viernes, 14 de noviembre de 2014

"-Debería ignorarlo todo, hacerme el pendejo con el mundo y lo que en el sucede.
Mirar con indiferencia absoluta, sin el ejercicio inútil y desgastante de formar juicios a priori, de todo lo que se me pone en frente.
Acallar mi mente, cesar toda lucha interna, intentar un vacío al que tengo miedo de saltar.
Abrazar mi soledad y darle un beso en la mejilla, hacer las paces con mi pasado, dejarlo plantado, recoger mis pedazos y rearmarme, reconstruir lo que está en ruinas y mirar al frente sin volver la vista.
Debiera entonces dejar que mi futuro florezca en mis manos, darle una oportunidad a lo incierto, caminar resuelto y sin prisa alguna.
Gozar del momento, el tiempo y personas, barrer con los malos pensamientos, dejar de luchar con lo que no entiendo, simplemente dejar ser, lo que tenga que ser.
Dulce o amargo, frío o caliente, crudo o cocido, tragarme entero el mundo y sus demonios, los míos propios.
Desnudar la realidad y tocarle el culo a la vida.
Beberme el elixir exquisito de cualquier presencia y compañía.
Mirarme en los ojos de un desconocido, ponerme en los zapatos de los descalzos.
Que si viene el llanto, lloro; que si viene risa, reviento a carcajadas.
Que si quieren quedarse en tu vida, bienvenidos, que si quieren irse y no volver; que les vaya bonito.
Dejar de hacerle caso a las vanidades, a lo superfluo de las apariencias, que si estoy feo, me valga madres; tanto como si estuviera para levantar miradas ajenas.
Que no venga la preocupación a robarme el sueño, que si hay dinero se gaste en lo que me dibuje una sonrisa, que si falta, bueno, que me muestre el camino para tenerlo en mis bolsillos de regreso.
Vivir mi vida a descubierto, que me importe nada lo que de mi opinen, digan, mientan o tergiversen.
Que no tenga que excusar mi conducta errática e ilógica, ni tratar de explicarle al mundo la locura que padezco.
Que mis heridas aunque expuestas, no requieran de respuesta.
Que si hablo o si callo, si escribo o me abstengo, tenga el mismo efecto en las entrañas de quienes esculcan mi vida y mi pensamiento.
Yo quiero que mis lágrimas corran raudas por mi rostro sin la vergüenza del sufrimiento y su oculta causa.
Yo quiero andar en peloto por la vida, sin los ropajes de los prejuicios, los tabúes, los paradigmas y las ideologías de otros.
Yo quiero mi propia filosofía, mi ciencia, mi arte, mi música, mi literatura.
Yo quiero escribir mi historia sin afán de dejar huella, sin el propósito de ser desenterrada cuando la sepulten los siglos.
Yo quiero mandar al carajo, todo aquello que le estorba al brillante ejercicio de reírme de mí mismo.
Yo quiero verle la cara a los que quieren verme roto y decirles, mala suerte conmigo; inténtalo de nuevo, mediocre fracasado.
Yo quiero abrazar la vida, llevármela a la cama, hacerle el amor como un loco degenerado, sacarle un millón de orgasmos y morir desgastado, cuando le de envidia a la parca y por fin venga a reclamarme el último aliento de mis pulmones.-"


jueves, 13 de noviembre de 2014

"-Una vez intenté en vano definirla, nunca logré aproximarme a tal irrealidad o subjetivismo.
Tratar de entender el infinito, con una mente tan finita como la mía, por que hay infinitos más grandes que otros infinitos.
Supongo que es poesía, verso, prosa, literatura pura.
Me figuro que hay un pacto entre ella y las estrellas, que en ella el universo se desdobla, se pliega, se contrae y se colapsa.
Que es matriz que la realidad genera, que ella la ecuación desbalancea, que su gravedad la realidad altera.
Sus entrañas dan a luz las maravillas de la vida y en sus entrañas busca lo masculino sus raíces y el origen de sus incógnitas.
Mas su piel no puede leerse, en términos literarios, aunque se intente o se pretenda.
Uno bebe su belleza como vino dulce y dulcemente se deleita con lo que los sentidos se recrean, un rostro, unos ojos, la turgencia de unos senos, la redondez de unas caderas, el cadencioso y rítmico andar de sus pies sobre la arena, la hierba, o el frío cemento.
De ella emana un calor que abraza el frío de tu soledad más profunda y a su vez, su indiferencia puede congelar tu corazón y fracturarlo como hielo seco.
Su pasión es tan intensa como la erupción de un volcán violento, su desdén es una muerte fulminante, un rayo que te parte y te carboniza por dentro.
El mar bravío se hace semejante a su alma, sus emociones, a su furia.
Y un huracán es la analogía perfecta para definir su rebeldía, su ímpetu y su fuerza, cuando se desata su violencia interna.
No se le puede domar, no se le puede controlar, la puedes manipular, pero al final se te saldrá de las manos y arremeterá contra ti, te arrasará, te borrará del mapa.
Ella te da la vida y de a poco te la quita.
Ella es madre, hermana, hija, esposa, amante, concubina, puta, digna, santa, pecadora, dile lo que quieras, trata en vano de definirla, de etiquetarla, de ponerle grilletes de contratos, de sujetarla con apellidos, de comprarla con objetos, de usarla como escudo, como presa y como cebo.
Disfrútala, gózala, vívela, siéntela, súfrela, llórala, ignórala, extráñala, ódiala, olvídala.
Ella hace parte de tu vida, de tu existencia misma, de la realidad que te fabricas.
Mas el amor le es por naturaleza y en lo penoso de existir, solo ella te trae la paz o la desdicha de la guerra.
Es ella la que inspira los poemas, es ella que se hace naturaleza, vida, cosmos, luz de estrellas.
Es la mujer, el maravilloso enigma a resolver, ésa difícil ecuación cuántica sin respuesta.-"


miércoles, 12 de noviembre de 2014

"-Quizás el sentido de la vida no es preocuparse en absoluto, ni poner tus ojos en lo que pasa a tu alrededor.
Mirar hacia adentro es un ejercicio fallido cuando lo de afuera aterra.
Las apariencias son el consuelo de los idólatras de la carne y el hueso, de los compraventistas de vanidades; de los arrendatarios de la piel.
Mas allá no hay sino sangre y sudor y fluidos corporales con los que firman sus pecados capitales.
He procurado no mirar con odio el mundo, por que el mundo no tiene culpa alguna de la inmundicia que le han heredado.
Tengo un conflicto moral con esta raza a la que mi cadena de ADN pertenece.
Si los juzgo por lo que hacen o lo que dejan de hacer, lo que se hacen a si mismos y a otros que están por nacer.
No quiero verlos como obras viles de la naturaleza, no está en mi endilgarle tal bajeza a las manos del cosmos.
Somos un error que la ecuación cuántica trata de balancear.
Me aterra el hecho de compartir el infortunio de millones de mis congéneres, el infortunio de ser gobernado por los viles, los ambiciosos, los hambrientos de placeres.
En mi afán de no perderme, el silencio viene a ser consuelo, pero mis entrañas pujan para que mi veneno contra el mundo se desparrame por mis letras.
Lo estamos haciendo bien, desperdiciando la única vida que tenemos, lastimando a otros, sembrando odios, destruyendo vidas, dejando heridas profundas y corazones rotos.
Sumas y restas luz a tu alma, cuando barateas tus principios por dinero, fama o fortuna; cuando prostituyes tu fe en ti mismo.
Canjeas carne y piel por cosas que no son eternas y que correrán la misma suerte que tus huesos, vendrá la muerte y te arrebatará tu ser y el tiempo te irá borrando, de ti no quedará nada.
Pasarás desapercibido, creyéndote grande, aun cuando infles tus cuentas bancarias, te llenes de objetos que no usas y te sigas afligiendo por que no puedes tener todo lo que tu caprichoso proceder te dicta.
Todo lo que fue bueno en ti un día se perderá y solo contará a quién heriste, a quien mentiste, a quien traicionaste, de quién te burlaste, a quién pisoteaste, a quién humillaste y que sentiste cuando le quitaste la sonrisa del rostro a uno de tus hermanos.
Sigue en la superficial carrera de creerte importante, de hacer la diferencia con tu ego apendejado.
Síguete creyendo en la cúspide de la pirámide.
No permanecerás mas que en un parpadeo del cosmos.
No prevalecerá la negatividad que disfrazas de virtud.-" 


martes, 11 de noviembre de 2014

"-Me fue particularmente difícil dejarte atrás, con el llanto en tus ojos, con todos esos por qué en tu cabeza, con las manos vacías de una última caricia mía y con el frío de la mañana que anhelaba un último abrazo.
Pero parece obra del destino, que la crueldad de la distancia toca las vidas de quienes se juntan brevemente, en lo clandestino de quererse en el lado oscuro de lo prohibido.
Mi alma dio un último vistazo por la ventanilla del autobús, pero no pude verte más, te fuiste deprisa con el impulso que la congoja empujaba tu ser.
Tantos sentimientos encontrados, tantos recuerdos acumulados en un par de días maravillosos que se los llevó el ocaso.
Me llenas de tantas maneras, que me olvido por un instante de aquel viejo vacío en el pecho.
Yo veo la negrura de tus ojos, los vellitos de tus manos, la diminuta magia de tus manos enredando tus dedos con los míos.
No pude más con lo que me apretó el pecho, sentí que dejaba atrás algo muy preciado y querido, no quería regresar a lo conocido.
sin embargo se resignó mi alma a la inmediatez del momento, preferí guardarte profundo en mi pensamiento y dejar que el universo siguiera jugando al desencuentro.
El cielo que me regalaste se fue desvaneciendo con el paso de los kilómetros y el olor a caña se ausentó de mis fosas nasales.
Y aquellos raros olores y las luces de las montañas, se desvanecieron y se tornaron pálidas.
El calor del pueblo se hizo frío y mi cuerpo pidió agritos un abrazo tuyo.
Ya estaba de nuevo frente a mi conocido destino, el de verte de lejos, el de extrañarte, el de no tenerte, el de dejarte para después, para otra vida quizás, para cuando me sonría la bendita suerte.-"


lunes, 10 de noviembre de 2014

"-Hallé nuevas simplicidades abandonando mis propias complicaciones, le puse una mordaza e mi ego y dejé escapar a mis demonios de aquella cárcel de prejuicio y moralidad disimulada con un aire de putrefacta santurroneria.
Entonces un horizonte se abrió de par en par frente a mis ojos, un cielo nuevo, unas nubes que no amenazaban tormenta y aunque lluvia cayó sobre aquel extraño suelo, no remojaron antiguos recuerdos y remordimiento alguno vino a causar zozobra en mis entrañas.
Nuevos rostros, otras voces, gente simple sin complicaciones, las vanidades en el bolsillo roto y el ego haciendo siesta en el interior de su conciencia.
Mi corazón acelerándose en la incertidumbre de lo que mis ojos apenas veían, curiosidad en el semblante de mi rostro y un afán por devorar lo novedoso de las imágenes que retrataban mis retinas.
Unas calles desconocidas, pasos medrosos y una respiración nerviosa, un montón de preguntas cuya respuesta aguardaban en el porvenir.
Entonces en aquel extraño paraje, pudo reposar mi alma, descansar mi cuerpo, entender el valor de aventurarse, de abrirse a lo nuevo, de dejar el miedo empacado en lo absurdo del sentimiento.
Supo mi rostro entonces sonreír de nuevo, mirar fijamente otros ojos, estrechar la tibieza de nuevas manos, de ver la curiosidad de otros ojos puestas en mi humilde humanidad.
No han dado pasos en vano mis pies y no he viajado tan lejos por nada, ha sido mi alma la que me ha llevado, a encontrar en otra parte la tranquilidad y la paz que parecían extraviadas.
Ahora entiendo lo cobarde que he sido toda mi vida y el miedo a enfrentarme a ella con decisión y coraje.
No me reprocho el querer pisar sobre seguro, me reprocho no darle la oportunidad a mi ser de abrirse a conocer, experimentar, expandir y compartir el amor que guardo en mi alma.
He sido un egoísta conmigo mismo, privándome de vivir, de mirar, de tocar, de respirar, de sentir.
Le he negado a mi ser el derecho divino de volar, de ir mas allá.
Le he puesto unos grilletes de miedo, unas cadenas de incertidumbre, le he añadido un lastre a mi encuentro con mi propio destino.
Hoy me libero y me pongo unas alas de cera y me elevo tan alto como pueda, sin miedo a que el sol de lo desconocido calcine mis sueños y derrita mis alas de libertad.-"

viernes, 7 de noviembre de 2014

"-Enemiga mía, duermes al costado mío, no me dices nada, hace meses que mi cuerpo no sabe que es una caricia tuya, al amor en tu pecho le llegó el invierno y el verano del desgano, secó la humedad de tu sexo hace tiempo.
Se me ha olvidado el sabor de tus besos y la almohada es ahora la depositaria de mis abrazos.
Yo entrepierno el vacío, cuando la arrechera me hace puja en las entrañas.
Nuestra vida no es mas que estar unidos para guardar las apariencias, para no dejar profundos traumas a nuestros hijos.
Somos la pantomima de una pareja perfecta, una obra de teatro para el resto del mundo y una tragedia no contada para ambos.
Ambos estamos tan distantes como dos galaxias, somos dos extraños que apenas y se reconocen.
Yo soy un fantasma que entra y sale y tu el espectro que espanta todo el día en la casa.
El silencio es ahora nuestro lenguaje y evitamos chocar con nuestras humanidades.
Los puntos comunes se han tornado diferentes y las diferencias han cavado un foso profundo en nuestros seres.
Nuestro amor agoniza mientras nuestros egos lo estrangulan.
Cada quién por su lado busca lo que ha extraviado en casa.
El sofá es ahora otra cama para dormir y una línea invisible, nos divide la vida; una especie de frontera, entre lo que fuimos un día y lo que somos ahora.
Nos estamos perdiendo mutuamente y no movemos un dedo para salvar nada.
Hemos dejado al azar la suerte de esto que tardamos en hacernos, una vida, un matrimonio, unos hijos y un montón de memorias que compartir.
Ahora mismo miramos en direcciones opuestas y nuestros pasos se apartan el uno del otro con el paso del tiempo.
Se vino a bajo el futuro que nos prometimos y cada quién por su lado resigna el amor, que alguna vez guardamos en el pecho.
Hace rato que ya nos venimos despidiendo.-"

"-¿Qué le puedo reprochar yo al destino, que le dio por estrujarnos el alma, por cruzar nuestros caminos?.
Vino el cosmos a hacerle alquimia a las heridas de nuestras almas, intentando amalgamar dos metales diferentes en la fragua del amor, la pasión y el odio.
El tiempo quiso conjugar el verbo amor en nuestras vidas, pero tu gramática cambió radicalmente ya tu vocabulario tiene nuevas palabras y otros términos para el nuevo lenguaje que disfruta tu ser.
En la colisión de nuestras voluntades, se hicieron añicos los mutuos sueños y los rumbos se hicieron a la distancia, los momentos gratos al olvido y lo que una vez fue valioso, verdadero y con sentido, dejó de serlo.
Somos estrellas lejanas, energías distantes, tan ajenos como dos universos paralelos; una paradoja absurda del espacio-tiempo.
Tanto anduvo mi alma vagabunda por el mundo, desdeñando sus apariencias, los disfraces de la gente, los egos vestidos de bisutería, el glamour de la piel y el vacío de sus corazones.
Y mis ojos se posaron sobre lo que mi ser no pudo distinguir a profundidad cuando te vi por vez primera.
Yo te creí primavera, campo florido de hierba fresca, el sol de un verano que nunca calcina, el agua que brota eterna de la peña.
Mis ojos que precisaron de hermosura, en tu humanidad la hallaron.
Mas objeto de engaño fue mi ceguera, de mirar solo la superficie, sin mirar el agite de tus entrañas.
En ésa burbuja de cristal ya habitaba otra persona, se colapsaba en tu universo otra energía.
Mi ser se fue por el agujero negro de tu mirada y yo perdí el poder sobre mi mismo, cuando se colgó mi amor de tu cuerpo.
Nunca fuimos uno, así compartiéramos la misma cama.
Tu no fuiste mía, así te atara con un abrazo.
No sellamos pacto ni alianza, con sudor de sábanas ni fluidos corporales.
Yo le vendía mi alma al diablo y el diablo no la quiso para si, sino que la puso en subasta.
En el resumen de las cosas, estrellarme contra ti, fue innecesario, lastimarnos, hacernos daño, ya estábamos vueltos mierda, cada uno por su lado.
¿Por que añadir más dolor, a lo que no pudo con antelación ser reparado?.
Ahora estamos cada uno en su orilla, a años luz de nuestras coincidencias.
Yo no veo claro el rumbo de mis pasos.
Y tu no apareces ni siquiera en las señales que dan las estrellas.-"