"Noche que me abrazas, con estrechez de soledad, que me arropas con abrigo de melancolía, que velas mis sueños, con insomnios de recuerdos...
Noche que te filtras por debajo de mi puerta, que se sube a mi cama y la desordena, con escenas de sexo mórbido, ausente, vacío, silente, fantasma de mi cuerpo, orgasmos moribundos, deseos fallecidos en el tiempo...
Noche que me gritas con silencio, que calientas con bruma y niebla el vacío de la calle, que susurras con el viento cuando toca con su brisa mi ventana entreabierta...
Noche que llega sin tu presencia, sin el aroma, de tu piel lejana, sin el peso de tu cuerpo sobre mi cama, ni la maraña infinita de tus cabellos enredándose en mi almohada...
Noche que das vueltas en mi cama, midiendo palmo a palmo la extensión infinita de un espacio vacío, que ocupa un solo cuerpo, uno desnudo y frágil, uno sediento y hambriento, de revolcar sus ganas...
Noche que te escapas de mis manos, que me llenas de cansancio el cuerpo y de pesadez los ojos, que haces torpes a mis dedos sobre el teclado, que espantas mis musas amenazando con sueño...
Noche que no tienes nombre, que quedaste muda, sorda, ciega y en absoluto silencio, ya no hay nombre ni apellido con el que te compare, no hay un fantasma que te ronde, en las horas por las que te escurres...
Noche ¡vete de mi vida!, de una vez por todas, y deja que la luz de un nuevo día, me deje ver un nuevo rostro, sobre mi almohada, que una sonrisa, me devuelva el optimismo perdido a mi alma, que un cuerpo desnudo, provoque de nuevo, ésa libido que contienen mis ganas...
¡Desvanécete! como sombra, dilúyete como agua, y evapórate como el humo de un cigarro, abandona mi cuarto, mi casa, mi cuerpo, mi alma, mis pasos que a oscuras tantean un recuerdo que no duele más, pero que insiste en quedarse...
Noche, no me esperes, no me aguardes en la puerta, ni te asomes a mi ventana, escóndete debajo de mi cama, y huye temprano, cuando el sol con sus rayos despunte en el horizonte, vete con sigilo, que el cielo no descubra que te quedaste en mi vida, ennegreciendo mi alma blanca...

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