"No sé donde hace más frío, si afuera de mi casa, o dentro de mi alma, finalmente se va el calor que me dejaste en un abrazo aquella noche de lunes en la madrugada, te vas para no regresar jamás, sé en mi interior irá muriendo tu imagen, se marchitará la flor de este amor, que sentí por tí, que fué tan grande y tan intenso...
Hay una herida, una cicatriz, una marca en mi pecho, en mis mejillas las huellas indelebles de lágrimas que cayeron copiosas como la lluvia que azota mi ventana en las mañanas, hay frío en mis manos, que ya no acarician, hay escarcha en mis labios que ya no besan, y mi sexo hiberna criogénicamente en la eternidad de una líbido apagada, sofocada de ausencia...
Ya no me siguen tus recuerdos a donde quiera que vaya, no recuerdo el color de tus ojos, se ha evaporado el aroma de tu perfume, no lo reconozco en el aire que respiro, te has vuelto tan extraña, como la existencia a la que sobrevivo todos los días...
Ya no me dueles, se me secó el alma, se me vació de tí, se me llenó de nada, estoy ingrávido en el vacío absoluto de mi ser, en la profunda e inexpugnable soledad que me contiene...
Mis pasos me llevan a ninguna parte, mi mente se pierde en lo que leo y escribo, por el arte poético de la inercia en la que empujo a mis musas, a desahogar lo poco que logra sobrevivir de tí en mí...
Desahuciado está tu recuerdo en mi existencia, se va, como las nubes cargadas de lluvia, se va, como las aves que emigran cuando hace frío, se va como el sol de la tarde, como el que fallece...
¿Podré finalmente olvidarte?, ¿saldrás de mis pensamientos?, ¿dejaré de extrañarte?...ya no tengo las respuestas a éstas simples preguntas, he condenado a mi mente al silencio, le he puesto un silenciador a mis pensamientos...
Te estoy dejando atrás, te estoy ignorando, te he bajado del pedestal en que te puse, te veo ahora como lo que siempre fuiste, una más, de las tantas que hay, una como cualquiera otra, sin nada especial...
Me quedo con lo poco que pude conservar, de todo aquello que te dí, de mí...
Quedan, las huellas, las cicatrices, el rastro visible de un profundo dolor, que se va a cuenta gotas, que me abandona lentamente, que prolonga la agonía en alejarse..."







