sábado, 10 de mayo de 2025
viernes, 9 de mayo de 2025
"Por fin se asomó el "mono" esta mañana, varios días en una "caedera" de agua, que parecía un diluvio en cuotas.
Me andaba cogiendo la noche, para ir al trabajo, y como pude me hice un desayuno tan rápido y mediocre, como la vida que llevo recientemente.
El "michi" me persiguió en cada tarea. No se baña conmigo, porque corre el riesgo, que lo agarre de estropajo y me gane un "canazo" por maltrato.
Salí a las carreras y no alcancé a despedirme, del reflejo de mi espejo, que es el único que me dice adiós, dándome la espalda y sacándome el culo, cuando cruzo la puerta.
Hasta me despedí sin contacto visual, con el portero del edificio donde vivo.
Ha de pensar que soy un maleducado y un grosero.
Bueno, si lo piensa, en ambas cosas, está en lo cierto.
Corrí hasta la parada de los autobuses, y me agarró la impaciencia, en la premura de que pasara la ruta, que me llevaría a tiempo al trabajo.
Finalmente pasó el autobús que como alma que lleva el diablo, siempre me lleva a tiempo.
Pero paila, el viejo malparido que conducía, venía charlando con la moza en el celular y a paso de tortuga, se vino por toda la avenida del centro; y yo pariendo, mientras el reloj marcaba mi "cogida" de tarde.
A madres las que le "arrié" mentalmente, mientras trataba de calmar mi desespero con música. La mía, porque la que ponen en el transporte público, es para dos cosas, morir de aburrimiento o inducir a la náusea.
Andó a la velocidad que le dió la gana el viejo hijueputa, así que nada, me aferré al rocksito en mis audífonos y me eché un viaje imaginario, para no agregarle pesadumbre a mis ansiosas entrañas y desespero a mi mente propia.
Uno siempre imagina, que de pronto, sin más, se llegue a subir, una hembra que lo saque a uno del enojo, si, ya saben, una buena dosis de caldo de ojo mañanero, para distencionar y no amargarse la cogida de noche.
Dos o tres flacas interesantes, pero apáticas, como todas las mujeres de esta ciudad.
Cero contacto visual y tan ansiosas y desesperadas como este susodicho que no perdió detalle de ninguna.
Se fueron bajando una por una y me quedé con dos o tres pasajeros a los que nunca les puse atención cuando subieron.
Se pasó también volando el tiempo y con todos los minutos de retraso encima, como respirándome en la nuca, me bajé corriendo hasta el trabajo.
Ahora si, a disimular con una sonrisa, de esas bien hipócritas y a inventar una excusa creíble, que no sea, esa en la que me trasnoché, pensando en vos y en como olvidarte, por enésima vez, desde hace 4745 días.
Será intentar madrugar más, o dormir menos.
Cualquier cosa que ocupe mi tiempo en todas estas trivialidades y menos en recordarte o pensar en vos.
Cualquier cosa que parezca una vida normal de ojos para afuera. Porque para adentro vida no hay, no ahora y quizás no mañana.
A eso que llamaba vida, era pasarla contigo, entretenido con vos.
Era orbitarte y habitarte, sentirme parte de ti. Y eso, ya no pasó más.
Al día de hoy, intento seguir conmigo, y conmigo no soy capaz.
No me descifro y no me encuentro sentido, aunque intente dárselo.
Me va mejor vegetando, que intentando, seguir viviendo, o fingiendo que lo hago.
Conmigo, y sin ti.
-Lyon Heart-
jueves, 8 de mayo de 2025
"Una mirada lanzada con reproche, cruza el aire hasta hacer contacto con mi estampa. Aquella a la que le valen madres todas las cosas lanzadas al vacío, porque de vacío están llenos su estómago y corazón.
El alimento de mi vida, una sintética utopía de plástico y bisutería, de todas aquellas cosas que la adornan para tapar su porquería.
Ando falseando la tramoya que me han puesto por paisaje, y sonrío a lo pendejo, para hacerles creer que me agrada la tortura de respirar su aire de arribismo, mezclado con las adornadas mentiras que relatan en la virtualidad de sus vidas inventadas.
¿Para qué carajos entonces hacer de este escrito una queja, una lastimera, inútil y nada interesante pataleta, que a nadie le importa y a nadie le afecta?
Digamos que me vuelto inmune, a los desórdenes mentales, de aquellos que le cobran con imbecilidad a los demás, sus asuntos sin resolver y su rabia contra su propia vida miserable.
Esos que andan endosando enojo, coraje y resentimiento, gratuito a quién nunca les ha hecho nada, porque no son merecedores ni siquiera de eso.
Sacan a pasear el ego, como quién pasea un perro rabioso, y con la misma expectativa de que, muerda a alguien y su espumero venenoso le infecte la atención.
Se jodieron conmigo, yo me vacuné de darle protagonismo gratuito a pendejos, y dejé de se la tarima, del show de sus pendejadas.
Ni siquiera les lanzo una mirada, porque mis ojos, no son moscas que se posan en la mierda. Sencillamente los dejo con su patético berrinche y todos mis más sinceros y humildes deseos de que se vayan a la verga, o a la chingada, o a la puta mierda.
Lo que más cerca que su hijueputez los deje".
-Lyon Heart-
"Me despierta la lluvia en las mañanas, en este mayo que quizás es como cualquier mayo de cualquier puto año. Pero este me cala en los huesos con frío y ausencia.
Veo de reojo el corretear de los estudiantes, y las mamás con sus críos de brazos, esperando el transporte escolar. Pero también veo de reojo, como el viento arrastra las hojas de un árbol caído, y el revoloteo alegre de las palomas y los pájaros, en los arreboles de la mañana.
Está presente esa sensación extraña de andar perdido en divagaciones, tanto como mis ojos en el firmamento gris y opaco de esta ciudad que nunca creció. Ni siquiera con el amor, que un día intenté escribir en sus recovecos y callejuelas.
Solo el frío en mis manos, me lleva a la cocina en busca de un café, que caliente lo que las hormonas dejaron de hacer en mi cumpleaños 50.
Ya viene mi compañía peluda con sus maullidos y sus quejumbres, buscando el agua y la comida.
Me le quedo mirando y él a mi, y ya no distingo, si lo salvé de la calle, o el me salvó de la soledad.
A pie limpio por la baldosa, me deslizo con la poción y deposito mi humanidad en el sillón confortable de mi biblioteca. Hago un repaso del cúmulo de libros que se quedaron a medio leer para vos y de las historias que no pude contarte nunca, porque el tiempo no nos alcanzó, sino para despedirnos y olvidarnos en el proceso.
Me quedo ahí, como dormitando, en una vigilia con sendos amagues de sueño. Un trasnocho inútil que me lleva a hacer memoria de lo que no está en mis manos cambiar. De visita cada noche, el mismo insomnio con tu nombre, tu rostro, tu aroma y ese vacío en la cama que nada ni nadie ha podido llenar.
Es mi consuelo, el peludo que me encontré en la calle, así como te encontré a vos, aunque el peludo, necesitó más de mí que vos, y el peludo se quedó conmigo a pesar de mí, y yo me quedé sin ti, a pesar de vos.
Ahora es mi amigo, y el calor en mis pies fríos en el invierno crudo de tu adiós. Ese que no me quisiste dar nunca, y del que nunca tuve una explicación"
-Lyon Heart-
sábado, 30 de noviembre de 2019
viernes, 29 de noviembre de 2019
El mundo no aporta nada nuevo a lo que ya se o supongo de él.