viernes, 30 de agosto de 2013

"Tendré la osadía de cruzar el mar de indiferencia que nos separa cada día, de estrujarte con una mirada y de volar sin rumbo por entre el espacio infinito que dejas en cada pensamiento que se escapa de tu mente...
Podré inclusive escalar la montaña impenetrable que has puesto entre nosotros, cada vez que quiero tocarte con mis palabras...
lanzarme al precipicio abismal de tu lejano rostro, con la esperanza de acariciarlo con un beso en tu infinita frente...
Suicida cobarde, me paro en el borde de mi cama cada noche con miedo de caer en la blancura de las sábanas que como cielo nos cubrieron, cuando gastábamos amaneceres, enredados en la desnudez de nuestros cuerpos...
¡Oh melancolía absurda!, ¿cuando he de sanarme de tu enfermedad?...¿cuando he de abrir los ojos, sin que me hiera la luz del sol que aún refleja el recuerdo de tu mirada cuando despierto en medio de la profundidad oscura de la noche?
Dejaré que el tiempo o la muerte me respondan..¡lo que ocurra primero!

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