- "Estoy contigo en forma de pensamiento, más mi pensamiento flota sobre tí como nube de firmamento, y sopla como aire acelerado en el viento que sacude tu cabellera, y te besa el rostro con la fresca brisa de la mañana, y si miras al horizonte y te parece no ver nada...
Allá estoy a la distancia...transparente mi silueta flota en 3d dónde el mar el cielo se besan...
Estoy acariciando las plantas de tus pies cuando caminas descalza sobre la hierba que crece rebelde, en la arena que pisas cuando caminas en la playa...
Estoy en objetos simples que bendices con tus manos cuando los tocas...soy el reflejo que no alcanzas a ver en las pupilas de tus bellos ojos...
Estoy en el claxon de los autos que hacen fila en el semáforo...en la sonrisa de los críos con los que te topas en el parque cuando haces deporte...
Soy el agua de la piscina que te recorre de pies a cabeza mientras te sumerges, como sirena en él indómito océano...
Estoy allí...contigo, siempre, a cada instante...en cada aliento...en la luz del alumbrado público...en el relámpago que rasga el cielo a la distancia y sin previo aviso...
Estoy en la lluvia que golpetea el cristal de tu ventana...estoy allí contigo...estoy ahora...estoy siempre..."
jueves, 21 de noviembre de 2013
- "Sólo tengo en mi mente, el recuerdo nublado de tu silueta en el horizonte desvaneciéndose lentamente...Te fuiste sin mirar atrás, quizás temerosa de arrepentirte si veías de nuevo...y unas alas de metal remontaron el vuelo y tú en el vientre frío y solitario de ése pájaro viajero, que migraba lejos...Te llevaste algo más que maletas...te llevaste algo más que equipaje...yo iba contigo, derramándome por tus ojos, ahogando en sollozos secos y mudos tu pecho henchido de nostalgia...y tu cuerpo gritaba enmudecido, "no te vayas!"...Más otra cosa decidió el destino...¿a dónde se fué la luz de mis ojos?...a colarse por los cristales empañados de soledad, de tu ventana...¿a dónde mis pasos que te seguían en vano?...Te buscan por doquier, como quien busca un tesoro que tiene esperanza de hallar...te llevaste mi alma, en el bolsillo de atrás de tu pantalón...y mi corazón prendido de tu pecho...Ése que me acunó una sola noche...hoy te busco en mi memoria, con la esperanza de hallarte intacta...no sé, que será de tí...No sé que será de mí...solo sé que mi alma te extraña, tan profundamente, tan intensamente...que el insomnio que padezco no es más que la realidad que sueño cuando estoy despierto..."
martes, 19 de noviembre de 2013
"Y como tantas cosas que carecen de sentido por estos días, diré que permanezco absorto en inútiles pensamientos, de esos que se establecen para siempre en tu mente, como una costra que amenaza con volverse calcárea, que se fosiliza, se petrifica, para inmortalizarse en tu memoria.
así mismo me paso los días caminando con un raro frenesí en mis piernas, que nada tiene que ver con los afanes vanos del mundo, miro por entre las máscaras que suelen usar casi todos los mortales con los que mi enclenque humanidad tropieza, por las aceras infinitas y los "recovecosos" caminos que recorro durante el día.
Mas mi angustia, suele ser un recuerdo que no abandona mis sentidos, que nubla mi lucidez, que me asalta en cada esquina de esta ciudad, cuyo bullicio, no es más que el grito de aquel que busca en su desesperado afán, el sustento para sí mismo, respirando el humo que exhala la inconsciencia colectiva, de los que se creen superiores a los demás, llenando las calles con sus coches y sus almas con egos obesos, de poder, dinero y ambición.
La vida que pasa ante mis ojos, no es más que un carnaval de apariencias, de hambre disfrazada, de gula, de gula disfrazada de riqueza vergonzante, "cosas de buena apariencia, pero sin entrañas", de niñas que se venden en las esquinas, de niños que se drogan en las puertas de los colegios, de jóvenes que malgastan su vida y su dinero en la seducción absurda de las nuevas tecnologías.
De vez en cuando un accidente te revuelve las entrañas, es la tragedia el ingrediente que le da sabor a ése montón de imágenes difusas que pasan como película por tus ojos todos los días.
No hay un breve espacio, del que no se pueda escapar de tu memoria, de lo que fué y ya no es, de lo que imagino pudo ser, si no te hubieses ido, si tu rabia no te carcomiera tanto como el orgullo que ostentas en silencio.
Y yo camino incansablemente, tratando de acabar con la energía de mis días, escribo, leo, bebo café, y me fumo el humo de los autos, el aroma pestilente de la contaminada ciudad que fué una vez bendecida con el amor de dos locos que ya no se reconocen más.
Ahora vuelvo a mi personal tumba, a mi cama, y entro en ese cementerio de recuerdos, la casa, esa fosa de cosas comunes, tu aroma, tus fotos, lo que me escribiste, lo que dibujaste, los objetos que como "souvenir" me dejaste para recordarte.
El masoquismo llevado a la más extrema estupidez, el acto insensible de acostarse con la cabeza llena de tí, y el corazón vacío, hueco, con los ojos enrojecidos no por el humo de un cigarro prohibido, sino por las lágrimas que hacen represa, la congoja que moja tus mejillas en la mañana, un sudor frío de ausencia que recorre sin morbo tu espalda, y una erección matutina, sin ganas de sexo.
Una vida, al fin y al cabo, una que toca vivir, con la esperanza de transformarla en algo más, en algo con algún sentido, un sentido que te aleje las ideas suicidas de no soportar más esta miseria.
Me miro en el espejo y no reconozco al que aparece en el reflejo, no es más que un fantasma que vaga dentro de sí mismo, que recorre el espacio vacío de su ser, un espectro de su mente, la aparición terrorífica de algo que se murió por dentro y que no encuentra paz, en aquel panteón de recuerdos.
Mi esperanza, yace junto a mi, recostada en mi almohada, se levanta, camina, corre, salta, se mete debajo de mi cobija, me abraza, me da un beso en la frente, se mira en el espejo conmigo, pero no me dice nada, es sordo-muda, no escucha mis plegarias, es ciega, no ve el mundo en el que me acompaña".
De vez en cuando un accidente te revuelve las entrañas, es la tragedia el ingrediente que le da sabor a ése montón de imágenes difusas que pasan como película por tus ojos todos los días.
No hay un breve espacio, del que no se pueda escapar de tu memoria, de lo que fué y ya no es, de lo que imagino pudo ser, si no te hubieses ido, si tu rabia no te carcomiera tanto como el orgullo que ostentas en silencio.
Y yo camino incansablemente, tratando de acabar con la energía de mis días, escribo, leo, bebo café, y me fumo el humo de los autos, el aroma pestilente de la contaminada ciudad que fué una vez bendecida con el amor de dos locos que ya no se reconocen más.
Ahora vuelvo a mi personal tumba, a mi cama, y entro en ese cementerio de recuerdos, la casa, esa fosa de cosas comunes, tu aroma, tus fotos, lo que me escribiste, lo que dibujaste, los objetos que como "souvenir" me dejaste para recordarte.
El masoquismo llevado a la más extrema estupidez, el acto insensible de acostarse con la cabeza llena de tí, y el corazón vacío, hueco, con los ojos enrojecidos no por el humo de un cigarro prohibido, sino por las lágrimas que hacen represa, la congoja que moja tus mejillas en la mañana, un sudor frío de ausencia que recorre sin morbo tu espalda, y una erección matutina, sin ganas de sexo.
Una vida, al fin y al cabo, una que toca vivir, con la esperanza de transformarla en algo más, en algo con algún sentido, un sentido que te aleje las ideas suicidas de no soportar más esta miseria.
Me miro en el espejo y no reconozco al que aparece en el reflejo, no es más que un fantasma que vaga dentro de sí mismo, que recorre el espacio vacío de su ser, un espectro de su mente, la aparición terrorífica de algo que se murió por dentro y que no encuentra paz, en aquel panteón de recuerdos.
Mi esperanza, yace junto a mi, recostada en mi almohada, se levanta, camina, corre, salta, se mete debajo de mi cobija, me abraza, me da un beso en la frente, se mira en el espejo conmigo, pero no me dice nada, es sordo-muda, no escucha mis plegarias, es ciega, no ve el mundo en el que me acompaña".
viernes, 15 de noviembre de 2013
"Tristeza...
En el alma de quién amó y no fué correspondido...
En los ojos de aquel que vió partir lejos al amor de su vida..
En el pecho de quien extraña, a ése ser que no llega y que demora adrede su regreso...
Tristeza...
En el que fracasa irremediablemente, intentando construir una vida mejor, un mundo vivible, soportable, un sueño, realizable, utópico y posible...
En el que pierde un amigo, un amor, un familiar, un ser querido, por culpa de la muerte, del rencor, de los celos, del orgullo, del odio, de la soberbia, de los malos entendidos...
Tristeza...
Con la que ves el sufrimiento ajeno, el tuyo propio, la miseria del maltrato, el hambre, la enfermedad, la violencia, el odio, la ira y la locura colectiva de esta sociedad mentalmente enferma...
Por lo que pudo ser, y no fué, por lo que quedó atrás, por lo que abandonaste, por lo que dejaste ir, por lo que no es más, por lo que te falta ahora, por lo que no sabes que vendrá...
Tristeza...
Que se aloja en mi mente, en mi ser, en mi vida, que no paga alquiler, que es una inquilina molesta, que te despierta en la madrugada, con ruido ensordecedor de silencio nocturno, para mojar tu rostro, con lágrimas inútiles, con ahogo en sollozos quedos y mudos...
Que golpetea tu mente con lluvia de recuerdos, que oprime tu pecho con dolor de nostalgia...
Tristeza...
Que se clava como puñal por la espalda, que me traspasa las entrañas, con dolor de ausencia, con pena enmudecida de olvido, con silente congoja de indiferencia...
Tristeza...
Que me postra, me arrodilla, me humilla y "pordebajea", me mutila de voluntad, me arrastra la dignidad, me castra el deseo, me anula el morbo, cauteriza mis instintos, nubla mi ser y opaca mi vida en nubes grises y pensamientos oscuros...
Tristeza...
No te quiero en mi vida, vete lejos, así como ella, vete con ella, no regreses más, déjame en paz, de una vez por todas, hoy y para siempre, ya no quiero verte desbordando por mis ojos, ni desgarrando mi alma, ni alojada en mi pecho, no me traigas recuerdos, no regreses con su imagen, piérdete de una buena vez, en el olvido, en la inconsciencia...
jueves, 14 de noviembre de 2013
EL MACHISMO TE DICE...
"Mujer!, me salgo con la mía, cuando te ofrezco en la tele, cosas que no necesitas para aumentar tu belleza..
Me salgo con la mía, cuando logro avergonzarte por usar ropa corta en la calle y hacerte sentir incómoda cuando los machos te miran...
Me salgo con la mía, cuando por miedo, no abandonas a tu carcelero y maltratador esposo, novio o amante...
Me salgo con la mía, cuando logro hacerte creer que tu fantástica y tierna forma de ser, logrará cambiar, al macho que te pisotea y te humilla, solo por tener más fuerza, dinero o poder...
Me salgo con la mía, cuando logro que te quites la ropa, para salir en revistas de hombres sedientos de morbo, cuando te digo que te haces famosa modelo, o famosa actriz, más por la belleza de tu cuerpo y no por la valía de tu ser...
Me salgo con la mía, cuando sales corriendo al cirujano en busca de una mejora física, para complacer ¿a quién?, ¿a ti?...perfecto!, pero se que lo haces para ser la envidia de las que comparten tu género y ser el centro de atracción de aquellos que regalan su atención a lo superfluo de las apariencias...
Me salgo con la mía, cuando abandonas tus estudios, tu carrera, por dedicarle tiempo a "tu hogar" y "tu marido", cuando logro meterte miedo y nublar tu mente diciéndote que los puedes perder,si no eliges priorizando tus emociones y sentimientos, por encima de tus personales aspiraciones...
Me salgo con la mía, cuando en la intimidad, te digo que abandones el preservativo, haciéndote creer que al natural se siente más sabroso y que con condón no es lo mismo...
Me salgo con la mía, si crees, que el hombre es quien provee y tu la que cuidas y crías a los hijos...
Me salgo con la mía, cuando logro sentarte de 8 a 11 de la mañana y de 2 a 10 de la noche, para que veas en la caja de las ilusiones, historias de amores imposibles, con finales felices, cuando distraigo tu mente y te quito el tiempo en cultivarte y elevarte espiritualmente...
Me salgo con la mía, cuando logro hacerte creer que no puedes vivir sin el amor de un hombre, sin su afecto, cariño, ternura, sin su sexo...
Me salgo con la mía, cuando te hago creer que no puedes aspirar a los grandes objetivos, metas, cargos, y oficios de la vida, cuando crees que es trabajo de machos, no de "princesas"...
Me salgo con la mía, cuando te hago creer que algún día llegará a tu vida el "príncipe azul" que llenará de amor tu vida...
Me salgo con la mía, cuando logro que te avergüences de expresar tu sexualidad libremente, que sientas vergüenza de masturbarte o de acostarte con quien quieras, cuando quieras...
Me salgo con la mía, cuando en las urnas, votas por hombres, para que te gobiernen otros 2013 años más...
Me salgo con la mía, haciéndote creer que sin nosotros no puedes vivir...
"Mujer, entiende de una vez...puedes ser libre e independiente, autónoma, valerte por tí misma...si el hombre está a tu lado para apoyarte...perfecto...si no ábrete camino y ve hasta donde las ganas te lleven..."
Lyon Hearth
domingo, 10 de noviembre de 2013
"Cuan difícil resulta rearmar lo desarmado, construir sobre lo destruido lo arrasado, lo ignorado y borrado del mapa...
No se trata solo de recoger los pedazos y tratar de unirlos de nuevo lo mejor que se pueda, ni de encajar las piezas sueltas en los lugares que crees corresponden...
Ni de olvidar, lo que arraigado está en la mente, ni de drenar en llanto, todo lo que se llegó a sentir, ni dejar que sentimientos de rabia, te roben la escasa paz que guardas como tesoro en el lugar hoy vacío y que antes ocupaba, aquél músculo palpitante, que te traicionó una vez más...
No se trata de abandonarse a la pena, a la tristeza, al dolor, a la muerte lenta que ofrece la melancolía, los recuerdos, las imágenes del pasado, los momentos vividos, los efímeros instantes de felicidad compartida...
El asunto complejo está en hacerte entender, que lo que pasó pasó, y no volverá a pasar, no del mismo modo, quizás nunca más, si amaste, ya no volverás a amar así, si entregaste todo, ya no lo volverás a hacer...no del mismo modo...
No hay consuelo para un alma abandonada, ignorada, dejada de lado, minimizada por cruel olvido, torturada por ignominiosa indiferencia, martirizada bajo un régimen de silencio, disfrazado de prudencia, inteligencia y sabiduría...
Solo tenés que entender de una buena vez, que debes enterrar lo que otro mató, que debes seguir solo, reconstruirte y replantearte de nuevo, desde otra perspectiva más positiva, más acorde con tus buenos sentimientos...
Sé que te duele pensar que lo que hiciste lo hiciste con profundo amor, que besaste, acariciaste, tocaste y te entregaste con sinceridad absoluta, que diste lo mejor de tí, que esperaste tan solo una pizca de aquello que das con libertad...
Más es el problema de amar...amar es dar...nadie dijo nada de recibir, esperas que los demás actúen de igual manera que tú, más ignoras que no están en obligación alguna de hacerlo...
Se valiente, levántate, camina, corre, ve en pos de los sueños que quisiste compartir y a los que te dijeron no!...
Se feliz contigo mismo, con lo poco o mucho que tienes, mientras respires y llenes de aire puro tus pulmones, tanto como los prisioneros de su ambición llenan de dinero sus bolsillos...
Llena tu ser de amor, de paz, tus ojos de la belleza del paisaje, tus manos de buenas obras, tus pies de caminos nuevos, tu boca, sáciala de besos en bocas que quieran tus besos, tus manos déjalas correr en cuerpos que quieran tus caricias, y que tus brazos se aferren a quien de verdad anhela un abrazo tuyo...
Es difícil empezar de nuevo...pero debes hacerlo, por tu bien, por que te lo mereces, por que lo vales, por que sabes que eres bueno..."
martes, 5 de noviembre de 2013
"Mujer, cual es tu maravilloso destino, sino el que tú misma das a luz...El que te construyes cada mañana, cuando abandonas el lecho, que en ocasiones es tu cárcel, el terreno de una guerra que compartes con el macho que elegiste...
Te levantas con las primeras luces que el sol filtra por la ventana de tu "hogar", ése que te idealizaron desde niña, en que serías una "princesa" o una "reina", dependiendo el "príncipe azul" o "rey" que te "coronara" con su amor, su apellido, sus cachivaches, sus prejuicios morales, su religión de fútbol, coches de carreras, deportes extremos y demás banalidades de las que se construyen realidades insoportables...
Y con el amor en tus actos, lavas, friegas, limpias, y mantienes "reluciente" tu "hogar", tu cárcel de cristal, construido con ideas auto-impuestas, con la basura que ves de 9 a 11 en la tele, luego te repites masoquista la dosis de 2 a 6, y sueñas con tu "galán", mientras haces de prisa el almuerzo, despachas los niños para el colegio, recibes y atiendes la prisa de tu marido, por regresar al trabajo, te sientas y te levantas de nuevo, para tenerlo todo en el perfecto orden que te demanda el chovinismo, que alcahueteas cada día de tu existencia, repitiéndote a ti misma que tu vida así es perfecta...
Y luego cuando llega la noche, fatigada, después del trajín demandante del día, te vas a la cama, y allí te espera el depredador, el cazador, el devorador de tu juventud, de tu ánimo, de tu feminidad, el que te malgasta la poca energía que te queda en satisfacer su sed de sexo sin amor, y te entregas, sumisa, ingenua, creyéndote amada, respetada, elevada, y un orgasmo tardío e insipiente es la recompensa, a veces, de tanto sacrificio, incluso, el dolor, te embarga, y finges un placer que no sientes, pues te sientes usada y abusada, en tu dignidad, en tu ser, en tu alma...
Y te levantas como si nada al siguiente día, a hipotecar en mentiras una vida perfecta que sabes que no es cierta, y te miras al espejo, y te preguntas, que has hecho con tu vida, ¿qué si no tuvieras hijos?, ¿que si no tuvieras marido?, ¿qué si estudiaras?, ¿trabajaras?, ¿estuvieras soltera?, ¿libre?, ¿viva?...
Entonces entiendes, el mal negocio que hiciste en tu vida, creyendo las mentiras que te vende Disney, con sus cuentos de hadas, y la Barbie rubia con su príncipe de ensueño, y los centenares de galanes latinoamericanos que personifican una absurda utopía, en la que la demencia y estupidez femenina colectiva, caen como moscas en un plato endulzado con ideas baratas, de amor, fidelidad y entrega...
Ahora quieres liberarte, hacer algo por tí, romper las cadenas que tu misma permitiste que te sujetaran, ahora ya no temes al mundo, ni a la opinión del macho que se cree tu dueño, ni a los traumas emocionales de tus hijos cuando quieras liberarte, ahora levantas los ojos y elevas orgullosa tu pecho, se inflama de valor tu vida, y decides comerte el mundo, haciendo lo que nunca hiciste antes, constituyéndote una mujer libre, para tí, para el mundo, para el cosmos...
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