"Caminé por varias horas anoche, me acompañaste a cada paso, imaginé que estabas allá en aquel país de ensueño al que te fuiste, y en el que decidiste permanecer para siempre, imaginé que hablabas por largas horas con tus nuevos amigos, imaginé que quizá conociste a alguien de quien te puedas enamorar, quien le puedas besar, abrazar y acariciar, alguien que comparta contigo un atardecer, y un millón de albas...
Caminé hasta cansarme, para que el cansancio venza mi ansiedad, y el sueño suspenda mis pensamientos, que mi corazón ya no lata tan deprisa y deje de bombear este amor que parece consumirme...
Llegué tarde a casa, me tumbé sobre la cama, ésa que nunca usé contigo, abracé la almohada, como un naufrago abraza un trozo de madera, recosté mi cabeza, pensando que así recostaba también los recuerdos, que los dejaba abajo, pero es imposible luchar con ésta casa embrujada en la que habita tu hechicería...
Lo cierto es que tal vez ni siquiera pienses un poquito en mí, que hago parte de un lejano recuerdo imperceptible para el corazón anquilosado de orgullo que ahora ocupa tu pecho...
Y yo, seguiré muriendo, poco a poco al amor que te tengo, le dejaré agonizar, lenta y profundamente, de la manera más cruel imaginable, a ver si ésta muerte lenta, paga el karma de haberte dado tanto de mí...a cambió de un adiós frío y silente...
martes, 24 de septiembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
Que inútil resulta tratar de alejar mis pensamientos de tu
recuerdo, ¿cómo diablos borrar una imagen tatuada en la retina de tus propios
ojos?...absurdo e ilógico sacar de tu mente lo que se niega a abandonar tu
corazón… ¿Cómo me mutilo este sentimiento?... ¿cómo castro mis deseos de
tenerte?... ¿cómo obligo a mis pulmones a no respirar más aroma?, ¿a qué me
recorras como veneno y ponzoña por las venas?...
¿Qué sentido tiene ahora volcar mis letras sobre esta hoja,
llena de frustración y pena?... ¿qué propósito inútil acarrea la penosa tarea
de desahogar mi llanto en párrafos saturados de melancolía?... ¿a dónde me
lleva todo esto que siento?... ¿a la locura?...lo dudo!...ya me volví loco, la
primera vez que te vi…
¿Qué hago con todos mis ¿por qué??...¿qué con el silencio
con el que respondes?... ¿qué con la indiferencia con la que me asesinas el
alma?... ¿cómo extraigo de mi ser a tu persona?, no puedo darle clic a mi mente
y bloquearla para siempre, no, mientras te siga amando, no, mientras mi ser te
siga reclamando cada día que pasa…
Fue todo mi culpa, fui yo quien se enamoró, quien te amó más
allá de la locura, más allá del entendimiento, más allá de lo que dicen las
leyes que está permitido, fue mi culpa idealizarte, creerte diferente, creerte
perfecta, cambiarte por la luna que alumbraba la oscuridad de mis noches,
reemplazarte por el sol que encandilaba mis ojos en la mañana, mi culpa fue
construir sin tu autoridad y consentimiento una mujer que no eres, una que
jamás querrías ser, pues sois libre como las aves, rebelde como el viento que
zigzaguea entre valles y montañas sin ser detenido o evitado jamás…
Mi culpa fue darle significado al sexo con amor, a los
abrazos en la madrugada, a encapsular el deseo en una mirada, a transmitir mi
vida en una caricia, mi culpa fue poner amor en cada palabra, cada frase, cada
canción dedicada…
Vuelan garzas sobre mi cabeza, y el viento susurra soledad a
mis oídos, el ruido de la lluvia que cae, es la banda sonora de mi melancolía
en este lluvioso día, y la lluvia me trae de equipaje tu recuerdo, ése que me
quema por dentro, ése que me consume el pensamiento, que me abarca y totaliza,
que llena de aire mis pulmones, que exhalo en suspiros cada vez que evoco tu
imagen…
¿Cuándo habré de curarme de esto que me enferma?... ¿cuándo
sanará mi herida?, ¿Cuándo dejarás de aparecerte como espectro en mis
sueños?... ¿podrá tener paz de nuevo mi alma?, miro al cielo gris, y lanzo una
pregunta con mis ojos enlutados, ¿hasta cuándo he de soportar esta tortura de
sentirme enamorado de un imposible?...
La lluvia se apresura a mojar la hierba en la mañana, el sol
tímido apenas si logra filtrar alguno de sus rayos por entre las nubes grises
que cubren el firmamento, estoy sentado, absorto en pensamientos, todos
revueltos, confusos, descoloridos y despojados de emoción, veo pasar la vida
frente a mis ojos, y no es más que otro cuadro gris que pinta la mañana…
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