"-Podría decirse que ya no me ataca ese estado de ansiedad por lo desconocido de mi futuro.
Ni que el pasado viene seguido a martillarme con recuerdos dolorosos.
O que mi presente está perfectamente maquillado de felicidad y plenitud para la ocasión.
Podría decirse que ya no me angustian los recuerdos, ni las memorias.
Que una especie de letargo sumerge mi alma en el sofisma de una paz que llegó por si sola y sin ser invitada.
Podría decirse que la lluvia no está más asociada a mis estados de tristeza o melancolía.
Que el sol no es más que una promesa optimista de la venida de buenos y mejores días.
Podría decirse que duermo tranquilo en las noches, que el insomnio dejó de poseer la energía de mi cuerpo, que ya no lo agobia con cansancio, ni lo amenaza con locura.
Podría decirse que me he acostumbrado al lado vacío de la cama, al frío de la madrugada.
A la erección matutina y a la continencia obligada de mis ganas.
Podría decirse que doy pasos adelante, aún sin la perspectiva clara de un horizonte.
Podría decirse que estoy listo, preparado para salir al mundo y gritarle unas cuantas verdades.
Podría decirse que en mi pecho remendado siguen latiendo los pedazos de este corazón herido.
Podría decirse tantas cosas, mentirle a mi esperanza, ilusionar mi fe, hacerle trampa a mis ganas de verte y hablarte, ponerle una carnada a mi deseo y lujuria para que despierten de aquel sueño de olvido y distancia.
Podría amasar un futuro brillante en mis manos, o "cranear" una conquista importante.
Podría incluso desviar lo recto de mis pasos y torcer el camino de mis paradigmas.
Podría tejerme una manta fina de preceptos nuevos, de ideas vanguardistas, que me muestren falsamente sofisticado.
Que refinen el maquillaje de mi propia estupidez.
Podría cantar, reír, bailar, ponerme esa careta de alegría en este penoso carnaval, al que llamamos vida.
Podría fingir que todo va bien, que el éxito supura por mis poros y que emana de mi una luz que penetra cualquier oscuridad.
Podría indicar con vehemencia que ya te olvidé, que no vas más, que te quedaste atrás, como el día de ayer, como la semana pasada, el mes pasado, el año pasado.
Podría levantarme de nuevo y andar mi camino, solo como he venido a este mundo.
Podría encontrarme con alguien de nuevo, y enamorarme y entregarle en administración el vacío de mi pecho.
Podría ser un hombre nuevo.
Podría, pero no quiero.-"
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