"-No me duele que te fueras, era inevitable; me duele que te quedaras clavada en mi pecho como espina y puñal que traspasa.
No me duele que me cambiaras, que te enajenaras en otro, me duele que yo ya te habitaba, cuando me corriste de tu vida; que me expropiaras los besos, las caricias, las miradas y el amor que por ti sentía.
No me duele que no cumplieras tus promesas; me duele que no tuvieras el coraje de decir que no llenaba tus expectativas, que te acobardaba lo grande del reto de querernos por encima del mundo y sus prejuicios.
No me duele que entregaras tu cuerpo a nuevos placeres, ni que renunciaras a la posibilidad de una vida de lujo y confort que crees merecerte; me duele que guardaras silencio cuando debías hablar y que dijeras lo que no debías cuando debiste callar.
No me duele que te olvidaras de mi, ni que me ignoraras; me duele que dejaras el trabajo sucio del olvido al tiempo, al desgaste de la memoria, que trataras de tapar el cielo con una oscura capa de pasado.
No me duele que pretendas ser feliz con la persona con la que duermes ahora, es tu derecho; me duele que no me dieras la oportunidad de ser yo quien ocupara tu lecho.
No me duele que me hayas dejado de querer, me duele que cuando pasó, guardaste silencio, no tuviste compasión ni piedad con mi propio sufrimiento; me duele saber que perdí mi tiempo, que gaste mi ser y mis buenos sentimientos, que le ofrecí mi pan a quien no tuvo dientes para morderlo.
De ti me duelen muchas cosas, cosas que ya no vienen al caso, por que el tiempo todo lo devora y no puedo quedarme anclado.
Yo debo dar el siguiente paso, debo ponerle un nuevo rumbo a mis pies y darle un nuevo destino a mi vida.
Yo espero que seas muy feliz y que obres de manera distinta con la persona que ahora ocupa un lugar en tu propia vida.
Mas nunca se sabe, pues hay personas que solo saben herir, mentir y hacer daño.
Me duele que el destino te eligiera a ti para dejarme vacío, solo y con un agujero en mi pecho que nadie más puede llenar.-"