Fue todo mi culpa, fui yo quien se enamoró, quien te amó más
allá de la locura, más allá del entendimiento, más allá de lo que dicen las
leyes que está permitido, fue mi culpa idealizarte, creerte diferente, creerte
perfecta, cambiarte por la luna que alumbraba la oscuridad de mis noches,
reemplazarte por el sol que encandilaba mis ojos en la mañana, mi culpa fue
construir sin tu autoridad y consentimiento una mujer que no eres, una que
jamás querrías ser, pues sois libre como las aves, rebelde como el viento que
zigzaguea entre valles y montañas sin ser detenido o evitado jamás…
Mi culpa fue darle significado al sexo con amor, a los
abrazos en la madrugada, a encapsular el deseo en una mirada, a transmitir mi
vida en una caricia, mi culpa fue poner amor en cada palabra, cada frase, cada
canción dedicada…

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