"Princesitas, de unos reyes postizos, alienadores, de esos que te programan neurolinguisticamente antes de nacer, ya te tenían reservada los colores de la ropa, la religión con la que salvarían tu alma inmaculada, el colegio de monjas mojigatas al que irías, el barrio libre de lacras en el que harían tu crianza...
Te enseñarían a sentarte, a vestirte para la ocasión, a guardar la compostura y el debido recato, frente a los hombres, la sumisión de un sistema, que te dicta lo que debes decir y como decirlo, tu madre sería tu tutora eterna, la que guarda los arcanos secretos de tu sexualidad temprana, tu periodo menstrual, tu intimidad, te concibieron un mundo donde la belleza y lozanía de tu piel es prioridad, juventud subastada, mentalidad encausada, fueron las muñecas, las cocinas y platos de juguete, los que perfilaron una vida de servidumbre, de sumisión a un príncipe azul desteñido de machismo absurdo...
Alcahuetas inconscientes del maltrato a la feminidad, tu madre y tu padre conspirando en el mismo sentido, en el orden pre establecido de las cosas, de las que se inventaron para mantenerte bajo un yugo, con la mordaza puesta en tus emociones, tus sentimientos y tus placeres...
Hubo una ablación de tus derechos, de tu ideología, te han construido un mundo para mantenerte más dormida que la bella del cuento de hadas, es tu vida un anhelo estúpido y sin sentido, un hombre perfecto, un hogar perfecto, unos hijos perfectos...
Mujer el mundo gira en torno tuyo, la industria y el comercio, toda la parafernalia que te seduce, con modas, accesorios, calzado, telenovelas y joyas, fama, fortuna y placer, todo lo que deja tu cabeza vacía de intelecto y te llena de plástico el espíritu, de silicona las tetas y el culo y de botox el rostro...
Sólo unas pocas almas libres escapan a la hipnosis colectiva de lo inútil y pasajero, no se venden tan barato, ni su cuerpo, ni su alma, no se subastan la virtud en internet, ni se ponen al mejor postor, no les importa el dinero, ni la fama de ningún hombre, no es el hombre, hombre por lo que tiene o lo que ostenta, el hombre es hombre, por lo que ama, valora, y respeta...
Unas pocas mujeres gustan de los libros, no de las telenovelas, unas pocas del estudio, no de embarazos prematuros, de vida libertina en discotecas, Unas pocas de las artes, las ciencias, las manualidades, no de la vida en pandillas, siendo las meretrices del crimen, las alcahuetas de la generación pandillera, que hace de la mujer un objeto...
Unas pocas sobresalen, pelean hombro a hombro, con el hombre y contra el macho, unas pocas se valoran y se dan su lugar, unas pocas viven libremente su sexualidad, con responsabilidad, sin presiones de la sociedad...
Amo las almas libres de aquellas mujeres que se levantaron del lodo que el hombre les pinta como realidad, de un paraíso ficticio de felicidad, de objetos que las adornan, mientras su cuerpo y su rostro es el bien más codiciado y comerciado del mundo...
Amo a la mujer que decidió ser mujer antes que todo, que ama como quiere y cuando quiere y a quien quiere, sin rendirle cuentas, más que a su conciencia...
De ese tipo de mujeres es que vale la pena enamorarse! y no se engañen hombres, no hay mujer puta, puta la vida que te jode a cada instante, la mujer escoge a quien se coje, no es meretriz quien busca el amor y no lo encuentra en quien la engaña y en quien le miente...
Se pues libre siempre mujer, rompe las cadenas de ignorancia que te mantienen atada y sumisa, estudia, trabaja, vive, fornica, haz el amor, folla si quieres, pero defiéndete con inteligencia y gallardía, no te dejes envolver en popelina, en seda y en lino, que no te pongan coronas, ni anillos, que no reduzcan tu vida a la cocina y los niños...
De una buena vez y por todas, despierta y se libre!"

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