"Historia de amor editada, cuento de hadas censurado, crónica tergiversada intencionalmente, una noticia archivada sin el más mínimo escrutinio, una historia jamás contada, un cuento olvidado, rumor de pasillo, chisme barato.
A cenizas de olvido queda reducido el amor, ante la calcinante temperatura de la indiferencia, se consume hasta los cimientos, en el horno crematorio de la crueldad y la frialdad del alma.
Esperas que el tiempo haga lo suyo, que todo caiga en el olvido, que sea borrado, que se aje, se deslustre, se diluya, y desaparezca, que no deje rastro, que no deje huellas, que desaparezcan las pruebas, que se extravíen las evidencias, para mostrar un nuevo rostro, un nuevo color de cabello, uno que disfrace tu pasado, uno que esconda la vergüenza de tus pecados.
Vuelves a la multitud de tus máscaras, a tus fachadas sociales, a la estelar actuación de tu vida de película, una donde nadie sabe quien eres realmente, donde nadie te escudriña, donde nadie te esculca, donde nadie tiene acceso a tus memorias.
Estás en el estado más furtivo de tu existencia, pretendiendo no ser, habiendo sido, pretendiendo no estar, cuando permaneciste, pretendiendo no haber sentido, cuando fuiste estremecida, pretendiendo no haber fallado, cuando caíste hasta el fondo.
Te levantas un muro de silencio, una tapia de miedo, una muralla que no muestre lo árido de tu territorio, lo vasto de tu hastío, reemplazaste tu esencia, te repites que te abres a lo nuevo, y lo nuevo no te llena, es mas grande hoy que antes tu vacío.
Llenas tus ojos de panoramas maravillosos, paisajes de postal, de imágenes fantásticas, de colores nuevos nunca antes vistos, de historia, de la trascendencia de la geografía que ahora te rodea, más tu nuevo mundo te satura, lleno de cosas, vacío de esencia, de sentido, de lógica, se ve bien, pero no sabe igual una vez que lo pruebas.
Te entretiene tu nueva realidad, te distrae, te saca de órbita y te embriaga de novedad, pero cuando el sol se oculta y te refugias en la festividad de la noche, y cuando un par de cervezas, o de copas de vino, nublan tus sentidos, te llega el bajón de la nostalgia, la melancolía de tierras lejanas, de esas que pisaste una vez, de esas de las que huiste.
Una vida nueva, una apariencia nueva, una imagen nueva, te pintas de nuevos matices, te apareces presumiendo nuevo hábitat, ahora en otro meridiano es donde te escondes del pasado.
Yo pensé que la distancia sería una desgracia al separarnos, mas no fueron los kilómetros los que nos separaron, fue tu falta de fe en todo, en mi, en ti, fue tu miedo a desprenderte de la vida que te construiste, el miedo a tu carcelero, elegiste el lado más cómodo, guardaste silencio sobre asuntos importantes, te hiciste cruel e indiferente ante mi propio sufrimiento.
Solo te fuiste, huiste, te escondiste, desapareciste, metiste tus temores bajo tierra, en otra tierra, te escabulliste, no hay servicio secreto allí que te investigue, nadie que esculque tu pasado, nadie que te haga preguntas incómodas, nadie que se meta en tu vida, nadie que juzgue tus actos, ni tus decisiones, ni tus elecciones.
Esconderse de sí mismo siempre será la táctica facilista de quien no tiene valor, sino para herir, tirar la piedra y esconderse, ocultar la ignominia en una máscara de dignidad, en una vida nueva, con sonrisa fingida, huir de un pasado que lastima, el karma de hacer las cosas del modo equivocado, es mimetizarse en algo que tarde o temprano caerá por su propio peso, un círculo vicioso que terminarás repitiendo, con el que me reemplazaste, en tu nuevo mundo, en tu nuevo infierno."

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