"-He intentado hacer un inventario a las noche en vela que pasé pensando en vos, de los amaneceres que sorprendieron a mis ojos cansados con la luz de muchos días sin ti.
Preso político de tu ausencia, un condenado más de a tu cadena de perpetua indiferencia.
Mi celda es mi cabeza y los barrotes no son más que todos aquellos prejuicios con los que encerré mi alma otrora.
Voy de aquí para allá como alma en pena, una que extravió su camino al otro lado, al más allá prometido en los credos.
¿Qué fue del llanto derramado?, ¿qué de la angustia experimentada?, ¿qué logró mi congoja?.
Ciertamente vacié mi ser de toda humana emoción para dar paso a todo inhumano deseo y pensamiento.
Se me fue desangrando poco a poco el amor que una vez le tuve.
Murió de inanición, de física y química hambre, una de presencia, una de tiempo y dedicación.
Cerrar esta puerta ha sido tan difícil como derribar un muro golpeándolo con flores.
Y no siento avance alguno de mi propia existencia.
Mas allá de la dependencia, está el hecho innegable del fracaso y su fatal efecto en mi vapuleada psicología.
No cuenta el hecho de haber perdido, cuenta lo que se perdió y con quién se perdió.
Ahora solo respiro, me muevo y presumo de existir.
Me sobrevivo, trato de convivir con mi fallido intento de darle un valor y un sentido a esto de ir de acá para allá y decir con la boca llena que estoy vivo, que soy feliz así.
Lo cierto es que la incertidumbre me presenta ahora su filosofía, la cosmogonía indescifrable del azar y lo inescrutable del caos.
Se lo que pasó, lo que pasa, pero me asusta lo que pasará.
Es mi responsabilidad empezar de nuevo, con las manos tan vacías como los bolsillos y el pecho.
Levantarme, sacudir el polvo del pasado y empezar a caminar de nuevo, por un camino desconocido, esperando las sorpresas de la vida.
Quizás no deba tomarla tan en serio, solo gozar de su paisaje, de la mecánica de los eventos; sin escrutar los resultados, sin anticipar los sucesos.
Solo fluir como el agua de un río de profundas corrientes y turbulentas aguas.
Debo seguir el cause natural del destino, que parece arrastrarme a la desembocadura de mi propia existencia.-"