sábado, 19 de abril de 2014

"Dicen de mi, una y tantas cosas, se llenan la boca con puras pendejadas, me endilgan amores, tendencias sexuales, hasta me despojan de la ropa que llevo puesta.

Dicen que soy coqueto, infiel, puto, perro, una porquería con piernas, que estoy loco, que soy loca, que se me tostó el chip del cerebro.

¡Hipócritas mal nacidos!, no saben ni conocen de mi ni una jota, todo se lo figuran, todo se lo inventan, es la única creatividad que albergan en sus pequeñas cabezas huecas.

Dicen que soy un tonto, enamoradizo, un iluso, que no tengo los pies en la tierra, que ando de viaje siempre, que a lo mejor consumo drogas o me inyecto veneno en las venas.

Soy un paria, un idiota, un infantil, un niño grande, inmaduro y tonto, tan ingenuo que cualquiera con la mitad de materia gris en el cerebro podría engañarme y hacerme quedar como un imbécil.

Dicen que soy un mentiroso, una farsa parlante, que la mitomanía en mí es natural y casi una enfermedad terminal, que miento por instinto, que me quedan bien cocidas las falsedades que muchos se comen, que lo mio no es más que una patología psiquiátrica por aparentar lo que no soy.

Dicen que todo lo mío es ficción, la pantomima de una humanidad que no poseo, que mis demonios me superan en número y pecados, que no hay nada virtuoso en mí, que soy peligroso para quien me conoce, que soy una manzana podrida, un corruptor de menores, un alienador de mentes débiles.

Dicen que soy un lobo con piel de oveja, un depredador furtivo, un acechador virtual, un acosador de pubertas, un enredador, lisonjero.

Les diré quien soy, ¡partida de chingones!, soy común y corriente, más corriente de lo común, no me ando con pendejadas de las que tanto hablan en reuniones de amigos, los mismos que se te ríen en sus fucking caras, que dan la espalda y les clavan un puñal, que esperan la hora de que sus relaciones terminen para caerle a sus fucking novias, las mismas que hablan de tus defectos en las redes sociales.

La hipocresía no fue nunca lo mío, éso es para mediocres, para mentes tan reducidas que no caben en el cráneo de ningún reptil rastrero.

No enredo a nadie, no engaño a nadie, no necesito mentirle a nadie, si estoy loco, fue mi decisión, hay quienes se hacen los locos por aparentar, yo no necesito fingir mi locura, ella fluye de manera natural, y me queda bien.

Soy hombre y me gustan las chicas, no tengo nada en contra de la gente homosexual, son seres a los que respeto a profundidad, son humanos que se enamoran de otros humanos, así tengan el mismo sexo, más no soy gay, no soy depredador, soy yo quien le gusta a las jóvenes y no al revés, no obligo a nadie a hablarme, o a confiar en mi, es un riesgo que cada quien corre por su fucking cuenta.

No le echo los perros a todas, como suponen, solo a las que valen el riesgo, solo a las interesantes, las otras pueden pasar a la fila de chingonas, que han decidido hablar de mí a mis espaldas y levantarme falsos, así como se levantan la falda, para que se las chinguen todos los demás.

Hay una bola de pendejos envidiosos, cuyo recurso patético es la crítica destructiva que deja al desnudo la más vulgar mediocridad de sus mentes, no pueden ni por un segundo, ser originales en su proceder, hablar o pensar, son el calco de algo más, la copia burda, de una personalidad que no logran sustentar con argumentos.

La filosofía no les es de mucha utilidad, ni el humanismo científico que defienden con el filo de sus lenguas, más que con la astucia de la escasa materia gris que su cerebro sustenta.

Son los buitres a la espera de tu caída, carroñeros de tu vida, esculcadores de traseros, ni se fijan en el mal olor fermentado en sus bocotas y axilas.

Deberían ocuparse de si mismos, estudiar, leer, escribir, hacer algo útil con la inutilidad y ociosidad de sus fucking vidas!

Pero ni modo, ¿que sería de mi vida sin toda esta partida de boludos, haciéndome mala fama en la podredumbre de sus hediondas bocas?

A ellos les debo no caer en la misma mediocridad, el tratar de ser quien soy por encima de los esquemas, las putas reglas, y los paradigmas y dogmas que les fascina profesar.

Yo soy loco, puto, fornicario, endemoniadamente lujurioso, coqueto empedernido, me encanta la belleza femenina, de cualquier edad legalmente permitida, me vale madres lo que piensen de mí, no vivo por ningún puto entrometido, no le debo a nadie, más que a mí mismo, sigo mis reglas, le soy fiel a mi manera de sentir y de pensar, no le pertenezco a nadie, mi amor se lo doy a quien lo merezca, y mi cuerpo igual, no le hago mal a nadie, para que nadie me venga a chingar.

Mas si te metes conmigo, tente bien el trasero, que se te puede andar quemando y llenando de ampollas, y la pomada te puede estar quedando lejos, déjenme en paz, yo no solicito ser amigo de nadie, no lucho por estar en ningún lugar, ni en la vida, ni en el corazón.

El que me quiera, deberá conocerme primero, odiarme después y amarme de nuevo, con todo y defectos, con el excremento que pueda tener, para que me quieren santo e hipócrita, si siendo demonio se aproxima más a la verdad de mi ser, no me ando con idioteces, si quieres las rosas, acepta también las espinas, y si no te sirve, entonces cierra la boca, sacude el polvo de tu trasero, y sigue tu camino, en busca de otro más idiota."









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