"Que locura más grande, que insensatez más absurda que revolcarme en el polvo y las cenizas de un amor que no va más, que caducó, que venció en el tiempo, que se fué marchitando, flor de un día que no soportó el verano.
No sé que me hace más daño, si repasar la memoria de hermosos y gratos recuerdos, o taladrar mis entrañas con la repuja que inflama mi tristeza, una amenaza a mis ojos, con lágrimas secas que no resbalan más por mis mejillas, unas ganas de llorar y de mandar todo a la mierda.
¿Por qué fuí tan ingenuo?, ¿tan torpe?, ¿tan iluso?, ¿tan inocente?, ¿que tenían sus ojos?, ¿que droga el aroma de su piel?, ¿cual fué el alucinógeno que me arrojó a la cara con sus besos?, ¿cual el narcótico con el que me dominó la voluntad?, ¿que burundanga me aplicó en el cuerpo, cuando fuí suyo, aquel domingo por la tarde?.
Que inútil resulta extrañarte hasta desgarrarme en llanto, siento la impotencia acumulada en el tumulto de los años que pintan de canas blancas y grises mi cabello, viejo tonto enamorado, que no aprendiste nunca a descifrar la falsedad de los sentimientos, ni el engaño de los corazones oscuros.
Bufón del amor, el ridículo del romanticismo, uno que muchas desprecian y ven con homofóbica desconfianza, payaso de los sentimientos, de esos que nadie estima en estos tiempos de sexo barato, lujuria descarada, morbo explicito, y lascivia desenfrenada, y es que desde que el sexo se hizo algo común y fácil de conseguir, el amor se tornó esquivo, y difícil de hallar.
Que torpeza, seguirte armando en partes ajenas, buscar tu mirada en otros ojos, tus caricias en otras manos, tus besos en otros labios, tu placer y tus orgasmos en otros cuerpos, aquél amor que decías sentir en el corazón de quien no puedes amar, sin ser lastimado.
Siento que mi vida se va por el retrete de ignominia, una que me importa poco, pues lo he perdido todo, mi dignidad nunca estuvo en un nivel tan deplorablemente bajo, mi auto-estima, necesita una visita urgente al taller de mecánica cuántica, mis valores a revisión ético-mecánica, mis pensamientos deben ser cuidadosamente examinados y estudiados a fondo, hay baches y lagunas mentales que amenazan mi escasa cordura.
Nunca me he sentido más solo, aún con alguien en mi cama, nunca me sentí más abandonado, aún sujetando la mano de otra, que hipócrita resulta mi existencia, respirar un aire que le pertenece a otro, ocupar un espacio, que solo llena alguien más.
Quisiera perder la memoria de aquellos días, volver a reírme de tantas tonterías, no preocuparme más por las nimiedades del mundo, ni por sus guerras, ni sus miserias, ni por el hambre que padecemos colectivamente, una suerte consentida de ignorancia, alcahuetería pasmosa y pendeja de un sistema que nos ahorca y asfixia, que drena nuestras vidas, mientras vacía nuestros bolsillos.
Mi tristeza es un collar que llevo puesto, que quisiera quitarme y arrojar al mar del olvido, más su peso, es como el de un yunque, que me arrastra hasta el fondo de un profundo abismo, que abrí bajo mis propios pies, cuando decidí hacerte un espacio en mi vida.
No se como sacarte, expulsarte de mi mente, de mi corazón, de mi vida entera, si te veo en todas partes, si te siento en el aire que respiro, si me corres por las venas, como el líquido vital, que derramo por la nariz cuando se me sube la presión de las arterias.
No hay cura para mi enfermedad de tí, y no quiero sanarme, apenas y logro adormecer mis sentidos con una que otra cápsula, una que anestesie los recuerdos, que adormezca mis sentimientos, que mantenga en estado de coma mi resentimiento.
Quiero olvidarte y no lo consigo, quiero borrarte, pero la tinta de tus besos es indeleble, el fuego de tu cuerpo calcinó para siempre mis entrañas, te me tatuaste en el alma, ya no hay vuelta atrás para este karma."






