sábado, 10 de mayo de 2025

"-No me vengás hablar de alborotar demonios, que a duras penas y se me alborotan las hormonas.
Vos que andás toda provocativa, como tentando la suerte, el destino y la lujuria ajena.

O a lo mejor, no es así, nunca ha sido así, y son interpretaciones mías, como todo lo que hago, a partir de lo que veo y supongo de lo que veo.
Y te veo a vos, maquillada y vestida, como para una gala de los MTV o unos premiso Óscar, o unos Grammys, ya que vos sudás música y transpirás canciones, de esas que nos gustan a los dos, pero que no compartís nunca y que dejás pa vos y pa tu oído egoísta.

Y si, obvio que no me canso de mirarte, ni vos de ignorarme, de hacerte la marica con el escote, la falda corta o el blue jean apretado, o las pestañas paradas, la boca roja carmesí, recién pintada, el olor a flores de tu perfume descarado, como descarada la manera en la que, contaminás visualmente con tu estampa, lo podrido del paisaje urbano.

Sós como el contraste de lo absurdo y lo cotidiano, lo trillado y obsoleto de las cosas de siempre, de lo mismo y de lo que se repite, no como rutina, sino como libreto.

Te aparecés, así no más, como si nada, cuando uno lee lo que provocas en el ambiente, y deduce, que es, como si todo.

Y yo lelo en mi guevonada, no puedo sencillamente, apartar mis ojos, y si los desprendo, es la mente la que tiene retenida tu imagen.

Vaya uno a saber, si el asunto es adrede, o solo otra las muchas casualidades, con los que la vida, viene a joderle a uno la sicología.

Pendejo que es uno quedar prendado de una tipa y de lo que trae puesto, o de lo que muestra a simple vista.

¿Qué putas puede deducir uno de alguien por lo que se pone o se quita?
Yo le puse mis ojos encima y ella me quita su atención ignorándome.
Bonita manera de hacerme invisible y de no percatarse de mí, mandándome a la chingada y a su colección personal de me "importa un culo".

Mejor sigo mirando pal techo, pal piso, o pa la puta mierda, que es dónde precisamente, su mirada no coincide con la mía.

Mejor me aguanto estas ganas de hablarle o decirle cualquier pendejada, de que me diga:-¡ah si!, ya lo sabía-, o que no me diga nada y me ponga cara de culo, como si le oliera a mierda, o le mi cara le pareciera un vómito.

Mejor me quedo así, mirándola como una puta gueva, e imaginándome de todo con ella, mientras ella no imagina ni un puto culo conmigo.

Al fin y al cabo, quién me manda a mí a estar mirando lo que no debo, a quién no debo, cuando no debo, ni de la manera que debo.
Así quiera, cuando quiera, a quién quera y de la forma que mis hormonas les de la puta gana.-"

-Lyon Heart-

viernes, 9 de mayo de 2025

"Por fin se asomó el "mono" esta mañana, varios días en una "caedera" de agua, que parecía un diluvio en cuotas.

Me andaba cogiendo la noche, para ir al trabajo, y como pude me hice un desayuno tan rápido y mediocre, como la vida que llevo recientemente.

El "michi" me persiguió en cada tarea. No se baña conmigo, porque corre el riesgo, que lo agarre de estropajo y me gane un "canazo" por maltrato.

Salí a las carreras y no alcancé a despedirme, del reflejo de mi espejo, que es el único que me dice adiós, dándome la espalda y sacándome el culo, cuando cruzo la puerta.

Hasta me despedí sin contacto visual, con el portero del edificio donde vivo.

Ha de pensar que soy un maleducado y un grosero.

Bueno, si lo piensa, en ambas cosas, está en lo cierto.

Corrí hasta la parada de los autobuses, y me agarró la impaciencia, en la premura de que pasara la ruta, que me llevaría a tiempo al trabajo.

Finalmente pasó el autobús que como alma que lleva el diablo, siempre me lleva a tiempo.

Pero paila, el viejo malparido que conducía, venía charlando con la moza en el celular y a paso de tortuga, se vino por toda la avenida del centro; y yo pariendo, mientras el reloj marcaba mi "cogida" de tarde.

A madres las que le "arrié" mentalmente, mientras trataba de calmar mi desespero con música. La mía, porque la que ponen en el transporte público, es para dos cosas, morir de aburrimiento o inducir a la náusea.

Andó a la velocidad que le dió la gana el viejo hijueputa, así que nada, me aferré al rocksito en mis audífonos y me eché un viaje imaginario, para no agregarle pesadumbre a mis ansiosas entrañas y desespero a mi mente propia.

Uno siempre imagina, que de pronto, sin más, se llegue a subir, una hembra que lo saque a uno del enojo, si, ya saben, una buena dosis de caldo de ojo mañanero, para distencionar y no amargarse la cogida de noche.

Dos o tres flacas interesantes, pero apáticas, como todas las mujeres de esta ciudad.

Cero contacto visual y tan ansiosas y desesperadas como este susodicho que no perdió detalle de ninguna.

Se fueron bajando una por una y me quedé con dos o tres pasajeros a los que nunca les puse atención cuando subieron.

Se pasó también volando el tiempo y con todos los minutos de retraso encima, como respirándome en la nuca, me bajé corriendo hasta el trabajo.

Ahora si, a disimular con una sonrisa, de esas bien hipócritas y a inventar una excusa creíble, que no sea, esa en la que me trasnoché, pensando en vos y en como olvidarte, por enésima vez, desde hace 4745 días.

Será intentar madrugar más, o dormir menos.

Cualquier cosa que ocupe mi tiempo en todas estas trivialidades y menos en recordarte o pensar en vos.

Cualquier cosa que parezca una vida normal de ojos para afuera. Porque para adentro vida no hay, no ahora y quizás no mañana.

A eso que llamaba vida, era pasarla contigo, entretenido con vos.

Era orbitarte y habitarte, sentirme parte de ti. Y eso, ya no pasó más.

Al día de hoy, intento seguir conmigo, y conmigo no soy capaz.

No me descifro y no me encuentro sentido, aunque intente dárselo.

Me va mejor vegetando, que intentando, seguir viviendo, o fingiendo que lo hago.

Conmigo, y sin ti.


-Lyon Heart-


jueves, 8 de mayo de 2025

 "Una mirada lanzada con reproche, cruza el aire hasta hacer contacto con mi estampa. Aquella a la que le valen madres todas las cosas lanzadas al vacío, porque de vacío están llenos su estómago y corazón.

El alimento de mi vida, una sintética utopía de plástico y bisutería, de todas aquellas cosas que la adornan para tapar su porquería.

Ando falseando la tramoya que me han puesto por paisaje, y sonrío a lo pendejo, para hacerles creer que me agrada la tortura de respirar su aire de arribismo, mezclado con las adornadas mentiras que relatan en la virtualidad de sus vidas inventadas.

¿Para qué carajos entonces hacer de este escrito una queja, una lastimera, inútil y nada interesante pataleta, que a nadie le importa y a nadie le afecta?

Digamos que me vuelto inmune, a los desórdenes mentales, de aquellos que le cobran con imbecilidad a los demás, sus asuntos sin resolver y su rabia contra su propia vida miserable.

Esos que andan endosando enojo, coraje y resentimiento, gratuito a quién nunca les ha hecho nada, porque no son merecedores ni siquiera de eso.

Sacan a pasear el ego, como quién pasea un perro rabioso, y con la misma expectativa de que, muerda a alguien y su espumero venenoso le infecte la atención.

Se jodieron conmigo, yo me vacuné de darle protagonismo gratuito a pendejos, y dejé de se la tarima, del show de sus pendejadas.

Ni siquiera les lanzo una mirada, porque mis ojos, no son moscas que se posan en la mierda. Sencillamente los dejo con su patético berrinche y todos mis más sinceros y humildes deseos de que se vayan a la verga, o a la chingada, o a la puta mierda.

Lo que más cerca que su hijueputez los deje".


-Lyon Heart-

"Me despierta la lluvia en las mañanas, en este mayo que quizás es como cualquier mayo de cualquier puto año. Pero este me cala en los huesos con frío y ausencia.

Veo de reojo el corretear de los estudiantes, y las mamás con sus críos de brazos, esperando el transporte escolar. Pero también veo de reojo, como el viento arrastra las hojas de un árbol caído, y el revoloteo alegre de las palomas y los pájaros, en los arreboles de la mañana.

Está presente esa sensación extraña de andar perdido en divagaciones, tanto como mis ojos en el firmamento gris y opaco de esta ciudad que nunca creció. Ni siquiera con el amor, que un día intenté escribir en sus recovecos y callejuelas.

Solo el frío en mis manos, me lleva a la cocina en busca de un café, que caliente lo que las hormonas dejaron de hacer en mi cumpleaños 50.

Ya viene mi compañía peluda con sus maullidos y sus quejumbres, buscando el agua y la comida.

Me le quedo mirando y él a mi, y ya no distingo, si lo salvé de la calle, o el me salvó de la soledad.

A pie limpio por la baldosa, me deslizo con la poción y deposito mi humanidad en el sillón confortable de mi biblioteca. Hago un repaso del cúmulo de libros que se quedaron a medio leer para vos y de las historias que no pude contarte nunca, porque el tiempo no nos alcanzó, sino para despedirnos y olvidarnos en el proceso.

Me quedo ahí, como dormitando, en una vigilia con sendos amagues de sueño. Un trasnocho inútil que me lleva a hacer memoria de lo que no está en mis manos cambiar. De visita cada noche, el mismo insomnio con tu nombre, tu rostro, tu aroma y ese vacío en la cama que nada ni nadie ha podido llenar.

Es mi consuelo, el peludo que me encontré en la calle, así como te encontré a vos, aunque el peludo, necesitó más de mí que vos, y el peludo se quedó conmigo a pesar de mí, y yo me quedé sin ti, a pesar de vos.

Ahora es mi amigo, y el calor en mis pies fríos en el invierno crudo de tu adiós. Ese que no me quisiste dar nunca, y del que nunca tuve una explicación"


-Lyon Heart-

sábado, 30 de noviembre de 2019

"Bendito sea el olvido y la luz que se apaga todas las noches, y el cierre de mis ojos y la des conexión de la realidad.

Benditos los días y las horas de las que no tengo memoria, y el esfuerzo caduco de tratar de recordar lo que no quiero.

Bendita sean las muchas distracciones y entretenimientos del mundo y la parafernalia absurda de la vida henchida de falsedad, ego e ignorancia colectiva.

Bendito sea pasar sin que nadie lo note, ir y venir a mi antojo invisible e invicto ante la curiosidad y el morbo.

Bendito ser un don nadie, un desaparecido, un desapercibido, un ignorado más por todo y por todos.

Bendita sea la amnesia en mi alma, esa que no recuerda nada, ni lo que emocionaba o lo que decepcionaba, ni quién, ni el como, ni el cuando.

Bendito sea el absurdo y la ausencia de la melancolía en mi rostro, la impavidez de mi muy extraviada mirada hacia el vacío.

Bendito sea el vacío de mi corazón y la negación absoluta de que sirve para algo más que llevar sangre a mi cerebro con alzhéimer.

Bendita sea la noche que se traga la memoria de la luz de mis días y benditos sean los años que me pasan por encima y me sepultan en historias que ya no recuerdo más.

Lyon Heart

viernes, 29 de noviembre de 2019

"-Llegó el momento de mandarlo todo al diablo, de no huir mas de mi propio destino, de aferrarme a la última esperanza con uñas y dientes.
Se sigue metiendo la vida conmigo, escupiéndome falsas amistades a mi rostro, mancillando la poca dignidad que guardaba en mis bolsillos rotos.
Ya me harté de sonreír a tanto hipócrita, de fingir por cortesía, una que solo yo practico.
Estoy al borde del colapso de mi propia ira y frustración.
No tolero a los pendejos y el hastío de la estupidez colectiva ha saturado mi razón.
No me soporto ni siquiera a mi mismo, soy mi propio y traicionero enemigo.
Saboteo mi felicidad, mis sueños y proyectos.
Yo soy mi propia piedra en el zapato, mi propio muro de Berlín.
Cúmulo de imperfecciones, un santuario de pecados y si estoy harto de los míos imagínense de los de los demás.
El mundo no aporta nada nuevo a lo que ya se o supongo de él.

-Lyon Heart-


"Ante la improbabilidad de la aniquilación que ofrece la distancia, el tiempo y su morosa complicidad, mi vidas se fue haciendo del mismo tamaño y estructura del espacio que lo alberga todo; incluyendo la nada, en dónde mis ojos andan extraviados...

Se fue haciendo eternidad ver las cosas en el mismo lugar, mientras el sol se levanta siempre por el mismo lado y cae del lado contrario cada mismo pinche día...

He respirado esta inercia por el mismo tiempo en que ha costado acostumbrarme a la oscuridad de mis propios pensamientos...

Así que abrazo la nada en la estrechez de mis ganas marchitas y veo como se desvanece mi imagen en el espejo que no reconoce al tipo parado que hace de reflejo...

Me he despedido de la mecanicidad de existir por existir, de ir de acá para allá buscando algo que sé que no voy a encontrar nunca en nadie más, porque nadie más se asomó en el abismo de mis ojos y nadie más a osado zambullirse en la profundidad de esta alma que ya valió madres...

Veré mañana hacia dónde apunta la locura de mis desvaríos, y como se van marchitando las caricias entre las muchas arrugas que se acumulan en la piel de mis manos...

Me haré de nuevo el tonto conmigo mismo, y haré de cuenta que no existo y que soy solo un simulacro fallido del universo, por conjugar un verbo que no existe en el lenguaje incomprensible de las estrellas...

Lyon Heart...Again!