"Literalmente, tú no existes, no naciste nunca, y siempre te esperé.
Que aparecieras, que te materializaras, que fueras una realidad.
No fuiste ese capricho de la infancia, ni ese amor pasional de mi adolescencia. Ni la madre de mis hijos, ni la que me rompió el corazón yéndose con otro, para la puta mierda, lejos de mis expectativas.
Sencillamente, eres una utopía. La madre de todas ellas.
Un delirio de mi cabeza, un producto de mi puta imaginación.
No tienes mi misma estatura, ni los ojos azules, grises o verdes que podrían hipnotizarme, como dice la canción de Def Leppard.
Ni te gustan las cosas que a mí. Ni te asusta lo que a mí me asusta.
No te vistes como me gustaría, ni me miras como desearía.
No piensas, ni sientes, ni hablas, ni haces, como yo pienso, siento, digo y hago.
Lo ridículo de todo esto, es que te espero todavía.
A que existas, a que nazcas y crezcas, y me busques y me encuentres.
En el día y la hora que el destino disponga, si es que llega a disponerlo.
O cuando te dé la gana, o el mundo te rompa en pedazos, como lo hizo conmigo mientras no estabas y te seguía esperando, como quien espera al sol en la madrugada.
¿Dónde putas estás?, si es que estás.
¿Con quién?
¿Pensarás en mí?
¿Sabrás que existo?, o cuando menos, ¿lo sospecharás?
¿También esperas que aparezca en tu vida?
¿Qué putas hacemos, estando a galaxias de distancia, el uno del otro?
O de realidades, o de universos paralelos.
¿Cuándo coincidiremos?
¿Mañana?, ¿Nunca?
Aún te espero, aunque sospecho que no existes"
-Lyon Heart-
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