miércoles, 1 de julio de 2026

Tentado o antojado, vaya uno a saber, como es que lo enreda a uno el mundo con las maravillas que desperdiciamos, por pendejos o distraídos.

Pa que les digo mentiras, si es que le he ido agarrando fastidio a la gente, a la manera hipócrita en que suelen tratarme. Ese desafio constante e innecesario de quererse hacer los listos conmigo, como si no me diera cuenta de lo hijodeputas que son en el fondo y hasta en la superficie se les nota la malparidez, que no son capaces de disimular.

Pobrecitos y pobrecito yo, tenerles que seguir el juego, pa tener contentos a todos estos malparidos comemierdas, que no piensan por si mismos. Todos alienados con cuanta pendejada les vende el mundo. Presumiendo sus mierdas, los logros de su ego hinchado de codicia y sus valores trastocados por plata; como si todo tuviera un precio o estuviera a la venta, o se alquilara por ratos como pieza de putiadero barato.

Y frescos, no soy un dechado de virtudes, ni faro moral de ninguna puta mierda. Pero no me vengan con sus putas mamadas y sacando pecho de la manera conchuda con la que pretenden normalizar sus cagadas con los demás.

No se que es peor, su perorata rancia y vinagre sobre lo importante que es ser ellos, vivir como ellos o llegar a ser como ellos; como si fueran el ultimo short del vestier.

Como si en verdad me importaran esas tres tractomuladas cúbicas de mierda que chicanean como si se hubieran sacado la lotería, o se hubieran coronado un cargamento de coca.

De donde saldrá tanto bobo hijodeputa? y lo peor, quieren que uno sea como ellos.

Quedarán mamando conmigo, que no les como de puta mierda. Ellos con su raye y yo con el mío, que es no aguantarle mierdas a nadie.

Mi alma ya no tolera la subnormalidad de nadie.

Puta jartera compartir el mismo oxígeno con tanto malparido desubicado.


-De la quejadera y otros males-

jueves, 16 de octubre de 2025

"¡Qué putada!, ¿no?

Ando en esa misantropía absurda, en esa insoportable levedad del ser, que hace que mi mente corra prontamente al espectro de los juicios a priori sobre todo lo que ven mis ojos inquietos.

Me siento desconectado de todo y de todos; a penas y me percato de que yo mismo existo, y que también le estorbo a otros.

Miro al cielo y no veo ni puta mierda, ni un solo ovni, o estrella precipitándose, ni siquiera una paloma con la intención de cagarme más la vida.

No hay con qué entretener la pupila, que no sea con la rutina de los demás, o con la para nada interesante colección de malas decisiones de mi propia vida.

Me ha dado por ver en detalle más allá del espectro evidentemente visible.

Las hormigas y los bichos que se arrastran por la tierra recién humedecida por la lluvia.

Las gotas de agua que sostienen los pétalos de las flores, mientras el sol trata de evaporarlas.

Identificar las marcas de las motos por los ruidos que hacen sus escapes. Escuchar la queja interminable de los transeúntes con sus interlocutores en los móviles.

Tanto ruido, tanta verga y nada extraordinario sobre lo cual maravillarse, que no sea siempre la misma pintura aburrida de la realidad, sobre este lienzo absurdo que llamo vida.

Tal vez le hace falta gimnasio a mi vida, o cualquier otro deporte distractor, con el que mi ego se entretenga en apariencias, para impresionar pendejos o pendejas.

Tal vez, me llegó la hora del voluntariado, de poner al servicio de los demás mi absoluta insignificancia.

A ver si ponemos esta vida en algún orden lógico y en algún camino o propósito que le dé un mínimo de sentido.

De lo contrario, pues entiendo a los que se desviven, o se van para la gran puta mierda y se extravían en sí mismos, con la vana esperanza de encontrarse y responderse el montón de preguntas filosóficas que los atormentan todos los días, hasta que el último aire sale de los pulmones y les lleva por fin esa paz eterna, de no tener que vivir así como mi dios me lleva o mi dios me trae.

Lidiar con la malparidez es una cosa muy hijueputa, sobre todo si el de la malparidez es otro hijueputa que no seas vos mismo.

Mejor me echo una siesta y simulo que paré el culo, por unas dos o tres horas, quizás cuando me despierte, esté de mejor ambiente y ánimo, para seguir despotricando de mí mismo, o de los demás, si es que a mi ego insoportable le parece".


-Lyon Heart-

lunes, 29 de septiembre de 2025

"He visto, cómo un día lluvioso, pasa en breve a convertirse en un día caluroso. Del gris nublado al azul despejado.

Así mismo, desearía yo que cambiaran muchas cosas en mi vida. Esa que todavía no termino de entender y que vivo en automático.

Mi alma siempre a la expectativa, de algo o alguien, que la saque de la rutina.

Solo ocurre lo simple y lo ordinario frente a mis ojos.

La misma gente, con la misma prisa en los pasos, el mismo gesto de enojo en la cara, la misma evasión en la música o en el móvil.

¿Una monotonía entretenida?, o ¿una vida y tiempo desperdiciada en el bucle de la rutina?

Como fuese la vaina, toca respirar profundo y no dejar que la mente imponga la tirana narrativa del hastío.

Toca hacer de la vida ordinaria algo extraordinario.

Mirarla con otros ojos, edulcorar la realidad simplista y superflua.

Inyectarse una dosis de ánimo y de optimismo, así lo que pase frente a tus ojos te desilusione y te defraude cada cinco segundos.

O echarse ese pajazo mental de la imaginación, en dónde no somos como vivimos, y en donde vivimos como no lo hacemos en realidad.

Ahí dónde somos como queremos, hacemos lo que queremos y somos lo suficientemente felices, como quisiéramos aparentarlo verdaderamente.

La mente puede con todo, o bueno, con casi todo, si la engañamos lo suficientemente.

Menos mal, no me ha dado por fumarme un bareto o embriagarme para eludir la vaina.

Prefiero ocuparme escribiendo incoherencias o haciéndome el pendejo con la pesadez que produce vivir como vivo.

Prefiero mirar en detalle como pasa la vida delante de mis ojos.

Y ponerle freno a mis ganas de buscar un motivo pa no salir corriendo derechito pa la puta mierda, dónde de seguro me espera absolutamente nada.

Vaina jodida esta de estar encartado con uno, sin saberse administrar.

Será seguir vegetando a la expectativa de una sorpresa que quizá llegue, o quizá no. A ver si el universo me sorprende gratamente o me da un puñetazo de realidad en la cara y me manda de bruces a comer mierda y pavimento".


-Lyon Heart-



 

jueves, 26 de junio de 2025

"Así como van y están las cosas, uno ya no sabe, ni qué ser, ni qué hacer. 

Se la pasa uno no más, dando tumbos de allá para acá y ya no le alcanzan a uno la zuela desgastada de los zapatos, para saber que anda embolatado en el mundo y con la vida.

Carga uno encima, un resumen de desaciertos y yerros que le pesan a la consciencia y que uno manda a dormir temprano cada noche, para que el insomnio no lo levante a uno tan temprano en la mañana y lo que sea que pese, tampoco duela y si duele, que uno pueda aguantárselo o disimularlo con una sonrisa de esas bien hipócritas que otros, sin despabilo si le ofrecen a uno, cuando les desnuda su malparidez.

Yo ya no ando de pelea con mi vida, ni con la vida, la muy jodida es como es, con sus cosas buenas y malas, con sus escasas alegrías y repetidas tragedias.

Vaya uno a saber dónde putas está la tal estrella con la que uno nace.

Más parece un meteorito o un bólido de esos fugaces, que suelen hacerse vapor en el aire o pedazos en el océano.

Lo que brilla en mi es la ausencia, la de vos, la de tu estampa, ese anhelo inútil de tenerte cerca y añorarte como si no hubiese otra puta cosa útil que hacer.

Voy sin rumbo, escupiendo versos y vomitando una prosa rancia que nadie lee.

Voy en mi traba absurda de imaginarte a mi lado, tan perdidos como yo lo estoy ahora sin ti.

A falta de brazos, buenas resultan las patas y las uñas de mi gato.

Sus bigotes en la nariz despertándome en la mañana. Y ya no los besos húmedos en mi rostro y en mi espalda.

Bendita la hora en que la soledad se apropió de mi alma y desalojó mis ganas de ir a por vos, para mendigarte nada.

Mejor así, encartado conmigo.

Con nada en los bolsillos, en el estómago y en la nevera.

Con mi espina dorsal marcada en la piel y mi gato dormido a los pies de mi cama.

Yo mirando pal techo, esperando la luz de la mañana.

A ver pues que es lo que viene, si es que viene, así no llegue nunca nada".


-Lyon Heart-

jueves, 5 de junio de 2025

"Literalmente, tú no existes, no naciste nunca, y siempre te esperé.

Que aparecieras, que te materializaras, que fueras una realidad.

No fuiste ese capricho de la infancia, ni ese amor pasional de mi adolescencia. Ni la madre de mis hijos, ni la que me rompió el corazón yéndose con otro, para la puta mierda, lejos de mis expectativas.

Sencillamente, eres una utopía. La madre de todas ellas.

Un delirio de mi cabeza, un producto de mi puta imaginación.

No tienes mi misma estatura, ni los ojos azules, grises o verdes que podrían hipnotizarme, como dice la canción de Def Leppard.

Ni te gustan las cosas que a mí. Ni te asusta lo que a mí me asusta.

No te vistes como me gustaría, ni me miras como desearía.

No piensas, ni sientes, ni hablas, ni haces, como yo pienso, siento, digo y hago.

Lo ridículo de todo esto, es que te espero todavía.

A que existas, a que nazcas y crezcas, y me busques y me encuentres.

En el día y la hora que el destino disponga, si es que llega a disponerlo.

O cuando te dé la gana, o el mundo te rompa en pedazos, como lo hizo conmigo mientras no estabas y te seguía esperando, como quien espera al sol en la madrugada.

¿Dónde putas estás?, si es que estás.

¿Con quién?

¿Pensarás en mí?

¿Sabrás que existo?, o cuando menos, ¿lo sospecharás?

¿También esperas que aparezca en tu vida?

¿Qué putas hacemos, estando a galaxias de distancia, el uno del otro?

O de realidades, o de universos paralelos.

¿Cuándo coincidiremos?

¿Mañana?, ¿Nunca?

Aún te espero, aunque sospecho que no existes"


-Lyon Heart-

 

 "Pa estos fríos no hay arrunche que valga, y ya uno a mi edad va valiendo verga, con todo el inventario activo de achaques que la vida le va endosando a la vejez.

Una aguadepanela caliente con pan, un chocolate con arepa o una copa de vino en la que ahogo una cereza.

Ando buscando un potaje, que aletargue el entumecimiento de mis articulaciones, ya que frotarse las manos no sirve pa un culo, y por más chiros que uno se ponga encima, el frío cala hasta los huesos y pone rojos los cachetes y morada la jeta.

Vaya uno a saber como hacen los desposeídos, los sin nada en los bolsillos y con toda el hambre en el estómago. Debajo de un puente o una barandilla, en un antejardín o sobre un cartón en el andén.

Vaya uno a saber, cómo lidian con el hambre, el frío, la intemperie y la indiferencia.

A lo mejor el frío en mis huesos y el hambre en las tripas, viene a recordarme la indigencia en la que ando conmigo mismo últimamente.

El abandono estoico de mis dramas, de mis raciocinios inútiles, de mis quejas y diálogos internos.

Esa renuncia al pensamiento absurdo y a ese puto afán insulso, de darle explicación a todo. Como si todo pudiera o debiera explicarse.

Pobre de ellos, los de la calle y pobre de mi, que sin estar a merced de la injusticia social, me quejo de mi y de mis propios juicios personales.

Ya saben que escribo, por escribir, pa no desaparecer del todo, pa no ser ignorado del todo. Pa pretender que importo, que existo y que alguien de allá afuera pudiera extrañar lo que escribo.

Mi ego que se niega a morir de frío, de ausencia y de olvido.


-Lyon Heart-

sábado, 17 de mayo de 2025

"- ¿Qué hacés despierto, a esta hora?, me pregunta el reflejo añejo, que proyecto en el espejo.

El insomnio me ha sacado de la cama, muy temprano en la noche, como un espanto, que hace las veces de pesadilla y se presenta en el sopor del sueño saboteado.

Así que no me resisto más y simplemente me levanto, dejando que la inercia con la que existo, se haga cargo.

Ahí voy a lo pendejo, por los rincones de esta casa. De estas paredes finitas y reducidas a la dimensionalidad de mis desvaríos.

De un lado a otro paseo mi consciencia aletargada por la imagen de vos, que tengo enquistada en mi mente, desde hace más de una década.

¿Qué diablos te pasó?, me autopregunto. ¿Cómo carajos sigues así?, ¿en lo mismo?, ¿y, con la misma?

Me lavo la cara en el lavamanos, y me quito la lagaña que suelen dejar mis lágrimas tempraneras. Esas que no sé, de dónde carajos me salen, porque yo me digo, a mí mismo, que ya no lloro, por lo que debería, ni por quién debería.

Pero igual, las hijueputas caen mejilla abajo, dejando mi vulnerabilidad de macho al descubierto y en vergüenza evidente.

Vida hijueputa, uno tan viejo y ya con estos malparidos resabios y maricadas, que solo a mí me atormentan y a los que le doy relevancia.

Debe ser medio día, allá dónde estás. En el exilio lejano de todas mis ganas de verte a los ojos. Y quedarme pendejo viendo su color, su forma y su brillo.

A putamente difícil reconocer, que, extraño, esa dosis personal de hipnosis y narcolepsia, que me producía mirar tu rostro.

Yo aquí pensando en vos como un marica, y vos quizás allá con la resaca de haberte revolcado con otro.

Vos con hambre y ganas de desayuno, y yo acá con las tripas silbándome y la melancolía consumiéndome.

¿Cuánto tiempo más, en este inútil ejercicio tempranero de recordarte?

¿Cuántos años más, viendo pasar mi vida miserable, delante de mis propios ojos, sin hacer nada con esos alientos, suspiros y movimientos errantes?

¿Pa qué putas, te sigo pensando, extrañando, queriendo?

Me quedo con mi gato, mis libros, mis pedos y mis quejas de viejo resentido.

Me echo un par de tragos de agua, de vino, o de olvido.

De ese que no puedo darte, de ese que no vino en el paquete, cuando estuve contigo.

Qué vaina tan hijueputa yo ser así. Contigo, y conmigo.

A vos que no pude darte santa sepultura con olvido.

Y a mí que me sobrevivo cada día, diciéndome mentiras y estafándome con fortaleza y resiliencia.

De esa que te venden en tres minutos de tiktok o Instagram.

Para que te creás, que te mereces algo mejor, que la mediocridad de querer revivir un pasado refrito.

Qué puto encarte ser yo mismo, con toda esta incapacidad de dejar atrás el pasado y todo su inútil contenido.

Soy el indigente, el ropavejero que carga encima, un bulto invisible de recuerdos venidos a menos con el paso implacable del tiempo.

Sigo esperando que los días, los meses y los años, hagan el trabajo sucio, que yo por voluntad propia no pude.

La de dejarte en el pasado y en el olvido.

Para que tú sigas con tu vida, como ahora mismo lo haces, mientras esto escribo.

Y para que yo siga cargando estas memorias tuyas, como si fueran las medallas de una guerra que perdí contigo.

Vos que pudiste seguir sin mí.

Y yo, que digo que vivo sin vos, y encartado conmigo.

Me voy a lamer las heridas, de este puñal que me clavo todos los días, que es pensar en vos, recordarte a vos.

Mejor me pongo a perder el tiempo, en otras cosas y con otras personas, menos tóxicas que yo, menos pendejas y menos cursis.

Ahí te dejo, mujer a la que no le importo, a la que le valgo madres y a la que se chinga otro.

A la verga tú, a la verga yo.-"


-Lyon Heart-



sábado, 10 de mayo de 2025

"-No me vengás hablar de alborotar demonios, que a duras penas y se me alborotan las hormonas.
Vos que andás toda provocativa, como tentando la suerte, el destino y la lujuria ajena.

O a lo mejor, no es así, nunca ha sido así, y son interpretaciones mías, como todo lo que hago, a partir de lo que veo y supongo de lo que veo.
Y te veo a vos, maquillada y vestida, como para una gala de los MTV o unos premiso Óscar, o unos Grammys, ya que vos sudás música y transpirás canciones, de esas que nos gustan a los dos, pero que no compartís nunca y que dejás pa vos y pa tu oído egoísta.

Y si, obvio que no me canso de mirarte, ni vos de ignorarme, de hacerte la marica con el escote, la falda corta o el blue jean apretado, o las pestañas paradas, la boca roja carmesí, recién pintada, el olor a flores de tu perfume descarado, como descarada la manera en la que, contaminás visualmente con tu estampa, lo podrido del paisaje urbano.

Sós como el contraste de lo absurdo y lo cotidiano, lo trillado y obsoleto de las cosas de siempre, de lo mismo y de lo que se repite, no como rutina, sino como libreto.

Te aparecés, así no más, como si nada, cuando uno lee lo que provocas en el ambiente, y deduce, que es, como si todo.

Y yo lelo en mi guevonada, no puedo sencillamente, apartar mis ojos, y si los desprendo, es la mente la que tiene retenida tu imagen.

Vaya uno a saber, si el asunto es adrede, o solo otra las muchas casualidades, con los que la vida, viene a joderle a uno la sicología.

Pendejo que es uno quedar prendado de una tipa y de lo que trae puesto, o de lo que muestra a simple vista.

¿Qué putas puede deducir uno de alguien por lo que se pone o se quita?
Yo le puse mis ojos encima y ella me quita su atención ignorándome.
Bonita manera de hacerme invisible y de no percatarse de mí, mandándome a la chingada y a su colección personal de me "importa un culo".

Mejor sigo mirando pal techo, pal piso, o pa la puta mierda, que es dónde precisamente, su mirada no coincide con la mía.

Mejor me aguanto estas ganas de hablarle o decirle cualquier pendejada, de que me diga:-¡ah si!, ya lo sabía-, o que no me diga nada y me ponga cara de culo, como si le oliera a mierda, o le mi cara le pareciera un vómito.

Mejor me quedo así, mirándola como una puta gueva, e imaginándome de todo con ella, mientras ella no imagina ni un puto culo conmigo.

Al fin y al cabo, quién me manda a mí a estar mirando lo que no debo, a quién no debo, cuando no debo, ni de la manera que debo.
Así quiera, cuando quiera, a quién quera y de la forma que mis hormonas les de la puta gana.-"

-Lyon Heart-

viernes, 9 de mayo de 2025

"Por fin se asomó el "mono" esta mañana, varios días en una "caedera" de agua, que parecía un diluvio en cuotas.

Me andaba cogiendo la noche, para ir al trabajo, y como pude me hice un desayuno tan rápido y mediocre, como la vida que llevo recientemente.

El "michi" me persiguió en cada tarea. No se baña conmigo, porque corre el riesgo, que lo agarre de estropajo y me gane un "canazo" por maltrato.

Salí a las carreras y no alcancé a despedirme, del reflejo de mi espejo, que es el único que me dice adiós, dándome la espalda y sacándome el culo, cuando cruzo la puerta.

Hasta me despedí sin contacto visual, con el portero del edificio donde vivo.

Ha de pensar que soy un maleducado y un grosero.

Bueno, si lo piensa, en ambas cosas, está en lo cierto.

Corrí hasta la parada de los autobuses, y me agarró la impaciencia, en la premura de que pasara la ruta, que me llevaría a tiempo al trabajo.

Finalmente pasó el autobús que como alma que lleva el diablo, siempre me lleva a tiempo.

Pero paila, el viejo malparido que conducía, venía charlando con la moza en el celular y a paso de tortuga, se vino por toda la avenida del centro; y yo pariendo, mientras el reloj marcaba mi "cogida" de tarde.

A madres las que le "arrié" mentalmente, mientras trataba de calmar mi desespero con música. La mía, porque la que ponen en el transporte público, es para dos cosas, morir de aburrimiento o inducir a la náusea.

Andó a la velocidad que le dió la gana el viejo hijueputa, así que nada, me aferré al rocksito en mis audífonos y me eché un viaje imaginario, para no agregarle pesadumbre a mis ansiosas entrañas y desespero a mi mente propia.

Uno siempre imagina, que de pronto, sin más, se llegue a subir, una hembra que lo saque a uno del enojo, si, ya saben, una buena dosis de caldo de ojo mañanero, para distencionar y no amargarse la cogida de noche.

Dos o tres flacas interesantes, pero apáticas, como todas las mujeres de esta ciudad.

Cero contacto visual y tan ansiosas y desesperadas como este susodicho que no perdió detalle de ninguna.

Se fueron bajando una por una y me quedé con dos o tres pasajeros a los que nunca les puse atención cuando subieron.

Se pasó también volando el tiempo y con todos los minutos de retraso encima, como respirándome en la nuca, me bajé corriendo hasta el trabajo.

Ahora si, a disimular con una sonrisa, de esas bien hipócritas y a inventar una excusa creíble, que no sea, esa en la que me trasnoché, pensando en vos y en como olvidarte, por enésima vez, desde hace 4745 días.

Será intentar madrugar más, o dormir menos.

Cualquier cosa que ocupe mi tiempo en todas estas trivialidades y menos en recordarte o pensar en vos.

Cualquier cosa que parezca una vida normal de ojos para afuera. Porque para adentro vida no hay, no ahora y quizás no mañana.

A eso que llamaba vida, era pasarla contigo, entretenido con vos.

Era orbitarte y habitarte, sentirme parte de ti. Y eso, ya no pasó más.

Al día de hoy, intento seguir conmigo, y conmigo no soy capaz.

No me descifro y no me encuentro sentido, aunque intente dárselo.

Me va mejor vegetando, que intentando, seguir viviendo, o fingiendo que lo hago.

Conmigo, y sin ti.


-Lyon Heart-


jueves, 8 de mayo de 2025

 "Una mirada lanzada con reproche, cruza el aire hasta hacer contacto con mi estampa. Aquella a la que le valen madres todas las cosas lanzadas al vacío, porque de vacío están llenos su estómago y corazón.

El alimento de mi vida, una sintética utopía de plástico y bisutería, de todas aquellas cosas que la adornan para tapar su porquería.

Ando falseando la tramoya que me han puesto por paisaje, y sonrío a lo pendejo, para hacerles creer que me agrada la tortura de respirar su aire de arribismo, mezclado con las adornadas mentiras que relatan en la virtualidad de sus vidas inventadas.

¿Para qué carajos entonces hacer de este escrito una queja, una lastimera, inútil y nada interesante pataleta, que a nadie le importa y a nadie le afecta?

Digamos que me vuelto inmune, a los desórdenes mentales, de aquellos que le cobran con imbecilidad a los demás, sus asuntos sin resolver y su rabia contra su propia vida miserable.

Esos que andan endosando enojo, coraje y resentimiento, gratuito a quién nunca les ha hecho nada, porque no son merecedores ni siquiera de eso.

Sacan a pasear el ego, como quién pasea un perro rabioso, y con la misma expectativa de que, muerda a alguien y su espumero venenoso le infecte la atención.

Se jodieron conmigo, yo me vacuné de darle protagonismo gratuito a pendejos, y dejé de se la tarima, del show de sus pendejadas.

Ni siquiera les lanzo una mirada, porque mis ojos, no son moscas que se posan en la mierda. Sencillamente los dejo con su patético berrinche y todos mis más sinceros y humildes deseos de que se vayan a la verga, o a la chingada, o a la puta mierda.

Lo que más cerca que su hijueputez los deje".


-Lyon Heart-

"Me despierta la lluvia en las mañanas, en este mayo que quizás es como cualquier mayo de cualquier puto año. Pero este me cala en los huesos con frío y ausencia.

Veo de reojo el corretear de los estudiantes, y las mamás con sus críos de brazos, esperando el transporte escolar. Pero también veo de reojo, como el viento arrastra las hojas de un árbol caído, y el revoloteo alegre de las palomas y los pájaros, en los arreboles de la mañana.

Está presente esa sensación extraña de andar perdido en divagaciones, tanto como mis ojos en el firmamento gris y opaco de esta ciudad que nunca creció. Ni siquiera con el amor, que un día intenté escribir en sus recovecos y callejuelas.

Solo el frío en mis manos, me lleva a la cocina en busca de un café, que caliente lo que las hormonas dejaron de hacer en mi cumpleaños 50.

Ya viene mi compañía peluda con sus maullidos y sus quejumbres, buscando el agua y la comida.

Me le quedo mirando y él a mi, y ya no distingo, si lo salvé de la calle, o el me salvó de la soledad.

A pie limpio por la baldosa, me deslizo con la poción y deposito mi humanidad en el sillón confortable de mi biblioteca. Hago un repaso del cúmulo de libros que se quedaron a medio leer para vos y de las historias que no pude contarte nunca, porque el tiempo no nos alcanzó, sino para despedirnos y olvidarnos en el proceso.

Me quedo ahí, como dormitando, en una vigilia con sendos amagues de sueño. Un trasnocho inútil que me lleva a hacer memoria de lo que no está en mis manos cambiar. De visita cada noche, el mismo insomnio con tu nombre, tu rostro, tu aroma y ese vacío en la cama que nada ni nadie ha podido llenar.

Es mi consuelo, el peludo que me encontré en la calle, así como te encontré a vos, aunque el peludo, necesitó más de mí que vos, y el peludo se quedó conmigo a pesar de mí, y yo me quedé sin ti, a pesar de vos.

Ahora es mi amigo, y el calor en mis pies fríos en el invierno crudo de tu adiós. Ese que no me quisiste dar nunca, y del que nunca tuve una explicación"


-Lyon Heart-

sábado, 30 de noviembre de 2019

"Bendito sea el olvido y la luz que se apaga todas las noches, y el cierre de mis ojos y la des conexión de la realidad.

Benditos los días y las horas de las que no tengo memoria, y el esfuerzo caduco de tratar de recordar lo que no quiero.

Bendita sean las muchas distracciones y entretenimientos del mundo y la parafernalia absurda de la vida henchida de falsedad, ego e ignorancia colectiva.

Bendito sea pasar sin que nadie lo note, ir y venir a mi antojo invisible e invicto ante la curiosidad y el morbo.

Bendito ser un don nadie, un desaparecido, un desapercibido, un ignorado más por todo y por todos.

Bendita sea la amnesia en mi alma, esa que no recuerda nada, ni lo que emocionaba o lo que decepcionaba, ni quién, ni el como, ni el cuando.

Bendito sea el absurdo y la ausencia de la melancolía en mi rostro, la impavidez de mi muy extraviada mirada hacia el vacío.

Bendito sea el vacío de mi corazón y la negación absoluta de que sirve para algo más que llevar sangre a mi cerebro con alzhéimer.

Bendita sea la noche que se traga la memoria de la luz de mis días y benditos sean los años que me pasan por encima y me sepultan en historias que ya no recuerdo más.

Lyon Heart

viernes, 29 de noviembre de 2019

"-Llegó el momento de mandarlo todo al diablo, de no huir mas de mi propio destino, de aferrarme a la última esperanza con uñas y dientes.
Se sigue metiendo la vida conmigo, escupiéndome falsas amistades a mi rostro, mancillando la poca dignidad que guardaba en mis bolsillos rotos.
Ya me harté de sonreír a tanto hipócrita, de fingir por cortesía, una que solo yo practico.
Estoy al borde del colapso de mi propia ira y frustración.
No tolero a los pendejos y el hastío de la estupidez colectiva ha saturado mi razón.
No me soporto ni siquiera a mi mismo, soy mi propio y traicionero enemigo.
Saboteo mi felicidad, mis sueños y proyectos.
Yo soy mi propia piedra en el zapato, mi propio muro de Berlín.
Cúmulo de imperfecciones, un santuario de pecados y si estoy harto de los míos imagínense de los de los demás.
El mundo no aporta nada nuevo a lo que ya se o supongo de él.

-Lyon Heart-


"Ante la improbabilidad de la aniquilación que ofrece la distancia, el tiempo y su morosa complicidad, mi vidas se fue haciendo del mismo tamaño y estructura del espacio que lo alberga todo; incluyendo la nada, en dónde mis ojos andan extraviados...

Se fue haciendo eternidad ver las cosas en el mismo lugar, mientras el sol se levanta siempre por el mismo lado y cae del lado contrario cada mismo pinche día...

He respirado esta inercia por el mismo tiempo en que ha costado acostumbrarme a la oscuridad de mis propios pensamientos...

Así que abrazo la nada en la estrechez de mis ganas marchitas y veo como se desvanece mi imagen en el espejo que no reconoce al tipo parado que hace de reflejo...

Me he despedido de la mecanicidad de existir por existir, de ir de acá para allá buscando algo que sé que no voy a encontrar nunca en nadie más, porque nadie más se asomó en el abismo de mis ojos y nadie más a osado zambullirse en la profundidad de esta alma que ya valió madres...

Veré mañana hacia dónde apunta la locura de mis desvaríos, y como se van marchitando las caricias entre las muchas arrugas que se acumulan en la piel de mis manos...

Me haré de nuevo el tonto conmigo mismo, y haré de cuenta que no existo y que soy solo un simulacro fallido del universo, por conjugar un verbo que no existe en el lenguaje incomprensible de las estrellas...

Lyon Heart...Again!

lunes, 2 de noviembre de 2015

"-Mira dónde has llegado, otra parada más en el camino. ¿en el camino a dónde? siempre preguntas, y no ves el mar frente a tus ojos, ni los bosques, ni las montañas, ni siquiera el empedrado del camino.
No recuerdas los primeros pasos, ni tus caídas, ni los brazos que se extendieron entonces para levantarte y ayudarte a caminar de nuevo.
Se te ha ido borrando la risa, con el paso del tiempo.
Por que andas creyendo que el tiempo pasa o está por venir, cuando no ves que está justo en frente tuyo en éste preciso instante, mientras late tu corazón o respiras.
No te das cuenta de cuanto se alargaron tus piernas o se tornaron fuertes los músculos de tus brazos, o cuando creció tu cabello a través de los años que llevas contando.
Guardas memoria de los tropiezos, de las caídas y los raspones, de la oscuridad y el abandono.
No recuerdas la luz a la media noche para que no tuvieras miedo, ni al ángel que velaba por ti y que llamabas mamá.
Ni la suerte inmensa que tuviste, de que tu padre fuera un héroe y no un monstruo más a derrotar con el olvido.
Vos solo ves los pasos solitarios que das a cada instante y no ves tus compañeros peregrinos al igual que tu.
Tus hermanos, tus primos, tus amigos, tu familia, tus parientes, las mascotas que crecieron contigo y que se fueron primero que tu; que prosiguieron el camino que tarde o temprano tu seguirás sin el ropaje del cuerpo y del ego.
Te ves rodeado de todo y ausente de todo te sientes, ajeno y apartado del todo.
No os basta la casa, ni el auto del año, o el Rolex de un cuarto de millón de dólares, ni la perfección en la cirugía estética de tu mujer, para exhibirla como muñeca de feria.
No te es suficiente estar en la cima de las corporaciones, ni viajar en jet, ni vivir en Londres, o vacacionar en Dubái.
Lo tenés todo a tu alrededor, incluso a un ejército de falsos aduladores que endiosen la mediocridad de tu ser.
Tu hambre de cosas, no has podido saciar, de ha ido haciendo más sofisticada con el paso del tiempo, de ése que se te va de las manos para las cosas importantes.
No tienes tiempo para tus hijos, ni para tu esposa, ni para tus padres, por eso no viven contigo, viven en albergues cuidados por otras personas.
Tu tiempo está en manos de producir dinero, para pagar la renta, el coche, el caviar con vino tinto y el té con galletas de la tarde.
Yo no te di tiempo, te di vida, para que la disfrutaras, para que la recorrieras.
Te di unos ojos para ver las maravillas que creé con la luz, y a falta de ellos te di el tacto para que pudieras saber como son.
Y aún estando mutilado y ciego, me aparezco en sueños, siendo estrellas y agujeros.
¿No ves que sos mi astronauta?, ¿que nos sos de acá, ni de allá?, ¿que tu alma es peregrina y la de todos tus hermanos también?.
Incluso la de aquellos a los que hieres, a los que les mientes, a los que les robas, a los que les quitas la vida.
Ellos y vos son la misma energía, las mismas partículas de mi materia esparcida por todo eso que yo soy y no soy.
Despierta de una buena vez, de ése sueño de ilusiones y entretención, que tu smartphone es un juguete y no la vida que se te escapa mientras juegas.
¿A quién dejaste atrás?, ¿a quién habéis pisoteado?, ¿a quién hiciste rodar lágrimas?.
Dejaste tu legado, renegaste de él, de tus propias raíces, de la cáscara de donde brotaste.
¿Solo?, ¿en serio te sientes solo?.
Tu no estás solo, has elegido sentirte así, aún en medio de multitudes, has elegido exiliar a la sonrisa de tu rostro, para dejar que habite la tristeza en tus ojos.
Has hecho un trato con la amargura y has perdido la apuesta con las ganas de vivir.
Pero tu paso por aquí es pasajero.
No importa pues si ríes o lloras, si todo es una maravilla o desgracia para ti.
Así de complicado soy yo mismo, así quien te creó alma humana-".

Att El Universo

viernes, 1 de mayo de 2015

"-Haré anónimos mis sentimientos y dejaré mis emociones en el lado oscuro de la luna que te alumbra la pesadumbre de los ojos.
No miraré más tus prohibidas curvas, ni dejaré que raudo lata mi corazón por una lógica que rechaza tu intelecto.
Allí en las páginas de libros que aún leo guardo lo sagrado de mis pensamientos.
He abandonado la absurda rutina de compararte con la lluvia, de hacerte similar al viento o pretender que el firmamento se te parece.
Allá donde comienza el mundo tu imagen desaparece y al final del día no hay proclama alguna de tu presencia.
Los pájaros ya no cantan mas tu nombre en la mañana y las hojas caen en el otoño para cubrir las huellas de tu paso por mi vida, mientras el viento borra el rastro débil de tu esquiva sonrisa.
Los colores son ajenos a tu existencia y la luz ya no materializa más tu fantasma.
Me es inútil aspirar un perfume que intoxique de memoria mi deseo de borrarte.
El curso de los cielos no demarca ningún camino que trace tu destino.
El mundo gira sin detenerse por más equivocadas que sean sus revoluciones.
No hay río que remoje la sed que tiene mi alma por desatar los lazos que me anclaron a la necesidad de retenerte.
Espero que el cielo te cosa unas alas y te remiende un millón de plumas, para que el viento te lleve lejos como cometa.
El paso del tiempo implacable borre tu narcisa sonrisa, y que tu orgullo se venga al piso como ladrillo de barro en un terremoto.
Que sea la vida misma la que incline tu rodilla y que beses el piso de tu propia soberbia.
Ve y esconde tu rostro tras un maquillaje de apariencias, disfraza tu vacío con una enorme sonrisa y finge que tus lágrimas no son de tristeza, sino de alegría.
Sigue pues en tu personal pantomima, haciéndote artificial como la respiración de un moribundo.
Sigue comiéndote al mundo y vomitando "selfis" donde te muestras perfecta e intacta, que sabe tu ser aprisionado en tu alma, de la mentira que publicitas, de esas cosas a las que te aferras para parecer grande e importante, teniendo dentro nada.
Engáñate si quieres, que tus mentiras son de humo, y tus verdades como arena se deshacen en tu boca y en tus actos.
Me engañaste a mi, te engañas a ti, pero al mundo que te has armado no puedes, tu ser es un fracaso en la actuación de lo que no eres.-"

-Lyon Heart-


jueves, 30 de abril de 2015

"-La distancia, la cosa ésa que según algunas almas, jode todo lo que toca.
La distancia no actúa sola, su crimen de separar vidas necesita de la complicidad implacable de otro criminal, más frío y calculador, al que nada escapa en este universo: EL TIEMPO.
Se juntan para desvencijar lo nuevo de los sentimientos.
Adrede la distancia pone a prueba la valía de las palabras y los cimientos de aquello en lo que sustentamos nuestras creencias.
Y el tiempo pone en exámen nuestra paciencia y la endeble fe que se aferra a toda esperanza que flote en un mar de incertidumbre.
La distancia es un muro real, pero más real es el miedo a franquearla.
La distancia es un obstáculo que solo las almas valientes enfrentan con coraje y decisión.
La distancia solo vence a los débiles, a los que no confían, a los que no sienten de verdad.
El problema de estar lejos, no es la separación, es la capacidad de vencer las millas y los mares, manteniéndose firme en las convicciones y los propósitos.
La distancia no es una desgracia, es un desafío, uno para tu alma, para tu fe, para tu intelecto, para que hagas lo que tengas que hacer para franquearla.
Si dos realmente se aman, se esperan, se buscan y se encuentran, sin poner al tiempo o a la distancia como excusa, para no luchar por un mismo propósito.
La distancia solo amedrenta a los que no pueden sostener por mucho tiempo el peso de sus mentiras, a los pusilánimes de los sentimientos.
La distancia solo hace verdaderas las palabras que una vez se dijeron y la fuerza de las promesas que se hicieron.
Los héroes de la distancia, saben cual es la mayor recompensa del que espera.
Así como quien planta una vid, y madura la sepa, y la ve crecer para luego triturarla, y la guarda luego en un barril y la deja a la acción del tiempo, esperando que fermente para que al cabo de mucho años se convierta en delicioso vino que embriague su paladar.
La distancia, no borra los recuerdos, ni el sabor de un beso, ni el calor de una caricia, ni el placer que encapsula el momento de íntimo placer de un orgasmo.
La distancia no te borra de mis pensamientos, ni mengua la presión que se aloja en mi pecho cuando te recuerdo.
Tenerte lejos, no me hace amarte menos, ni desearte menos.
La distancia no me desalienta a querer permanecer a tu lado, ni me tienta a cambiarte por un efímero impulso.
La distancia solo le añade fuerza a estas ganas de estar contigo, de ir en tu búsqueda, (o que vengas en pos de la mía), de hallarnos en un punto, en el mismo punto donde permanezcamos para siempre.
Hay más distancia en dos juntos que no se aman, que en dos que si, aunque haya mares de por medio.-"

-Lyon Heart-

miércoles, 29 de abril de 2015

"-En silencio la observo, como cuando me hipnotizan los colores del paisaje.
Y en ésa abstracción de la realidad, me fumo su imagen y me trabo con el brillo profundo de sus ojos.
Y ellos, sus dorados cabellos, danzan con el viento, van y vienen según su caprichosa dirección.
Mis manos se tienden al espacio en busca de la curvatura de su cintura, y un anhelo ansioso reposa en mis entrañas con el deseo alevoso de hacerme suyo por la mañana.
Entonces la veo desaparecer en el horizonte, como si fuera el sol del ocaso y mi mirada le sigue los pasos y se llenan de sed de sus besos mis labios.
Habita en cada pensamiento y mi boca solo sabe pronunciar su nombre, como un mantra que me eleva el espíritu y me alcanza un nirvana al que solo aspiran las almas puras.
Yo la espero en mi cama, con afanes de primavera, esperando que con su tibieza derrita el hielo polar de mi crudo invierno.
Pero es lo que no toco, o huelo, o saboreo lo que me ata con hilos invisibles a su bendita presencia.
Lo que late en mi pecho lo exhalo en suspiros, y tengo la absurda manía de buscarla en el brillo de un millón de estrellas y armar constelaciones nuevas con los lunares y pecas de su espalda.
Ella es ahora la musa de muchas de mis letras.
Ella es la fantasía que le he venido negando cada día a mi vida; para no caer de nuevo de rodillas, humillado y vencido por la realidad que abofetea mis humanas utopías.
Ahora, mis ojos descansan en sus formas, en la redondez de sus caderas, o en las huellas de sus manos.
Y un beso furtivo en la mañana, es más dulce que un café para la hora de escribir alguna blasfemia.
Mi alma todavía la aguarda, con la esperanza de que el destino apunte sus pasos hasta mi.
Yo todavía espero que no pierda el rumbo de sus sueños y que alguno de ellos coincida conmigo en esta vida.
Mi ser la espera, como una banca solitaria espera un par de amantes para la complicidad de un beso y un millón de descaradas caricias.
Le he guardado un beso, le he escondido una caricia, le he puesto en remojo un millón de orgasmos y he almacenado un montón de abrazos para cuando se me aparezca.
Me tengo reservado, para ella, para que disfrute lo poco que soy y lo mucho que la amo.
Yo miro al cielo, al horizonte, al final de la calle y de la esquina que se dobla, yo miro a todos lados, esperando que aparezca, que se quede y no se vaya jamás, nunca más.-"

-Lyon Heart-

domingo, 19 de abril de 2015

"-Yo ya había reprobado mi exámen de cordura, a mi la luna siempre me alumbró la pesadez de la vida y el aire que me costaba retener en mis pulmones siempre escapó en suspiros al vacío esperando llegar hasta su presencia y causarle un escalofrío.
El horizonte nunca estuvo al alcance de mis ojos, y el calor siempre me resulta esquivo en el invierno.
La luz del sol aunque me persigue no me alcanza y las estrellas juegan a las escondidas con mi destino.
Las nubes grises presagian aguacero de nostalgia a mis huesos y mi carne se consume en el ardor de los íntimos deseos de poseer algo que nunca fue mío.
Y ahí donde la turba se entretiene para decirle al mundo que respirar y moverse es vivir, yo fracaso en ésa mentira y prefiero gritarle al viento la furia de mis muchos años.
Yo no voy como alma en pena, de alma en alma, de cuerpo en cuerpo o de boca en boca, como un proxeneta de sentimientos superfluos.
Mis entrañas reclaman algo más que el agite de una cama, el sudor de la piel o el jadeo constante de una fugaz lujuria.
Mi hambre es por la trascendencia, por el disfrute profundo, íntimo y metafísico de las cosas, el ir más allá de las narices y el escarbar bajo la superficie de la máscara que todos usan para huir de la sofocante realidad.
Yo me nutro de las sonrisas o los abrazos espontáneos, de los sencillos, de los sin techo, de los que el mundo arrojó a la calle, al olvido, al viento y al frío, a la lluvia y al sol que calcina los huesos y los sueños.
He de saciarme en el dulzor de unos labios que habitan el futuro, y un cuerpo desnudo me aguarda para volar juntos debajo de una sábana blanca.
Mancharemos nuestra piel con el esperma y los fluidos, y muchos besos y caricias escribirán éste amor que guardo para la guardiana de mi sube y baja de emociones.
No me ata la cordura el mundo y sus prefabricadas reglas, no soy hijo del sistema, yo me muevo en la profundidad de unas aguas que nadie ni siquiera navega.
Quien se sumerja en este viaje infinito por el caos de mis ideas, no podrá escapar jamás a la relatividad de mi inconsciente, ni a la gravedad y peso de mis palabras.
Serán atados a mi por sus múltiples similitudes y leerán en mi propia vida, la tragedia de la suya.
Y el dolor que disfrazo les punzará el vientre y hará que rueden lágrimas en sus ojos.
En mi no hallarán consuelo para su mal de amores, no he sido bálsamo para nadie nunca, por que nunca herí a nadie con premeditación alguna.
Mas mi mano se tenderá para estrechar sus solitarios corazones y una palabra escrita siempre buscará estrujar sus almas y sacudir su mente, para que se hagan libres, para que abran sus alas y se echen a volar, para que salten al vacío y no teman decir la verdad nunca más, cueste lo que cueste.
Que den la vida por sus quimeras y que no teman los dedos que señalan sus pasiones, que no se pongan una mordaza de falsa moral en la boca para callar el clamor de sus espíritus combativos.
Que mueran de pie, como los héroes, como soldados de sus propias y épicas batallas.
Las guerras que peleamos todos a diario, en las calles, en las casas, en los trabajos.
Yo voy a marchar con paso firme hacia el ocaso de los días, con la convicción de que llevo dentro algo más valioso que la promesa de un alma eterna, o el final biológico de la carne y los huesos que sustentan la única realidad que la lógica del mundo acepta.
Voy hacia la trascendencia, de lo intrascendente, a lo inmutable de lo que se transforma constantemente.
Yo voy a donde todos quieren, pero temen, yo voy a la locura que niego y que todos de alguna forma experimentan.-"

-Lyon Heart-

lunes, 13 de abril de 2015

"-Yo la besé de todas las formas posibles, las inimaginables, las prohibidas, las que no mencionan los libros y los tratados.
Yo besé más que la estructura de su fina anatomía.
Yo la besé en todas partes, el todo y las partes.
Yo la besé con los labios y en los labios, en todos ellos.
Yo puse mi lengua en su boca y ella trenzó la suya con la mía y bailamos en el lascivia.
Y mis besos no pararon allí, se multiplicaron por su espalda y debajo de su mentón.
Fueron a parar a su vientre y de vez en cuando escalaron hasta su frente.
Yo le di besos que dicen que no se pueden dar.
Yo la besé con mi carne, con mi espíritu, con eso que llaman alma y que ella me extravió.
Yo la besé con la mirada, y mi mirada nunca dejó de hacerlo.
Yo le hago el amor en un beso y en un beso le entrego mi vida, mi aliento, mi cansancio, mi alegría de que exista.
Mi boca conoce el sabor de sus curvas y mis labios tienen una embajada en su espalda.
Yo siento ésa imperiosa necesidad de beberme el néctar de su boca y de devorarla palmo a palmo, centímetro a centímetro.
Yo tengo hambre de su carne y sed de su pasión.
Yo tengo ésa necesidad de tenerla dentro de mi, en lo profundo de mi ser, en el vacío que ocupa con su bendita existencia.
He perdido el control de mis actos, si alguna vez llegaron a pertenecerme, los he enajenado ahora.
Le pertenezco por completo, y me he vuelto adicto de sus manos cuando me tocan y del calor de su cuerpo cuando me entrelaza con sus brazos.
Yo estoy irremediablemente perdido en el hechizo de sus encantos.
Sus grilletes son el cariño y la ternura de su trato y las cadenas que me sujetan arden en el interior de su vientre repleto de orgasmos.
Así que todo lo que una vez fuí, ahora no soy más, todo lo que entregué ella lo tiene, todo lo que quise tener con ella, de ella ya es.
Yo me comparto, yo me entrego, ella me vive y me respira, mientras habito fugazmente en su multiverso.
No fue culpa mía, ni de nadie, ni del destino siquiera que juega un juego bizarro y perverso.
Ella apareció para alterar el campo gravitacional de mi propia vida.
No hay forma de escapar de su magnetismo y no quiero perderme nada de lo que acontece en el milagro de su presencia.
Yo morí un día, hace tiempo, yo perdí mi vida, en un beso, uno suyo, uno que le di esperando uno de vuelta, pero me fui en ella y aún no regreso.-"