martes, 13 de agosto de 2013

"Ella caminó despacio, hasta la entrada rústica de aquella casa tanto tiempo soñada, él le vendaba los ojos con sus manos, -Ya casi-le murmuró al oído, -sigue de frente sin vacilar que yo te llevo, confía en mí-, y ella cruzó el umbral, con un cóctel de miedo, timidez e incertidumbre...el entonces, destapó sus ojos, y ella lentamente los abrió, su mirada se posó en aquellos globos multicolores que parecían flotar en la habitación...de cada uno de ellos y en igual cantidad de cintas coloridas, atados cientos de mensajes, aquellos que escribió en los cuatro años de larga espera, y habían fotos en la mesita de noche, y pétalos rojos dibujaban un sendero hasta el pié de la cama, y la habitación bullía de luz incandescente que esparcían varios candelabros y cuencos de cristales translúcidos con velas flotantes...allí solo había amor por todas partes...y no se supo donde había más, si en cada detalle minuciosamente pensado en la decoración de ésa pequeña habitación, o en la profundidad, de ésos dos corazones que se reencontraban, deseosos de des-atrasar los sueños, los deseos, la pasión y el amor puesto en pausa por el tiempo..."

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