martes, 24 de septiembre de 2013

"Caminé por varias horas anoche, me acompañaste a cada paso, imaginé que estabas allá en aquel país de ensueño al que te fuiste, y en el que decidiste permanecer para siempre, imaginé que hablabas por largas horas con tus nuevos amigos, imaginé que quizá conociste a alguien de quien te puedas enamorar, quien le puedas besar, abrazar y acariciar, alguien que comparta contigo un atardecer, y un millón de albas...

Caminé hasta cansarme, para que el cansancio venza mi ansiedad, y el sueño suspenda mis pensamientos, que mi corazón ya no lata tan deprisa y deje de bombear este amor que parece consumirme...

Llegué tarde a casa, me tumbé sobre la cama, ésa que nunca usé contigo, abracé la almohada, como un naufrago abraza un trozo de madera, recosté mi cabeza, pensando que así recostaba también los recuerdos, que los dejaba abajo, pero es imposible luchar con ésta casa embrujada en la que habita tu hechicería...

Lo cierto es que tal vez ni siquiera pienses un poquito en mí, que hago parte de un lejano recuerdo imperceptible para el corazón anquilosado de orgullo que ahora ocupa tu pecho...

Y yo, seguiré muriendo, poco a poco al amor que te tengo, le dejaré agonizar, lenta y profundamente, de la manera más cruel imaginable, a ver si ésta muerte lenta, paga el karma de haberte dado tanto de mí...a cambió de un adiós frío y silente...

lunes, 9 de septiembre de 2013

Que inútil resulta tratar de alejar mis pensamientos de tu recuerdo, ¿cómo diablos borrar una imagen tatuada en la retina de tus propios ojos?...absurdo e ilógico sacar de tu mente lo que se niega a abandonar tu corazón… ¿Cómo me mutilo este sentimiento?... ¿cómo castro mis deseos de tenerte?... ¿cómo obligo a mis pulmones a no respirar más aroma?, ¿a qué me recorras como veneno y ponzoña por las venas?...
¿Qué sentido tiene ahora volcar mis letras sobre esta hoja, llena de frustración y pena?... ¿qué propósito inútil acarrea la penosa tarea de desahogar mi llanto en párrafos saturados de melancolía?... ¿a dónde me lleva todo esto que siento?... ¿a la locura?...lo dudo!...ya me volví loco, la primera vez que te vi…

¿Qué hago con todos mis ¿por qué??...¿qué con el silencio con el que respondes?... ¿qué con la indiferencia con la que me asesinas el alma?... ¿cómo extraigo de mi ser a tu persona?, no puedo darle clic a mi mente y bloquearla para siempre, no, mientras te siga amando, no, mientras mi ser te siga reclamando cada día que pasa…
Porque el problema siempre seguirá siendo, darlo todo de ti, a quien no quiere recibirlo, amar a quien no te ama, desear a quien no te desea, soñar con quien no sueña contigo, querer ganar el cielo, con quien no cree en paraísos…
Fue todo mi culpa, fui yo quien se enamoró, quien te amó más allá de la locura, más allá del entendimiento, más allá de lo que dicen las leyes que está permitido, fue mi culpa idealizarte, creerte diferente, creerte perfecta, cambiarte por la luna que alumbraba la oscuridad de mis noches, reemplazarte por el sol que encandilaba mis ojos en la mañana, mi culpa fue construir sin tu autoridad y consentimiento una mujer que no eres, una que jamás querrías ser, pues sois libre como las aves, rebelde como el viento que zigzaguea entre valles y montañas sin ser detenido o evitado jamás…

Mi culpa fue darle significado al sexo con amor, a los abrazos en la madrugada, a encapsular el deseo en una mirada, a transmitir mi vida en una caricia, mi culpa fue poner amor en cada palabra, cada frase, cada canción dedicada…
¿A dónde se fue la luz que reflejaba tu mirada?, ¿dónde se esconde la noche que como cortina captura toda la oscuridad de tu pelo?... ¿A dónde te llevan los pasos que te alejan de mí cada día?...y ¿mi alma?... ¿la llevas contigo?...
Vuelan garzas sobre mi cabeza, y el viento susurra soledad a mis oídos, el ruido de la lluvia que cae, es la banda sonora de mi melancolía en este lluvioso día, y la lluvia me trae de equipaje tu recuerdo, ése que me quema por dentro, ése que me consume el pensamiento, que me abarca y totaliza, que llena de aire mis pulmones, que exhalo en suspiros cada vez que evoco tu imagen…

¿Cuándo habré de curarme de esto que me enferma?... ¿cuándo sanará mi herida?, ¿Cuándo dejarás de aparecerte como espectro en mis sueños?... ¿podrá tener paz de nuevo mi alma?, miro al cielo gris, y lanzo una pregunta con mis ojos enlutados, ¿hasta cuándo he de soportar esta tortura de sentirme enamorado de un imposible?...
La lluvia se apresura a mojar la hierba en la mañana, el sol tímido apenas si logra filtrar alguno de sus rayos por entre las nubes grises que cubren el firmamento, estoy sentado, absorto en pensamientos, todos revueltos, confusos, descoloridos y despojados de emoción, veo pasar la vida frente a mis ojos, y no es más que otro cuadro gris que pinta la mañana…

Me pregunto qué estarás haciendo ahora, a dónde te llevan tus pasos hoy, ¿a quién has conocido?, ¿quién se ha perdido en el cristal de tus ojos?, ¿quién te dibuja la silueta con la mirada?, ¿pensarás acaso en mí?...