"Dos almas se conocieron una única vez, se juntaron brevemente, se adivinaron el amor en los ojos, y descifraron una pasión inconclusa en sus desnudos cuerpos.
Un encuentro furtivo que el destino les puso en las manos como papa caliente, el muy jodido luego los separó, a ella la mandó lejos, y a el lo dejó atrapado en la misma cárcel que ladrillo a ladrillo y reja a reja, él mismo se construyó, unas cadenas que no pudo zafar, unas ataduras ennudadas, un rollo complejo que no hay forma de desenredar.
Sus ojos no lo supieron entonces, muy a pesar que se encontraron en miradas, él busca incansable ésa misma mirada, pero los mares no son los mismos, la miel que brillaba en ése par de espejos, es insípida y sin resplandor alguno.
Sus manos se entrelazaron entonces, pero sus dedos no entendieron el contacto, no lograron capturar el calor, ni la lúdica de sus movimientos. Ella ahora posa sus dedos en otras piernas, en otra espalda, en otro rostro, ella los usa como pinceles en el lienzo de otro cuerpo, pintando caricias, dibujando deseo y pasión.
Sus pasos caminaron juntos, al unísono, como emparejados, se sintieron el uno para el otro, fué muy efímero, pasajero, así lo sintieron, pero no fué así para sus almas, sus almas estaban juntas desde antes, no lo comprendieron, hoy estan lejos el uno del otro, pero el piensa en ella todo el tiempo, el la extraña, el siente que la ama en profundidad, ella viene y va, se aparece de repente, deja ver que todavía vive, luego se marcha, como en otras ocasiones, sin dejar rastro, sin decir adiós.
Ellos no saben el por qué de estas cosas, por qué juega el destino, con sus sentimientos, con sus emociones, por qué los manipula y los somete a sufrimiento, están lejos, separados, pero sus almas no lo están, él lo sabe, ella quizás no, los dos siguen como si nada, aunque por cada uno de ellos pasa de todo.
Se extrañan, se aman, pero no se dicen nada, guardan silencio, guardan dolor en sus almas, el dolor de estar lejos, de no verse, de no hablarse, de no tocarse, de no abrazarse, de no fundirse en sexo, besos y caricias llenas de amor, más que de deseo.
Se sueñan mutuamente, se imaginan juntos, se imaginan tomados de la mano, unidos, como debió haber sido, miran el mismo cielo, aunque no en la misma tierra que pisan, le reprochan al universo, las heridas, la distancia, lo macabro de haberlos unido, y separarlos de nuevo."

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