"Despierto, del sueño profundo de haber amado, de haberme entregado, de haberlo dado todo de mí...
Confieso que esta realidad, de saber que todo fué un sueño, es lo más doloroso que quizás haya traspasado mi alma y mi ser en toda su vida...
Me siento aletargado por el tiempo, la ausencia, la indiferencia de la vida misma, pasan los días, pasa mi vida, frente a mis ojos, y es una película muda y en blanco y negro...
Recojo mis trozos, de las cosas que pienso, de las cosas en que creo, de lo que siento y guardo en mi corazón, de lo que me revuelve la mente y se revuelca en mi ser...
Será una suerte, que logre armar algo que sea de nuevo reconocible, que algún día se vuelva deseable, o por lo menos "querible", "besable", amable...
Darle un sentido, una dirección y un nuevo significado a una existencia que ha sido vaciada, removida, conmovida, buscar un norte, en el inmenso y agitado mar de confusión, en que mi alma navega, olas de incertidumbre, que amenazan, hacer zozobrar el barco de sueños, que una vez parecieron posibles...
Levantarme del suelo, como quien emerge de una tumba, como aquel que resucita de su propia muerte, volver a arañar los sueños, al insomnio de las noches, en las que solía encontrarme contigo, clandestino, concubino de interminables charlas...
Que la música que dibujaba tu ser en mi mente, ya no me taladre más los oídos, ni se rasgue mi corazón cuando te traiga a mi memoria, que no te busque más en los rostros de otras mujeres, de tu misma estatura, del color de tus ojos, del largo de tu cabello, del aroma del perfume con que unges el cuerpo que alguna vez tuve acunado en mis brazos, hasta que el sol, se metía en nuestros ojos, como mis ganas en tu vientre...
Doy pasos de tortuga, sin tiempo, sin espacio en el que moverme, todo pasa lento, mi pena, mi llanto, tu olvido, todo está congelado, detenido, suspendido en el infinito vacío que dejaste en mi...
Solo yo que amé de esta forma se lo que duele, entregar un amor tan grande y un sentimiento tan fuerte, a quien no lo quiere más, haber creído en un sueño, haber tenido esperanza, haber depositado una fe y una confianza, solo yo sé lo que mi ser palpitó por ése ingrato ser...
No se perderá mi alma nunca más, no pasará de nuevo, no del mismo modo, no hay forma alguna de pasar de nuevo por el mismo dolor y pena, no habrá quien merezca más mi llanto, ni mis ganas de vivir, ni mi deseo vano de morir, me he dado cuenta, tarde, que nadie merece el amor que guarda mi corazón, les queda grande, se les hace un problema, que tanto sentimiento y poder penetre sus almas, y por eso, lo abandonan, lo ignoran, lo olvidan...
Recojo mis pasos, lo que me queda es seguir andando, mirando con indiferencia, dejando fluir al destino, al mismo que se burló de mi, contigo, al que me hizo creer y tener fe, al mismo que me esperanzó con la falsa promesa de un futuro a tu lado...
Que venga la vida, lo que queda de ella, que venga la muerte, cuando quiera, cuando se le de la gana, que me lleve, o me deje un tiempo más, a ver si el amor de una vez por todas se atreve a darme la felicidad que tanto le pido..."

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