y de recuerdos, lo llaman tiempo y se apellida de olvido.-"