jueves, 28 de noviembre de 2013

"Quiero zambullirme en una profunda mirada, una que taladre mi mente, y esculpa en mi memoria su imagen, que sustituya recuerdos, que reemplace paisajes, que no produzca dolor, cuando las repase en mis sueños de cada noche...

Quiero el calor de un cuerpo al que pueda abrazarme, el olor de una piel que intoxique mi olfato, un hedor angelical que sature de feromonas mi nariz, la suavidad de una piel, en la que mis dedos se deslicen, como hoja de acero sobre hielo seco...

Quiero unos besos en la  breve extensión de mi rostro, que recorran mi cuerpo, sin el miedo del pudor, sin la contención de la castidad social y religiosamente impuesta, unos que trasciendan las fronteras de lo que se considera prohibido, unos que mojen mi líbido y empapen de morbo mis lujuriosos sentidos...

Quiero unas caricias, que levanten las vellosidades de mis brazos, que ericen mi piel de deseo y pasión, que hagan que la electricidad alojada en mi ser, convulsione de lujuria mi cuerpo entero, y que arranquen de mi cohibido sentimiento, gemidos quedos de placer sublime...

Quiero revolcar tu cama, que el piso se estremezca bajo nuestros cuerpos, quiero estrellarme contigo contra la pared del cuarto, empañar los vidrios de tu ventana, arrugar las sábanas, empapar de sudor tu pecho, tu vientre, tu espalda, empujar mi sexo, dentro de tu cuerpo, y traspasar tu alma, que mi esperma recorra tu vientre, y dibuje orgasmos en tu cara, hacer que tu corazón palpite fuerte en medio de tus pechos, y que de placer, broten de tus ojos lágrimas, que tus gritos y gemidos, rompan el silencio de la noche, y el sueño de los que se van temprano a la cama...

Quiero amanecer contigo, abrazado, "entrepiernado", tan enjuto y pegado, como un siamés, fundido en sudor y cansancio, quiero posar un par de besos en tu desnuda nuca, morder el lóbulo dulce de tus orejas, susurrarte un "te quiero, linda", muy quedo, que te de frío de nuevo, y reclames por un abrazo y un beso...

Quiero mirar, cuando duermes, y acariciar tu rostro, dibujar tus cejas con mis dedos, besar la punta de tu nariz perfecta, respirar el aire que exhala tu aliento, quiero mirar en silencio la desnudez de tu cuerpo, repasar las curvas, los accidentes anatómicos, quiero desearte de nuevo, llenarme de ganas los sentidos, "erectar" de nuevo mis sentimientos...

Quiero una noche de pasión, un día, una mañana, una tarde, veinte minutos, un par de horas, en la sala de tu casa, en la piscina, en el patio donde tiendes la ropa, en el comedor, en el ático, en el auto, en el ascensor que nos lleva a la oficina, después del almuerzo, en la ducha, en la banca de un parque solitario, a la luz de una luna llena que nos espíe...

Por que para amar no tenemos que escondernos, se hace la guerra abiertamente, en las calles de casi todo el mundo, más el amor, nos lo hace, en cualquier parte, y en cualquier parte, es hermoso hacer el amor, si es amor, lo que se hace...

Si es amor, lo que se siente, cuando me eclipso con tu cuerpo, cuando me fusiono con tu alma, en el amor y en el sexo..."





sábado, 23 de noviembre de 2013

"Despierto, del sueño profundo de haber amado, de haberme entregado, de haberlo dado todo de mí...

Confieso que esta realidad, de saber que todo fué un sueño, es lo más doloroso que quizás haya traspasado mi alma y mi ser en toda su vida...

Me siento aletargado por el tiempo, la ausencia, la indiferencia de la vida misma, pasan los días, pasa mi vida, frente a mis ojos, y es una película muda y en blanco y negro...

Recojo mis trozos, de las cosas que pienso, de las cosas en que creo, de lo que siento y guardo en mi corazón, de lo que me revuelve la mente y se revuelca en mi ser...

Será una suerte, que logre armar algo que sea de nuevo reconocible, que algún día se vuelva deseable, o por lo menos "querible", "besable", amable...

Darle un sentido, una dirección y un nuevo significado a una existencia que ha sido vaciada, removida, conmovida, buscar un norte, en el inmenso y agitado mar de confusión, en que mi alma navega, olas de incertidumbre, que amenazan, hacer zozobrar  el barco de sueños, que una vez parecieron posibles...

Levantarme del suelo, como quien emerge de una tumba, como aquel que resucita de su propia muerte, volver a arañar los sueños, al insomnio de las noches, en las que solía encontrarme contigo, clandestino, concubino de interminables charlas...

Que la música que dibujaba tu ser en mi mente, ya no me taladre más los oídos, ni se rasgue mi corazón cuando te traiga a mi memoria, que no te busque más en los rostros de otras mujeres, de tu misma estatura, del color de tus ojos, del largo de tu cabello, del aroma del perfume con que unges el cuerpo que alguna vez tuve acunado en mis brazos, hasta que el sol, se metía en nuestros ojos, como mis ganas en tu vientre...

Doy pasos de tortuga, sin tiempo, sin espacio en el que moverme, todo pasa lento, mi pena, mi llanto, tu olvido, todo está congelado, detenido, suspendido en el infinito vacío que dejaste en mi...

Solo yo que amé de esta forma se lo que duele, entregar un amor tan grande y un sentimiento tan fuerte, a quien no lo quiere más, haber creído en un sueño, haber tenido esperanza, haber depositado una fe y una confianza, solo yo sé lo que mi ser palpitó por ése ingrato ser...

No se perderá mi alma nunca más, no pasará de nuevo, no del mismo modo, no hay forma alguna de pasar de nuevo por el mismo dolor y pena, no habrá quien merezca más mi llanto, ni mis ganas de vivir, ni mi deseo vano de morir, me he dado cuenta, tarde, que nadie merece el amor que guarda mi corazón, les queda grande, se les hace un problema, que tanto sentimiento y poder penetre sus almas, y por eso, lo abandonan, lo ignoran, lo olvidan...

Recojo mis pasos, lo que me queda es seguir andando, mirando con indiferencia, dejando fluir al destino, al mismo que se burló de mi, contigo, al que me hizo creer y tener fe, al mismo que me esperanzó con la falsa promesa de un futuro a tu lado...

Que venga la vida, lo que queda de ella, que venga la muerte, cuando quiera, cuando se le de la gana, que me lleve, o me deje un tiempo más, a ver si el amor de una vez por todas se atreve a darme la felicidad que tanto le pido..."







jueves, 21 de noviembre de 2013

"Mas distinto, es el aire que respiro, si no es el mismo que exhala tu aliento...

Sin tus pasos, ya no tienen nombre, estas calles desiertas, y la lluvia, aunque caiga inclemente, no refresca la tierra, con el rocío de la mañana...

Y aunque el sol del medio día queme, ya su brillo declinante, no ilumina, los pasos aciagos de la sombra que proyecto, cuando camino errante...

Hay un silencio, por demás macabro, flotando en el aire, es la ausencia absoluta de tu presencia...

Hace frío como nunca, y mis pasos silenciosos, parecen arrastrarse en medio de la tarde, tratando de encontrar el brillo de tu mirada, en los ojos de alguien más...

Escarbo tu figura, en los tumultos de gente, que espera en los paraderos de buses...

Te busco en las ventanas de altos edificios, dónde se asoman las luces de la noche...

La radio me castiga, con la música que me trae a la memoria tu recuerdo, solo puedo tenerte en mis pensamientos, solo allí soy tu dueño, solo allí me apropio de tus besos...

Extrañarte es mi constante, el amarte mi principio, el perderte ha sido mi final, mi vida ya no tiene más sentido, que el sentido que le dió tu amor, tiempo atrás...


-De Ángel Gabriel, para Lucciana Fortuna Días-



"Mas sepa usted niña consentida, que mi alma dejó de pertenecerme, el día que su mirada se estrelló de frente con la atención de mis ojos...

Que mi cuerpo, tembló súbitamente y un cálido sudor recorrió mi espalda...

Que supe que me perdería para mi mismo, y que sería suyo para siempre jamás...

No se como le hace niña, para ir por allí saltando, corriendo, brincando en las aceras, jugando entre paredes blancas, pisando la arena de la playa y pateando piedras, con mi ser en sus manos...

Como es que te has ido perdiendo en la jungla espesa del asfalto, mientras que enormes edificios distraen tu mirada, de cuando en cuando...

Mientras mi recuerdo, lucha día a día por no desvanecerse entre tu memoria...

Le haces falta a mi vida, como el aire mismo a mis pulmones, que no hay más luz, que la que dan tus ojos, cuando les veo, en una de mis fotos...

Que ando a oscuras, vagando en calles desoladas, tanto como mi propia vida, y que la vida misma, pasa frente a mis ojos, como una triste película...

Que el viento, calla si murmuro tu nombre...

Que viajo ensimismado en el pensamiento inútil de estar a tu lado, aunque fuese por solo un instante breve, te alcanzo con mis pensamientos, que suelen tener alas y volar a tu encuentro...

Me sueño, estrechando la fragilidad de tu cuerpo, abrazando la calidez de tu cintura, besando la redondez de tu rostro...

Sueño perderme en lo profundo de tu mirada, y que me arrebates la vida, extrayéndome el aire en un profundo beso...

Cuan Feliz fué mi vida, cuando llegaste...regalo del Universo, respuesta de mi clamor, lo más anhelado de mi ser...


-De Ángel Gabriel, para Lucciana Fortuna Días-



"Y supe desde el primer día, en que mis ojos se posaron en su delicada humanidad, que mi alma entera, la seguiría con vehemencia absoluta, muy incluso después de abandonar mi cuerpo, en el estertor de la resignada muerte...

Por que ya no hay pasos cansados debajo de mis pies, ni sudor que recorra frío por mi espalda, ni lágrima alguna que ruede suicida por una de mis mejillas...

No hay vacío en el pecho que llenar, ni aire inmundo que respirar, ni frío helado en mi cuerpo solitario, que calentar...

Me abandoné a su imagen, mientras se desvanecía tenue en el horizonte, la siguieron mis ojos, más allá del esfuerzo que implica otear en una oscura noche, en busca de estrellas brillantes, que te muestren el camino para no perderte...

El cielo parece remedar, el mar en sus tiempos más turbios, las nubes se arremolinan amenazando el temporal, y mi rostro se eleva buscando la bendición de la lluvia que vacila caer, y empapar mis sueños...

Solo el viento, golpea mi cara con violencia, sacudiendo mi escasa cabellera, inhalo profundo el aire enrarecido de la ciudad, que esconde mi soledad en muros infranqueables de asfalto y graffitis...

Arrastro mi humanidad, por calles repletas de gente que no conozco, aún en medio del tumulto, pienso en lo inútil y vacío del recorrido, si no estás junto a mi...

Me pregunto: ¿qué habrá más allá del horizonte?, ¿más allá del sol, que se esconde tras la cortina de la noche?...me pregunto: ¿si tendrás tiempo de guardar un minuto, para mi en tus pensamientos?...

Voy a casa, con la certeza empuñada en mis manos vacías, acariciando a cada paso tu ausencia, repasando tu imagen en mi memoria, haciendo de tu voz, la banda sonora de mis pensamientos...

Espero que la noche extienda su oscuro manto, y llene de tinieblas el vacío enorme, que has dejado en mi, con tu partida, y que la tímida luz de la mañana, me despierte de a poco, para que mis ganas de seguir viviendo inútilmente sin ti, no terminen por volverme cada día más loco, de lo que ya estoy por ti...


-De Ángel Gabriel, para Lucciana Fortuna Días




"Sepa usted, que me ha enloquecido, que ha logrado derribar en mi, los dogmas más rígidos...

Que haz logrado que acepte, lo inaceptable, que permita lo inadmisible...

He de dejarme llevar de la locura que destila tu bendito ser...

Ése libertino y salvaje que me envuelve, me domina, me doblega y me subyuga...

Pues escapar pretendes de lo que me provocas...pero culpable eres ante la corte universal, de lo que se mueve en mi universo interior...

causa y efecto eres...

Del caos que agita mi cosmos, de la revolución de mis esferas, de los grandes sucesos de mi universal ser...

Ella dice: "Eres mi universo desplegado, tan sutil y maravilloso, rosas las estelas terrestres, aquí te llaman "aurora boreal"...

"oráculo deseado mío", sutil tacto, tus palabras erizan mi piel..."





"No temas lo nuevo que tus pasos están por mostrarte en tierras lejanas...

No temas dejar atrás un pasado que estuvo cargado de lágrimas, dolor, abandono y soledad...

Hay que vaciar la vida de pena y malestar...

Hoy el universo, te abre los brazos y te dice: "¡Bienvenida hija mía!, ¡a lo nuevo y maravilloso que tengo para tí!"...

Celebro contigo, tu liberación de antiguas y oxidadas cadenas de maltrato, de injuria y calumnia, de abandono y soledad...

Naciste libre, pura e inmaculada...así permanece ahora tu alma...

Y así será tu vida de ahora en adelante...

Y si tu sexo, moja sábanas blancas, con amor y pasión renovada, no serán manchas las que dejen huella en la cama...

Será tu ser que se desparrama, tu corazón que palpita, con ecos que retumban en tu vientre, mientras el orgasmo, te muestra el amanecer, en los ojos blanqueados, de quien te hace intensamente el amor...

Por que tus pies bendicen la tierra que pisan..

Y tu mirada bendice el horizonte, cuando se pierde más allá del sol...

Por que tus manos bendicen todo lo que tocan...

Y tus palabras bendicen los oídos de quien te escuche cantar de felicidad...

Por que tu ser ha bendecido ése espacio infinito que ocupas allá...

No temas decirle adiós...

Por que lo que dejas atrás, es lo que te ha hecho fuerte, valiente y honesta...

Con la persona más importante de tu propio universo...osea, tú misma...

Sé fuerte, se valiente, se positiva, no te dejes caer...

Reconstrúyete, reinvéntate, hazte perfecta...mucho más...aún más...se que podrás...

Hazlo por ti, por que te lo mereces, por que lo vales...

Es lo que le he pedido al universo...

Es lo que deseo siempre para ti..."




-De Ángel Gabriel, para Lucciana Fortuna Días