jueves, 26 de junio de 2025

"Así como van y están las cosas, uno ya no sabe, ni qué ser, ni qué hacer. 

Se la pasa uno no más, dando tumbos de allá para acá y ya no le alcanzan a uno la zuela desgastada de los zapatos, para saber que anda embolatado en el mundo y con la vida.

Carga uno encima, un resumen de desaciertos y yerros que le pesan a la consciencia y que uno manda a dormir temprano cada noche, para que el insomnio no lo levante a uno tan temprano en la mañana y lo que sea que pese, tampoco duela y si duele, que uno pueda aguantárselo o disimularlo con una sonrisa de esas bien hipócritas que otros, sin despabilo si le ofrecen a uno, cuando les desnuda su malparidez.

Yo ya no ando de pelea con mi vida, ni con la vida, la muy jodida es como es, con sus cosas buenas y malas, con sus escasas alegrías y repetidas tragedias.

Vaya uno a saber dónde putas está la tal estrella con la que uno nace.

Más parece un meteorito o un bólido de esos fugaces, que suelen hacerse vapor en el aire o pedazos en el océano.

Lo que brilla en mi es la ausencia, la de vos, la de tu estampa, ese anhelo inútil de tenerte cerca y añorarte como si no hubiese otra puta cosa útil que hacer.

Voy sin rumbo, escupiendo versos y vomitando una prosa rancia que nadie lee.

Voy en mi traba absurda de imaginarte a mi lado, tan perdidos como yo lo estoy ahora sin ti.

A falta de brazos, buenas resultan las patas y las uñas de mi gato.

Sus bigotes en la nariz despertándome en la mañana. Y ya no los besos húmedos en mi rostro y en mi espalda.

Bendita la hora en que la soledad se apropió de mi alma y desalojó mis ganas de ir a por vos, para mendigarte nada.

Mejor así, encartado conmigo.

Con nada en los bolsillos, en el estómago y en la nevera.

Con mi espina dorsal marcada en la piel y mi gato dormido a los pies de mi cama.

Yo mirando pal techo, esperando la luz de la mañana.

A ver pues que es lo que viene, si es que viene, así no llegue nunca nada".


-Lyon Heart-