sábado, 5 de octubre de 2013

"Me espera como cada noche, recostada en mi almohada, silenciosa, apacible, me mira de reojo, yo sigo de largo queriendo ignorarla, veo mi rostro en el empañado espejo de la pared, la busco en el reflejo, la veo sentada detrás de mí, me observa y parece adivinar lo que estoy pensando, lo que estoy sintiendo...

La miro de frente, y no me sorprende su presencia, la reconozco de otros tiempos, de edades de tristeza, de llanto de mis ojos y dolor de mi pecho, de amor y desamores, de rabias, de celos y todas las porquerías que te empañan el alma de resentimientos inútiles, de desentendidas emociones, de peros, paras y muchos ¿por qués?...

Ella está ahora a mi lado, de pie, no se va, permanece, muda, en absoluto silencio sepulcral, me hiela la sangre, me penetra, me inunda, me abarca y sobrepasa, está allí nada más, aguardando mis lágrimas, ésas que se niegan a salir, las que se secaron hace días, las que no brotan más, las que hallan inútil caer por entre mis mejillas...

Ella sospecha el peso de mi pena, lo calcula, lo mide, Ella sabe que la herida es profunda, y que no sana fácilmente, Ella se ríe, por que sabe que estoy inundado en mi mente, de recuerdos, de música, de imágenes, de sensaciones, de pasado...de pasado inútil...

Ella nota mi cansancio, ve el deterioro de mis ganas, la escasez de mi energía libidinosa, las muchas canas que brotan de mis sienes, las arrugas de mis ojos y el cansancio de mis años...

Ahora, el sueño me alcanza, me cierra los párpados, me quita las fuerzas, me deja a merced de la humana debilidad, yo la veo al borde de mi cama, y tengo miedo de entrar en las sábanas con ella, ella espera que duerma a su lado, que le haga el amor con mis sueños mojados...

Cierro mis ojos, recuesto mi cabeza en la almohada, y dejo que respire en mi espalda, la ignoro, pues no la quiero conmigo, Ella en cambio siempre quiere conmigo, me busca, me reclama, en la mañana, en la tarde, en la noche, no me deja dormir, me mantiene despierto, en insomnios interminables, ella está deseosa de poseerme, como ninguna otra, me quiere para sí, es egoísta, no le gusta compartirme con nadie...

Yo le digo cada día que no la quiero conmigo, que no quiero su presencia en mi vida, le digo que se vaya, que no la quiero ver más, que me agobia, que me enluta, que no me permite avanzar mas que unos pocos pasos en la penumbra incierta de mi destino...

Ella no responde, no dice nada, guarda silencio y permanece allí...esperando por mí...como cada noche...

Y yo le miro y le digo...¡vete!...¡vete de mi vida!...Soledad!"


jueves, 3 de octubre de 2013

"Busco sumergirme en el océano profundo y silente de tu mirada, en los lagos extensos de tus ojos, deslizarme como lágrima por tus mejillas, ser la sal que bebes cuando llegan a la comisura de tus labios...

Busco hallarte en el final de la tarde, justo allí en el horizonte distante, en el estertor agónico de la luz del día, que me saques un suspiro en el atardecer de los días...

Busco un beso que esconden tus labios, la savia maldita que envenena de dulzura mortal mi boca, busco el combate lujurioso y lascivo de tu lengua con la mía, una mordida, la refriega de dos bocas que no se despegan...

Busco una caricia en las falanges de tus dedos, que dibujen corazones y dragones en mi espalda desnuda, que prueben cavidades, y lugares a donde nadie llegaría, que se mojen en mi boca, que se pongan violentos y saquen las uñas, que me tatúen el cuerpo, con rasguños de pasión y arañazos de deseo...

Busco el abrazo asfixiante de tu desnudo cuerpo, que su peso me quite el aire que intente respirar, que me estripes, que me apachurres, que saltes con violencia sobre mí, que me cabalgues, que me domes el demonio que se agita debajo de mi ombligo...

Busco un final feliz para esta locura, para toda la energía al espacio proyectada, un silenciador de tus gritos y gemidos, un instante de muerte entre tu vientre, un beso prolongado y silencioso en la penumbra de la habitación, encontrar el universo en el borde de tu cama destendida, arrugar juntos la sábana estrellada de la noche...

Busco complacer tus ganas, tu pasión, tu sexo, pero lo que quiero que encuentres, no es lo que deseo, quiero que entiendas que en cada caricia, hay amor y respeto, que en cada beso dejo un poco de mi alma, que en una mirada, te dejo mi ser, que si me meto en tu cuerpo, no es para poseerlo, es para ser parte de tí, para fundirme contigo, para ser uno solo junto a tí...

Por que puedo tener sexo contigo, pero prefiero hacerte el amor, el sexo nos conecta, pero el amor nos fusiona, el sexo nos complace, pero el amor nos completa, el sexo nos satisface, el amor nos eleva a la plenitud del éxtasis, el sexo es el medio, pero el amor es el principio y el fin..."




"No tengas miedo, no soy como todos, ni siquiera sé si soy, solo sé algo, no te lastimaría jamás, no está en mi ser hacerte daño, ni verte, ni hacerte sufrir, quiero dibujar una sonrisa en tu rostro cada día, que cuando veas al sol entrar por tu ventana, veas la sombra de mi mano que se extiende invitándote a vivir en la alegría de la mañana, que la lluvia que moje tu rostro cuando caiga, sea como el rocío de las palabras que suelo escribir, que cuando te sorprenda la tarde, me recuerdes con algo de nostalgia...

No temas, yo también tengo madre y hermanas, y honro cada día el principio femenino que las penetra y las abarca, son mis musas, mi ejemplo y orgullo, son mujeres como tú, inteligentes y sabias, y no tengo más que profundo respeto y admiración por ellas...

No tengas miedo, si me acerco y quiero tocarte con un poema o una carta, no te quiero atrapar en jaulas de palabras, quiero darte las alas de un verso y verte volar por encima de nubes de ilusión...

No temas niña hermosa, que lo que quiero es embelesarme con la juventud de tus años, con la rebeldía de tu mente, deja que mis ojos vean el universo infinito que guardan los tuyos, déjame verte reír  para alegrar mi espíritu quebrantado...

No tengas miedo, no voy a lastimarte, no voy a herirte,te quiero amiga, cómplice, alcahuete de mis sueños, que me escondas si huyo, que me escuches cuando necesite ser escuchado, que me entiendas, que me orientes, que me des la mano cuando lo necesite...

No temas linda, te quiero como te quiero, como eres, sin cambiarte ni una jota, deja que esto sea, como ha de ser, déjame estar a tu lado, para verte triunfar y alcanzar tus sueños, me interesa ser tu amigo, tu pana, tu alcahuete, el verdadero amor es más parecido a la amistad que cualquier otra cosa...

No tengas miedo, te quiero libre, te quiero como te he conocido, no pretendo cambiarte nada, pero quiero que me cambies todo, lo que no sirve en mí, lo que no cuadra, lo que no me deja avanzar a tu paso...yo elijo estar de tu lado, yo te elijo para reír y ver al mundo transformado, por los pequeños pasos que juntos podamos dar...



"Los amigos, son la familia que elegimos...yo te elijo a tí..."

miércoles, 2 de octubre de 2013

"Ella tenía el cielo en sus ojos, la sal del mar en sus labios, el poder del viento en su aliento de menta, la suavidad de la seda en su piel, el perfume de mil jazmines en su cuerpo...

Su sonrisa tenía la luz de un millón de estrellas, y su risa, retumbaba en mis oídos como cascada que corre rauda por el cauce de un cañón rocoso y profundo...

Más su alma le pertenecía al universo que la parió con dulzura y la delicadeza de una nube de polvo estelar, no era más que las muchas maravillas que titilan en la oscuridad del firmamento...

Sus pies solían bendecir con pasos pausados la hierba húmeda de la mañana, y su mirada se posaba como mariposa en mi frente, sus labios invitaban a robarle un beso, y sus manos sabían dibujar caricias furtivas en mi espalda...

Más lo más hermoso, no estaba a la vista, se agitaba dentro suyo, en su pecho, en su vientre, en el útero que gesta su pasión desenfrenada, en el sexo, cálido y terso de su entrepierna...

Un maravilloso ser se agitaba dentro de ella, uno rebelde, uno irreverente, uno pujante y combatiente, uno candente,de ésos que te roban el alma con una mirada, que te secuestran la mente con un pensamiento que brota de su palabra...

Fué imposible pasar por alto su sabiduría, su inteligencia, el aplomo frente a la vida, y la locura con que la vivía, era indómito su espíritu, a donde quiera iba, a dónde iba enamoraba, y donde enamoraba, había siempre un corazón que corría el riesgo de romperse en mil pedazos...

¡Oh mujer altanera, de cabello oscuro, de mirada fiera, de actitud guerrera, conquistadora de imperios de soledad y miseria humana!...

¡Oh mujer de silencio profundo, enigma de mis por qués, respuesta ininteligible de mi destino, el acertijo de mi existencia, todo lo que ignoro, de todo lo que sé y doy por cierto!...

¡Oh mujer, en tu vientre quiero perderme, morirme en tu sexo, resucitar en tu boca con uno de tus besos, escalar tus pechos, con mis dedos, dibujar una sonrisa en tu rostro, y atarme a tu frente con la extensión infinita de tu negro cabello!

¡Oh sonrisa infinita, cierta, auténtica y verdadera, contágiame de felicidad, que tu risa me eleve en alas de la brisa, que mi espíritu se eleve por encima de mi melancolía absurda, que me cure para siempre la tristeza, que sane mis profundas heridas, que abrace mi corazón a carcajadas, y que encienda la luz de mis días de oscuridad!..."







martes, 1 de octubre de 2013

"Entré en aquella habitación, presintiendo lo que podría suceder, lo recorrí brevemente en mi mente, la vi desnuda, sin quitarle siquiera la ropa, más volví en sí, y entonces su vestido rosa, me arrebató la lujuria, y le hizo trueque con la ternura, ella quitó sus lentes oscuros y por fin pude ver, la miel de sus ojos, el imán con que atrae muchas miradas, incluso la mía, que me delata el tonto que llevo dentro...

La seguía a todas partes con mis ojos, memorizando cada movimiento de su cuerpo, como recogía su cabello, como acomodaba su anatomía en la cama, como llenaba aquel sórdido espacio con su belleza, con su inocencia, con la inmensidad de su ser, rebelde y provocativo...

No quería imaginarme más allá de lo que veía, veía a una mujer nerviosa, pensativa, cruzaba brevemente su mirada con la mía, como huyendo, escapando, bebimos un rato, para relajarnos, dijo ella, puse algo de música, mientras no dejaba de caminar por el sitio, una habitación sencilla, una cama, un par de mesas de noche, un espejo estratégicamente colocado en frente de la cama, el jacuzzi, el baño, en fin  la típica habitación que te grita "sexo",desde que entras en su espacio...

Entonces llegaron los nervios, no sé si primero o después, sé que bebí licor tan rápido como pude, para entrar en el trance absurdo de la inconsciencia, consciente, medio borracho, pero en mis cabales, ahora tenía el pensamiento puesto en lo que podría suceder, sin embargo, no lo provocaría, no daría el primer paso, me gustaba tanto, que no intentaría arruinarlo con una propuesta que le pareciese indecente...

Me senté en la cama y ella decidió cruzar hacia el cuarto de baño, supuse que el licor le obligaba, cuando salió semidesnuda, con una toalla que apenas y la cubría, rumbo al jacuzzi, entendí entonces que la invitación había sido hecha, frente a mis atónitos ojos...

Pasó un momento, el choque de mi cerebro instintivo, queriendo quitarse la ropa para irse de clavada en los 60 cms de profundidad del jacuzzi y estar desnudo junto a ella, contra mi cerebro racional, y pudoroso que me frenaba diciendo que había que conducirse con respeto...

Sin embargo, decidí acompañarla en aquel sensual baño, me quité la ropa, con mucho miedo y timidez y contrario a lo que se pudiesen imaginar, no tenía erección alguna...tenía frío, miedo, nervios y todas las malditas cosas que te inhiben la líbido...

Le pedí que cubriera sus ojos, para que no viera mis vergüenzas  que ahora, parecían estar del lado contrario de la lupa...(me da risa, pero debo continuar), allí llegué realmente a preocuparme, por lo que fuera a pensar de mí, pues dicen que el tamaño no importa, pero para un hombre, el tamaño de su pene, está relacionado directamente y en  proporción, al desempeño de su ego en la cama...

No entraré en detalles, nos besamos, nos acariciamos, jugamos, nos reímos, y luego decidimos, llegar a la cama, allí estaba ella, desnuda, sentada, le besé hasta la sombra, sus pies, sus pantorrillas, sus rodillas, sus muslos, la entrepierna, y todo lo que allí se aloja, su vientre, su precioso vientre, ése que nunca albergó ninguna gota de mi semilla seminal...

Besé sus pechos, besé su cuerpo, su espalda, sus brazos, sus manos, sus dedos, calqué su cuerpo con mi lengua, y mi saliva fué bálsamo afrodisíaco sobre su piel, besé su espalda, sus caderas...y algo más...siempre algo más...

Más los besos que más disfruté, fueron los de sus labios...¡todos sus labios!...y besé su frente, en acto de reverencia, pues lo que quise siempre fué caer rendido, no solo ante su belleza, sino ante su inteligencia, besé su rostro, su preciosa nariz, sus orejas...

La quise besar, sin que hubiese omitido lugar alguno de su anatomía, y creo que así lo hice, por lo menos en lo exterior, le hubiera besado el alma de saber dónde la escondía...

Y llegamos a aquello...más con ganas que con precisión, yo con culpa, con miedo, vergüenza  la estrujé y la besaba con pasión, no dejaba de mirarla, buscando sus preciosos ojos, ella me miraba brevemente, evitando la conexión...

Y yo quería vaciar mi alma en su vientre...encontrarme con su ser, con la persona que habitaba detrás de aquella mirada...

No diré más nada...me duele recordar lo que luego pasó...yo me entregué...ella se entregó...yo lo dí todo...lo que pude...ella también...insistió...yo quería dejarle mi vida en sus entrañas, yo vi que quería tenerme dentro de ella...

Me quedé en su mirada...ella se quedó para siempre en mi memoria...impregnada en mi ser, tatuada a mi piel, calcinada en mi alma...no puedo, ni quiero olvidarla, si hubo alguna vez una mujer a la que me haya querido entregar en cuerpo y alma, ha sido a ella, solo a ella...

No la amé con pasión,la amé con amor...con ése que brota del pecho...y te erecta el sentimiento, no el pene...

A ése...le debo una disculpa...pero no lo perdono...pues parece tener mente propia...y hace lo que se le da la gana...

Y desde entonces, sueño con tenerla en mis brazos, para amarla hasta el cansancio, hasta que mi boca me sepa siempre a su piel, y mis manos reconozcan eternamente la suavidad de su espalda...hay contornos en mi memoria, que los recorrería con una venda en mis ojos...

No sé si ella me recordará,y que sepa, que no la quise, para un rato, ni para saciar mis ganas de macho, que no era sexo para mí, que era mi cómplice en la cama, el alma gemela que buscaba...que lo era todo, y aún lo sigue siendo..."







"Te espero...

A la vuelta de la esquina de tu cuadra, en el paradero del autobús, en la banca vacía del parque, te espero con un beso cuando llega el ocaso de la tarde...

Te espero...

Al final de la fila del banco, entre la multitud que se aglutina en los conciertos de rock, te espero en el último escalón de la calle por donde caminas...
te espero con un abrazo, al final del día, al final de la noche, en la madrugada...en el frío de la mañana...

Te espero...

Cuando miras al cielo, buscando tu estrella, cuando tiendes la ropa, cuando calzas tus botas, cuando te peinas, cuando miras tu reflejo en el espejo, cuando pintas tus uñas, cuando maquillas tus labios para besos ajenos...

Te espero...

Aunque no tenga sentido, te espera mi alma, mi ser, mi cuerpo, todo yo, todo lo que soy y todo lo que una vez fuí, te espero con un amor que no muere, que sobrevive, que lucha, que muerde, que se desgarra, que se levanta altanero, en medio del odio colectivo, te espero con el amor intacto, que dejaste en el refrigerador del silencio...

Te espero...

Aquí y ahora, para que tomes lo que dejaste y que es tuyo, para que me regreses lo que es mío, lo que es tuyo es mi alma, mi ser, mi amor para tí...lo que es mío, es lo que no me perteneció jamás...tu alma, tu ser y el amor que me diste una vez...


lunes, 30 de septiembre de 2013

"Solo sé que fuí muy feliz cuando me dijo que me 

amaba...

sé que se enamorará...que tendrá hijos quizás...que 

reirá con otro, que dormirá con otro, que se abrazará 

a su pecho, que su corazón latirá deprisa junto al de 

otro...

pero quisiera que el destino la cruzara una vez más en 

mi camino, para mirarla a los ojos...

y arrojarle todo el amor que le tengo con una 

mirada..."