lunes, 14 de octubre de 2013

"Asómate a lo profundo de la noche que nos cubre con un manto de estrellas, de nubes cargadas de rayos, de viento gélido que sopla desde las montañas...

Mira como la gente pasa sonámbula frente a nosotros y apenas si perciben nuestra miseria, como se ensanchan el ego en charlas banales, de autos de lujo, lenguas extranjeras, apellidos ilustres, cuentas de banco, tarjetas de crédito, ropa de marca, y demás cosas inútiles que les completan el vacío de sus corazones y de sus almas...

Mira como el indigente trata de cubrir el frío de su cuerpo con un puñado de periódicos, como la meretriz rebusca entre los hombres que cruzan la calle, a aquel que le revolcará, mas que el cuerpo, ese que lo toma brevemente para saciar la lujuria, y que le hace mercader del sexo...

Mira como el ladrón se para en la esquina, a la espera de su próxima víctima, esperando la oportunidad de arrebatarle el sustento que ha ganado con el sudor de su frente, él,  que solo espera, que caiga la noche para ganarse fácilmente, lo que a otro le ha costado tanto...

Mira como el aborigen se pasea por las calles con su descendencia  mendigando el sustento que le fué arrebatado siglos atrás por una raza desconocida, él mismo, género y color de piel, que viste de saco y corbata, que le ignora y le mira con desprecio...

Y así es el mundo casi siempre, cuando las cosas que nos parecen terribles, solo salen por las noticias, aquellas que hablan de muertos, de secuestros, de violaciones de niños, de homicidios de inocentes, de políticos corruptos que evaden la justicia que se empeñaron en construir con sus trampas...

Así es la realidad con la que te tropiezas, llena de odio, ira, ansiedad y angustia por un futuro que se estropea aquí y ahora, con la inconsciencia colectiva, con la demencia que se esparce como una enfermedad mental que nos ataca a todos...

Y aquellos a quienes veo con ojos de esperanza, los jóvenes, con los que casi interactúo, los veo arrojar basura a las calles, las colillas de los cigarros que se fuman, las botellas de licor vacías de las que beben y se embriagan, y me pregunto que les pasará, por la cabeza y por el corazón, que siguen perpetuando el daño a la naturaleza malherida que les hemos legado...

Asómate al mundo, ése que se cae frente a nuestros ojos, con la misma indiferencia con que vemos pasar todo frente a nuestras narices, con las manos llenas de buenas intenciones...y el corazón vacío de sentimiento...¿cuando te levantarás del letargo en el que el sistema te mantiene?, ¿cuando alzarás tu voz, y cambiarás tu manera de actuar ante el destino que han escrito otros?, te ha llegado el momento, ha tocado a tu puerta desde hace tiempo...

Es hora de que cambies...que cambies por dentro...que cambies tu mundo interno...así cambiándote a tí mismo...cambiarás luego lo externo, no inmediatamente, no todo, cuando menos, con el cambio que hagas en tí, ya no serás perecedero, sino que harás parte de lo eterno..."










domingo, 13 de octubre de 2013

"Si me dices "¡perro!",teniendo en cuenta las posibles analogías,cuando menos,ten en cuenta,ante todo lo disímil de semejante comparación, ambos somos animales, más a mí se me atribuye cierto grado de "inteligencia" "superior", debo sin embargo discrepar contigo si me equiparas en éste nivel con el cánido, ambos somos "inteligentes", el cánido con seguridad escogerá un amo,(o él le escogerá de una tienda de mascotas, según sea el caso) y confiará en él, y le cuidará, y le defenderá con su vida si es preciso; los humanos como yo, escasamente les somos leales a algo o a alguien, he aquí una disimilitud, con el cánido, tampoco confiamos, ni siquiera en nosotros mismos, solemos cuidar de nuestros propios intereses, incluso si tienen carne y hueso, y escasamente defendemos a otros, de nuestro género, y aún así, me dices "¡perro!"...
Me dices "¡perro!", por que flirteo constante e inconteniblemente, con las féminas, por que "¡todos los hombres somos iguales!", por que según tú nuestra naturaleza es ser infieles...he aquí otra desemejanza con los canes!, los canes, son fieles a sus amos y amas, confían en ellos, les siguen a donde vayan, incluso, después de muertos, les lloran y extrañan...nosotros los humanos, no le somos fieles a nada,ni a nadie,  ni siquiera a nuestros más valiosos ideales, conforme la marea de la vida nos arrastra a la profundidad del abismo que suele resultar vivir, cambiamos, y resignamos nuestros ideales, los subastamos, vendiéndolos al mejor postor, los abandonamos a su suerte, y lo que ayer defendíamos con nuestra propia sangre, hoy le desestimamos en menor valía para nuestra existencia...
Me dices "¡perro!", por que desde tu perspectiva "feminista", acuso una conducta deliberadamente descarada, con respecto, a mi gusto por el sexo...opuesto...más los canes suelen encontrar una pareja y quedarse con ella y procrear...no así los humanos, que parecen no llenar el vacío de sus camas, ni de su existencia...
Si me dices"¡perro!", difamas y calumnias al cánido, lo rebajas, lo humillas, lo descalificas...
Más te digo algo para que no creas que te doy la razón por insultar al animal que llevo dentro, me gustan las mujeres, es mi naturaleza, más no soy promiscuo con mi ser, mi alma ha de pertenecerle a quien la merezca, mientras tanto y haciendo uso del derecho que tenemos todos! (hombres y mujeres por igual),he de buscar a la que ha de compartir mi cama y mi vida, seguiré como hasta ahora, buscando, probando, ensayando, y vos...si tú, la que me dices "¡perro!", ten en cuenta que cuando lo dices, estás desde la ignorancia misma del sistema que inventaron los machistas, esos que suelen llamar "¡perras!", a las mujeres que ejercen sus derechos sexuales y reproductivos  libremente...si quieres ser respetada, entonces, debes conceder respeto también...
Cada quien es libre de hacer lo que mejor le plazca, sin dañar a otros en el proceso, por que el daño se causa, no solo con actos, sino, también con palabras..."



"No todos los guerreros usan espadas, ni escudos, ni armaduras, no todos van a la batalla con gritos de victoria, de furia, de enojo...



Muchos de ellos, anónimos para la mayoría del banal 


mundo que habitamos, se despiertan temprano en la 
mañana, con los primeros rayos del día, algunos, 
logran beber y comer algo antes de iniciar su batalla contra la vida, ésa que pierde el suicida, (¿por valor?, ¿por cobardía?...valor para renunciar a seguir peleando contra lo que le supera...cobardía por renunciar a la batalla, que en últimas es vivir! y que le da sentido a eso que llamamos vida...), otros en cambio, con el estómago vacío, pero el corazón lleno de ganas de vivir, se lanzan, a su propia batalla de cada día, a la arena de la supervivencia, a resistir con valentía el peso de los días, que te pasan por encima, que te empujan al abismo de la desesperación...



Éstos guerreros que te encuentras, limpiando retretes, recogiendo las basuras que descaradamente arrojas, con la estúpida excusa de que es su trabajo, otros los ves, limpiando mesas, lavando platos, cargando cajas, barriendo calles, vendiendo cachivaches en los trenes, en las paradas de autobús, en las salidas de los teatros lujosos, dónde los "snobs", suelen agruparse alrededor del henchido ego acomodado que les ha construido el dinero, de su apellido...



Otros, están por ahí, tratando de dar un paso, moviendo sus sillas de ruedas, aprendiendo a leer en "braille", a comunicarse por señas, a levantarse de su cama con el uso de muletas, mutilados de brazos, y pies, pero completos de corazón, armados con la nobleza y el coraje de su ser...



Otros postrados en sus camas de hospital, o de sus casas, peleando con uñas u dientes contra sus propios cuerpos, contra la enfermedad, el desprecio de su propia familia y el abandono...


Y ésos de los que no sabes nunca, que no aparecen en ningún lado, ocultos desde su tristeza, apenas y logras leerlos en poemas, escritos y versos, los adivinas, si llegan a ser publicados, y si son sacados del anonimato de sus vidas, del exilio voluntario que escogieron, cuando se escondieron del mundo y sus trivialidades, de la inmundicia del odio, el desamor y la tristeza sin causa...




Somos todos guerreros, batallantes, beligerantes, somos espíritus en pié de lucha constante, ésa que nos desgasta en odios y amores, en rencores y riñas, en reconciliaciones y en pérdidas, la lucha que encarna el hecho de existir, de sobrevivir cada día a esta vida, que nos junta y nos separa, nos acerca y nos aleja, nos choca, nos funde y luego nos extirpa...
Ésta vida que se empeña en lastimarnos unos contra otros, la misma que juega con destinos y propósitos, y que hace que unos pocos, puedan ser felices juntos, después de haber dejado todo, incluso su vida, en la arena del tiempo...en el campo perenne de eso que llamamos vida..."





viernes, 11 de octubre de 2013

"Mis labios te esperan...para tatuarte unos besos en el cuello...

Mis manos te esperan...para dibujar paisajes en tu vientre...

Mis dedos te esperan... para resbalar por la extensión de tu espalda, y perderse adrede en los pliegues prohibidos de tu anatomía...

Mis ojos te esperan...para recorrerte desnuda, con las pupilas dilatadas, en medio de la penumbra que proyectan las sombras de la noche, que nos abarca, temblorosa y pálida, ardiente de lujuria y pasión...

Mi boca te espera...para susurrarte un millón de te quieros al oído, para murmurar palabras profanas que enciendan tu líbido...

Mi nariz te espera...para aspirar el aroma de tu piel de seda y respirar el humo de un cigarro proscrito, para intoxicar mis pulmones con el perfume que exuda tu piel, el olor de tu sexo, el aroma de tu cabello...

Mi cuerpo te espera, al borde de la cama, en el rincón de la alcoba, de pié en la puerta de entrada, sobre la mesa del comedor, sobre el sofá de la sala, en el piso del corredor, en las gradas de la escalera, al aire libre de la terraza...

Mis pies te esperan, para andar desnudos y sudorosos por la casa, te esperan para cruzar corriendo la calle, con la prisa que guardan los pasos de quien se desea intensamente, te esperan, para caminar descalzos sobre la hierba verde y húmeda del parque, la arena caliente de la playa, la tibia alfombra de la alcoba, que nos esconde del mundo y de la realidad, de la tarde, hasta el alba...

Mi alma te espera...cada día, cada noche, cada mañana, cada tarde, cada vez que llueve, cada que hace sol, cada vez que me congela el frío, o me sofoca el calor, cada vez que sopla el viento, cada vez que te evoco en un pensamiento...

Mi alma te espera, te sueña, vuela hasta donde estás, te abraza, te besa, te envuelve, te cubre con el amor que la compone, que la conforma...

Mi alma espera...reunirse con la tuya, algún día, alguna noche, para siempre...hasta siempre..."


lunes, 7 de octubre de 2013

"No quise asustarte hermosa niña, no quise que mi voz temblorosa te contagiara de risa nerviosa, quería escuchar tu voz solamente, que cada palabra vibrada en tus labios, agitara la masa crítica de cada uno de los átomos que componen mi materia corporal...

No quiero que huyas, no te vayas de mi sin revelarme, sin esculcar mi alma con una mirada tuya, no te vayas sin interpretar los muchos símbolos ocultos en la prosa sencilla que suelo plasmar en estos escritos...

No te escondas de mí, no temas, no voy a lastimarte, preciso de tu dulce compañía tanto como el felino que cuidas, preciso de tus palabras, de la risa que se escapa de aquel palacio del que brotan hermosos cánticos, de la boca prohibida que contiene millones de besos que aún no das...

No me ignores por completo, que te sigo en el hilo de la historia, esta que escribimos, cuando nos leemos en mensajes de texto, la que recreamos en imágenes de video, la misma historia que suele atraparnos, mientras vas a la "U", o cuando voy al trabajo...

No guardes silencio, frente a lo que pasa, solo déjalo ser, deja que te atrape, que te suba los colores que te llene de temblores el cuerpo y de dudas e incertidumbre la cabeza, que tu corazón se agite en tu pecho, que la imaginación alce el vuelo, que se pierda la razón por un breve momento...

No te sientas presionada, solo quiero disfrutar de este precioso momento, del tiempo y el espacio que se doblan para unirnos brevemente, yo no te quiero mía, te quiero tuya, para verte y admirarte, para embelesar mis ojos en la belleza de tu propio paisaje, quiero recrear mi vista en tu imagen, mis oídos en tu voz, mi alma en el lenguaje de tu risa, mi corazón el el dialecto de tu timidez...

Déjame ser feliz, solo viéndote, sintiéndote, leyéndote, creyéndote interesada un poco, viéndote indiferente a veces, pica y corre, niña traviesa  pellizca mi corazón abatido, dale un poco de sentido a esos lentos latidos, y vete tan deprisa como puedas, para que no te quedes en él, y no me mates de pena...

No temas, no hay nada que temer, no estás comprometiendo tu ser, ni tu alma, ni tu intelecto, ni tu libertad, estás compartiendo, algo que nos pasa, (eso creo, presuntuosamente, esperando que así sea, que te pase, lo que a mí me pasa), que sentimos, cuando nos leemos, cuando aparecemos de repente en las pantallas...

Que extrañarte se ha convertido, en una bella incertidumbre, la misma que se quiebra cuando te revelas en mensajes...no me prives de la alegría que se expande desde tu sonrisa..."





domingo, 6 de octubre de 2013

"Una luz que me ciegue para no verte, un frío intenso que congele las ganas que se acumulan en mi sexo, un cansancio que me agote la energía de la vida, que me tumbe en la cama y me dé el eterno descanso que merece mi cuerpo, ése que se mueve por ahí y que parece repetirse en todas partes, como muerto viviente...

Un aliento que se escape en un millón de suspiros, una boca que hable solo silencio, una nariz que respire el aliento lejano de tu ausencia, un hambre que llene el vacío de mi estómago, lugar de mariposas que se han ido a otras tierras...

Unos pasos cansados y presurosos con destino a lo incierto, una voz que retumba en mi cabeza, con sonidos de canciones, susurros de palabras, unos cuantos "te quieros" un determinado número de "te amos"...promesas que flotaron en el aire y se fueron desvaneciendo, así como lo hace tu imagen, en cada ocaso...

Una vida que pasa, que se escapa a mi entendimiento, la llevo conmigo por todas partes, pero no sé que hacer con ella, ¿que sentido le doy?, ¿a que lugar le llevo?, ¿que hay que hacer con lo que ya no quiero?...

Unos dedos agitados, presurosos a las letras, digitando pensamientos, sentimientos, frustraciones, interpretando lo que se agita en lo profundo de mi alma, lo que mueve este universo que se expande caótico hasta sus cimientos...

Un dolor que me acompaña, que cargo conmigo, que no suelto, que dejo caer y luego recojo, con el que me tropiezo, al que abandono en cualquier esquina y luego me lo encuentro, de pié en el portón delantero de mi casa, un dolor que tiro a la basura, que desecho, que me vuelve reciclado, disfrazado de recuerdo...

Un llanto represado, en el borde externo de mis ojos, los mismos que perdieron su brillo, uno que se aguanta, se retiene, se contiene en orgullo y soberbia, uno que no quiere caer, que no quiere demacrar, que no quiere gritar ni sollozar...

Un hastío, un cansancio de mi alma, de luchar con lo que siento, con lo que pienso, con lo que callo, con lo que grito, con lo que contengo, una rabia contra lo que quiero y no consigo, contra lo que espero y no llega, contra lo que creo y me defrauda, contra la vida que quiero y lo que me desahucia...

Unas ganas de morir viviendo, de vivir muriendo, de morir a lo que me lastima, de vivir a lo que quiero, de morir a lo que fuí y no quiero seguir siendo, de vivir para surgir, del lodo en el que me estoy hundiendo..."








sábado, 5 de octubre de 2013

"Esa mujer, que se despierta al alba, justo después de haber entregado su alma, de sentir un millón de orgasmos en su piel nacarada...

La misma que se levanta, recoje el desorden, prepara el desayuno para su holgazán, la que lava los platos, la ropa, la del "inválido mental", la que organiza la casa, la economía, la que va al mercado, la que cuida los niños, la que les alimenta, la que les ayuda en sus deberes, la misma que saca tiempo para recogerse el pelo, maquillarse el rostro, pintarse las uñas, ungirse el cuerpo con perfume y aceites, la que busca y selecciona la prenda más bella, la que le cubra la belleza desnuda del cuerpo...

La misma mujer que va al colegio, a la universidad, al trabajo en la oficina, la que hace de mucama en un hotel, o de empleada doméstica en la casa de alguna familia acomodada, la misma que ayuda a su patrona con los quehaceres de la casa, con la ropa del "patrón" y todas las faenas que ya conoce de su propio hogar...

La misma mujer que se distrae con novelas, en donde encuentra al príncipe azul de sus sueños, el macho de pelo en pecho que las derrite a todas con su mirada, y las seduce con los montones de músculos en el cuerpo, el de nalgas abultadas y partes viriles exageradas en ropa interior de alquiler...

Ésa mujer que atiende en las oficinas, en los cajeros de los bancos, las ejecutivas, con millones de tareas y asuntos por resolver, las que sacrifican su tiempo y esfuerzo por una mejor calidad en sus vidas, la que encuentran sentido en su existencia, a través del trabajo, ése que hacen mejor que cualquier hombre, la misma que busca le sean tenidos en cuenta sus muchos méritos, su inteligencia y sagacidad en los negocios, la cabeza fría en las decisiones difíciles, la certeza en las dudas corporativas...

Ésa mujer que es artista, que canta, que baila, que pinta, que escribe, que toca la guitarra, la flauta, el violín,  el piano, que ya tiene experiencia de sobra tocando otros instrumentos (aquí pueden meterle todo el morbo y malicia a lo escrito, que también es cierto!), pero que es artista por que toca el más poderoso de todos los instrumentos humanos...el corazón... el alma, más que el cuerpo... la mente, más que la carne... el espíritu, más que los huesos...

Ésa mujer que es niña, que es adolescente, que es adulta, que es anciana, que tiene orgasmos guardados en su vientre para cuando les sean reclamados, la que acuna la vida en su vientre, y tiene alimento guardado en su pecho como savia de vida que brota de sus ser latiente...

Ésa mujer que me recibe cada noche, que me planta un beso en la frente y otros tantos en mi boca, la que me moja los labios, con pasión, la que desliza caricias con la ternura de sus manos, la que me excita, mordiendo mis orejas, la que me exorciza el demonio lujurioso que le gusta que la posea, cuando está dispuesta...

La misma que se deja llevar por la locura, la que alzo en mis manos, mientras la beso, la que estrujo en caricias, la que toco en todo lado y por todas partes, la misma que tomo una y otra vez con mi sexo, la que flota, la que vuela entre mis brazos, la que grita, la que gime, la que monta con frenesí mi cuerpo, la que me arranca el aliento, la que me despoja de energía y me lleva hasta el cansancio, la que hace que me pierda en la infinita agonía de un orgasmo que quisiera eterno junto a ella...

Ésa mujer que me deja volver al vientre de donde salí un dia, y rendirle un tributo de besos, un homenaje de abrazos, exaltar su naturaleza con millones de caricias, esa mujer que me completa, que me atrapa en sus brazos, que me ata a su sexo, que me hace adicto y dependiente de la miel que destila su cuerpo...

Ésa mujer, la que espero llegue pronto a mi vida, para darle luz a mis días oscuros, para darle insomnios de placer a mis frías noches, la que retará mi inteligencia y desafiará mis tabúes, la que derrumbará con sabiduría mis paradigmas, la pobre e insulsa ideología de la vida bohemia que llevo, la que me hará soñar con los pies en la tierra, la que me empujará a la conquista del mundo, la que me ayudará en la pelea contra mí mismo...

La misma que tendrá fé en mí, la que a pesar de fracasar, me dará aliento y me levantará para seguir en la batalla, la que no me dejará caer, no me abandonará, no me dejará, me arrastrará si es preciso, pero no me dejará perder...no dejará que caiga en el abismo...

A ésa mujer...le rindo este sencillo homenaje y le digo con cariño...bendita seas creación del universo...bendita tu miel, bendita tu luz...bendita cuando amas y te dejas amar...bendita aún, cuando rompes corazones, pero no lo hagas más...nunca más..."