domingo, 6 de abril de 2014

"Yo tengo que guardar mi distancia de ti, pretender que no me inspiras nada, que no provocas nada, que no me produces sensación alguna con tu mirada.

Yo debo fingir que no me gustas, que eres como cualquiera, y ante cualquiera debo negar lo que se agita en mis entrañas, cuando siento tu presencia.

Yo debo usar una máscara que disfrace de indiferencia, lo que siento, lo que pienso, lo que sueño contigo, yo debo bailar una música ajena, cuando quiero escuchar solo la melodía de tus palabras.

Yo debo repetirme a mi mismo lo prohibido de verte, de hablarte, de entablar una amistad contigo, yo debo ignorar el morbo de los curiosos y disimular que te conozco siquiera, para que la envidia no te alcance, para que su mala vibra no te toque siquiera.

¡Ay niña hermosa, si supieras lo que yo siento, lo que yo pienso, lo que yo sueño, lo que me imagino, aún cuando no te tengo!

Yo no envidio a tu dueño, al que escogiste para el juego del amor, aunque confieso, que el muy suertudo, si puede estamparte besos, enredar sus dedos en tu cabello, acariciar tu cuerpo, tomarte de la mano y presumirte como objeto.

Mi deleite está en mirarte, en admirarte, en contemplar lo profundo de tu ser, lo que hay detrás de aquellos hermosos ojos, apreciar la alegría detrás de tu sonrisa, ése montón de cosas intangibles que yo puedo tocar con unos versos.

Yo te calco en mi memoria, no para recordarte, sino para no olvidarme jamás de ti, yo quisiera atraparte en un abrazo, secuestrar tus manos brevemente, que me mires fijamente y me extorsiones la voluntad.

Solo es una fantasía, un hermoso sueño, la melodía inconclusa de una sinfonía ajena, por que he de mirarte lejos, esa es mi condena, verte feliz al lado de alguien más,  y pretender que no me afecta.

Debo seguir soñándote, percibiéndote como la realidad te trajo a mi vida, como estrella distante, como galaxia inalcanzable, estás a años luz de mi locura, y yo a años luz de tu inocencia.

Provocación del universo, tentación del infinito, lo más prohibido que me haya gustado en la vida jamás, un karma soportable, un riesgo asumible, un pecado sin redención aceptable, un infierno al que me iría con un beso robado de tus labios."

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