domingo, 10 de noviembre de 2013

"Cuan difícil resulta rearmar lo desarmado, construir sobre lo destruido  lo arrasado, lo ignorado y borrado del mapa...

No se trata solo de recoger los pedazos y tratar de unirlos de nuevo lo mejor que se pueda, ni de encajar las piezas sueltas en los lugares que crees corresponden...

Ni de olvidar, lo que arraigado está en la mente, ni de drenar en llanto, todo lo que se llegó a sentir, ni dejar que sentimientos de rabia, te roben la escasa paz que guardas como tesoro en el lugar hoy vacío y que antes ocupaba, aquél músculo palpitante, que te traicionó una vez más...

No se trata de abandonarse a la pena, a la tristeza, al dolor, a la muerte lenta que ofrece la melancolía, los recuerdos, las imágenes del pasado, los momentos vividos, los efímeros instantes de felicidad compartida...

El asunto complejo está en hacerte entender, que lo que pasó pasó, y no volverá a pasar, no del mismo modo, quizás nunca más, si amaste, ya no volverás a amar así, si entregaste todo, ya no lo volverás a hacer...no del mismo modo...

No hay consuelo para un alma abandonada, ignorada, dejada de lado, minimizada por cruel olvido, torturada por ignominiosa indiferencia, martirizada bajo un régimen de silencio, disfrazado de prudencia, inteligencia y sabiduría...

Solo tenés que entender de una buena vez, que debes enterrar lo que otro mató, que debes seguir solo, reconstruirte y replantearte de nuevo, desde otra perspectiva más positiva, más acorde con tus buenos sentimientos...

Sé que te duele pensar que lo que hiciste lo hiciste con profundo amor, que besaste, acariciaste, tocaste y te entregaste con sinceridad absoluta, que diste lo mejor de tí, que esperaste tan solo una pizca de aquello que das con libertad...

Más es el problema de amar...amar es dar...nadie dijo nada de recibir, esperas que los demás actúen de igual manera que tú, más ignoras que no están en obligación alguna de hacerlo...

Se valiente, levántate, camina, corre, ve en pos de los sueños que quisiste compartir y a los que te dijeron no!...

Se feliz contigo mismo, con lo poco o mucho que tienes, mientras respires y llenes de aire puro tus pulmones, tanto como los prisioneros de su ambición llenan de dinero sus bolsillos...

Llena tu ser de amor, de paz, tus ojos de la belleza del paisaje, tus manos de buenas obras, tus pies de caminos nuevos, tu boca, sáciala de besos en bocas que quieran tus besos, tus manos déjalas correr en cuerpos que quieran tus caricias, y que tus brazos se aferren a quien de verdad anhela un abrazo tuyo...

Es difícil empezar de nuevo...pero debes hacerlo, por tu bien, por que te lo mereces, por que lo vales, por que sabes que eres bueno..."




martes, 5 de noviembre de 2013

"Mujer, cual es tu maravilloso destino, sino el que tú misma das a luz...El que te construyes cada mañana, cuando abandonas el lecho, que en ocasiones es tu cárcel, el terreno de una guerra que compartes con el macho que elegiste...

Te levantas con las primeras luces que el sol filtra por la ventana de tu "hogar", ése que te idealizaron desde niña, en que serías una "princesa" o una "reina", dependiendo el "príncipe azul" o "rey" que te "coronara" con su amor, su apellido, sus cachivaches, sus prejuicios morales, su religión de fútbol, coches de carreras, deportes extremos y demás banalidades de las que se construyen realidades insoportables...

Y con el amor en tus actos, lavas, friegas, limpias, y mantienes "reluciente" tu "hogar", tu cárcel de cristal, construido con ideas auto-impuestas, con la basura que ves de 9 a 11 en la tele, luego te repites masoquista la dosis de 2 a 6, y sueñas con tu "galán", mientras haces de prisa el almuerzo, despachas los niños para el colegio, recibes y atiendes la prisa de tu marido, por regresar al trabajo, te sientas y te levantas de nuevo, para tenerlo todo en el perfecto orden que te demanda el chovinismo, que alcahueteas cada día de tu existencia, repitiéndote a ti misma que tu vida así es perfecta...

Y luego cuando llega la noche, fatigada, después del trajín demandante del día, te vas a la cama, y allí te espera el depredador, el cazador, el devorador de tu juventud, de tu ánimo, de tu feminidad, el que te malgasta la poca energía que te queda en satisfacer su sed de sexo sin amor, y te entregas, sumisa, ingenua, creyéndote amada, respetada, elevada, y un orgasmo tardío e insipiente es la recompensa, a veces, de tanto sacrificio, incluso, el dolor, te embarga, y finges un placer que no sientes, pues te sientes usada y abusada, en tu dignidad, en tu ser, en tu alma...

Y te levantas como si nada al siguiente día, a hipotecar en mentiras una vida perfecta que sabes que no es cierta, y te miras al espejo, y te preguntas, que has hecho con tu vida, ¿qué si no tuvieras hijos?, ¿que si no tuvieras marido?, ¿qué si estudiaras?, ¿trabajaras?, ¿estuvieras soltera?, ¿libre?, ¿viva?...

Entonces entiendes, el mal negocio que hiciste en tu vida, creyendo las mentiras que te vende Disney, con sus cuentos de hadas, y la Barbie rubia con su príncipe de ensueño, y los centenares de galanes latinoamericanos que personifican una absurda utopía, en la que la demencia y estupidez femenina colectiva, caen como moscas en un plato endulzado con ideas baratas, de amor, fidelidad y entrega...

Ahora quieres liberarte, hacer algo por tí, romper las cadenas que tu misma permitiste que te sujetaran, ahora ya no temes al mundo, ni a la opinión del macho que se cree tu dueño, ni a los traumas emocionales de tus hijos cuando quieras liberarte, ahora levantas los ojos y elevas orgullosa tu pecho, se inflama de valor tu vida, y decides comerte el mundo, haciendo lo que nunca hiciste antes, constituyéndote una mujer libre, para tí, para el mundo, para el cosmos...



lunes, 4 de noviembre de 2013

"Y así pasan los días, tratando de olvidar, de dejar atrás, con la amenaza constante de un presente sin sentido, y con la certera incertidumbre de un futuro desconocido e inimaginable...

Pasan los días, las mañanas, las tardes, las noches, y es el cansancio, el sueño y la pesadez de las múltiples actividades, la que trae el reposo a mis pensamientos, el sosiego al caos cósmico de mi alma...

Ahora se asoma una luz de esperanza, hay un brillo extraño en las estrellas de la noche, que me grita que no me rinda, que no desfallezca, que no me hunda más en el lodo de la desidia y la desesperanza...

Hay una voz que me susurra amor, en el batir de las alas de mariposas multicolores, hay caricias lejanas esperando tatuarse en mi espalda, una noche furtiva, una madrugada clandestina...

Hay un corazón que se agita en un pecho, lleno de savia, y un vientre acumulado de orgasmos...

Hay gritos de pasión, aguardando en una garganta lírica, y hay sudor condensado en los poros de una piel que anhela caricias, besos y mordiscos...

Hay besos húmedos esperando saciar mi sed en ellos, y humedad de sexo, con la cual remojar el desierto de mis ganas...

Hay una mirada, que espera atraparme en su profundidad, en la inmensidad de un universo que se contiene en un par de cristales, dos puros océanos de un alma atrapada en emociones...

Hay tanto que descubrir en aquel ser que dice quererme, tanto cariño, locura, pasión, desenfreno, tanta belleza, humildad, sencillez, sinceridad...

Hay tanto temor, tantas dudas, tanto de lo que huyo, tanto de lo que me alcanza, tanto que olvidar, tantas ganas de seguir adelante con lo nuevo, tanto que apostar, tanto que arriesgar...

Hay un alma, que camina en la cuerda floja, nunca estuvo tan a la deriva, tan vulnerable, tan frágil  tan a punto de elevarse al cielo, o de irse en caída libre hacia el infierno...

Nunca estuvo tan al alcance, y tan esquiva, tan a la vista de todos, tan expuesta, y a la ves tan oculta y hermética...

Ojalá no se pierda, no se extravíe, ni yerre de nuevo, ni se caiga de donde suele subirse, ojalá no se hunda, ni se ahogue de nuevo en mares de llantos, en océanos de pena, en lagos profundos de melancolía y nostalgia, ojalá que no corran ríos de amargura por sus ojos...

Ahora, cierro mis ojos, y los abro de nuevo, para recibir el amor, de quien me lo ofrece sincero, sin hipoteca, sin transacciones, sin contraprestación de afecto, lo recibo de quien me lo ofrece con desinterés, sin ataduras, libre, sereno, lo recibo para vivirlo, para sufrirlo de nuevo..."



"Te vi absorta en pensamientos, sumida en una extraña y visible melancolía, presa quizá de miles de interrogantes que danzaban en tu cabeza, te miré en silencio, te abracé, y te estampé un beso en el tatuaje de la espalda...

Supe entonces, que te juzgabas, que te reprochabas, que un sentimiento de culpa, agazapado, se filtraba por entre las sábanas que nos arropaban la desnudez...

Supe que tu alma se batía en el eterno conflicto, de sentir que traicionabas, que le eras infiel a tu dueño, que entregabas tu ser y dignidad a un recién conocido, por el que sentías que tu estómago se llenaba de nuevo de mariposas...

Besé de nuevo tu espalda, seguías en tus pensamientos, en el silencio de la culpa, y entendí tus razones, los conflictos de tu alma, la batalla de tu ser...

Mujer que has sido atada, con hilos de matrimonio, con cadenas de religión, con grilletes, de tradiciones familiares caducas, con dogmas, prejuicios  tabúes sexuales, y todos los condicionamientos absurdos, con que la sociedad construida por los machos, te aliena desde que naces...

Entendí tu miedo, tu incertidumbre, los millones de interrogantes que se acumulaban en tu mente, vi entonces en tus ojos, a la duda asomarse, como una vieja chismosa a una ventana...

Supe entonces, que había en tu alma, más amor del que suponía, pues, aunque entregaste tu cuerpo, en acto de sublime pasión, tu alma, estaba aún en la duda, en la vacilación del pecado, el injusto auto-señalamiento, el reproche de si misma...

Te abracé de nuevo, y de nuevo busqué saciar mis ganas con las tuyas, nos sumergimos en el océano profundo de los besos, los abrazos, las caricias, las mordidas,, las cosquillas, y llegaron los embates, la fusión de nuestros sexos, el sudor de nuestros cuerpos, el temblor de nuestras manos, las lágrimas de nuestros ojos, los gemidos quedos, el "traqueteo" urgente de la cama, el empañado líquido de los espejos de la ventana, por la que se filtró la luz de la mañana...

No sé si en mi cuerpo disipaste tus dudas, pues dicen que los hombres, no se entregan, que toman, roban, se apropian, depredan...

Yo si pude disipar las mías, que te quería en mi vida, a mi lado, desnuda, vestida de mañana, de tarde, de noche, vestida de incertidumbre, de esa que te hace temblar, de esa que te dice, que no habrá otra oportunidad...

Yo te devolví a la realidad, con tus dudas, tus miedos, tus mariposas en el estómago, un par de profundos besos en la boca, un abrazo fuerte que tocó tu alma, una mirada que guardó mi escuálida figura en tu memoria, (¿para siempre?)...

No nos dijimos adiós, nos dijimos hasta pronto, hasta siempre, hasta que el destino le de la gana de juntarnos, de mezclarnos de nuevo en un interminable abrazo, en la humedad infinita de un beso, en un charco de esperma que moje, nuestro deseo, nuestras ganas, nuestro cuerpo, y las sábanas blancas, que arroparon la locura prohibida, de este amor clandestino y prohibido, que tenemos que callar y ocultar, como un pecado..."


sábado, 2 de noviembre de 2013

"Supongo que amar debe doler, dicen que no, que amar te produce gozo, eso que llaman felicidad, placer y dicha infinita...

No sé entonces por que me duele el pecho, por que le siento vacío, por que mis ojos se inundan cuando tu imagen viene a mi memoria...

¿por qué duele este amor?, ¿por que la angustia de no tenerte?, de no abrazarte, de no besarte, ¿por qué el frío de mi cuerpo en la mañana?, ¿por qué unas ganas que se aguantan en la noche, y llegada la madrugada?...

Este amor, duele, por que te has ido, quedándote...por que dijiste adiós, y permaneciste allí, observándome, mientras mi alma se deshace, tú riéndote, mientras mi vida se extingue, tu expandiéndote...

Este amor duele, no por que dejaras de amarme, si no por que no explicaste el porqué lo hiciste, o ¿que fué lo que hice mal?, ¿en qué diablos te fallé?, ¿qué no te dí? o ¿que te faltó?...

Este amor, duele, por que lo sentí de verdad, por que me movía los pies, me llenaba de aire los pulmones, me aceleraba el corazón con solo escuchar tu nombre, me llenaba de temblor el cuerpo, cuando pensaba, en tenerte, cuando imaginaba poseyéndote...

Este amor duele, por que recorría mi ser, mi alma, mi mente, mis sentidos, la locura que me impulsaba ha hacer contigo lo prohibido, me subía al cielo, me hundía en mi propio infierno...

Este amor, duele, por que era todo mío, y te lo ofrecí entero, sin mancha, inocente, desprovisto de lujuria, de morbo, cargado hasta el tuétano de sentimiento, de cariño, de afecto, de ternura, de cuanta cosa cursi te pudieras acaso imaginar al tenerlo...

Este amor duele, por que preferiste el mundo y sus enredos, el agite de los días, un trabajo, un apellido, un pasado hipotecado ante tu dueño, una vida que se disfraza de experiencias nuevas, un futuro que crees te será propicio y perfecto...

Este amor duele, por que estaba lleno de mí, de mi ser, de mi alma, de mi cuerpo, de mi sustancia, de la sangre que corre por mis venas, del esperma que se acumula en mi sexo, todo esto te ofrecí, todo esto, ignoraste, todo esto dejaste de lado...

Este amor duele, por que ya no va más, por que cada día que pasa muere, se marchita, se encoge sobre sí, se colapsa en su estructura, se disipa y se diluye, se seca como lágrima, se cristaliza, como gota de agua salada...

Este amor duele, por que la muerte duele, por que la vida duele, por que el dolor y la pena duelen, por que duelen las heridas...

Este amor duele, como duele tu ausencia, como duelen tus recuerdos, como duele tu indiferencia, como duele saber que muero, mientras respiras..."



viernes, 1 de noviembre de 2013

"Vuelas en medio de mi oscuridad, y bates tus delicadas alas, sin miedo de que te extravíes, has apostado por un alma rota, por un corazón remendado de tristezas, cosido con hilos de llanto y pena...

Ha sido tu voz, la única música que endulzan mis oídos, cuando estoy desprevenido, absorto en pensamientos inútiles, me regalas bellas palabras y melodías que le devuelven la paz perdida a mi alma...

Ha sido tu presencia, y la constancia de tu ser, la que llena el vacío infinito que ocupa mi soledad, mi melancolía, estás allí en algún pensamiento furtivo, silente y expectante...

Tus palabras de aliento, me han sacudido la mente, el alma, y el cuerpo, es la flor de tus labios la bella promesa de amor que se guarda en un beso, es tu devoción la que le da sentido a seguir soportando el peso de mi pasado, el dolor de mi presente, y la incertidumbre de mi futuro...

Por que hay amor que se desprende como polvo de estrellas de tus alas, y hay belleza que se escapa de tu boca cuando hablas, hay ternura contenida en tus manos, pasión en tu vientre, y temor en tu pecho, por un amor que amenaza con secuestrar tu ser cada mañana...

Por que la belleza de tu ser te sobrepasa, y no te enteras de que la luz se opaca ante tu ser, ante la bondad que guardas en tu alma...

Hay sabiduría en tus palabras, filosofía en la vida que llevas, hay sueños hermosos por los que transitas, y realidades que materializas con la bondad de tus actos...

No hay palabras que agradezcan la gentileza de tu trato, ni el cariño que le profesas a ésta locura de escribir, de retratar un alma destrozada y hecha pedazos, y aún así perseveras en el propósito de recogerlos, unirlos y armar de nuevo un ser completo, de rescatar del abismo, a aquel ser, que cayó de un cielo que creyó eterno...

Hoy te rindo un homenaje, mariposa de coloridas alas, de palabras de aliento, de voz nerviosa, de alma indómita, de reflexiones profundas, de palabras perforadoras de almas, mujer sincera, franca, rebelde y libre, mujer que me tiendes la mano y me rescatas de mi mismo...solo puedo decirte...gracias, gracias, gracias..."


"Noche que me abrazas, con estrechez de soledad, que me arropas con abrigo de melancolía, que velas mis sueños, con insomnios de recuerdos...

Noche que te filtras por debajo de mi puerta, que se sube a mi cama y la desordena, con escenas de sexo mórbido, ausente, vacío, silente, fantasma de mi cuerpo, orgasmos moribundos, deseos fallecidos en el tiempo...

Noche que me gritas con silencio, que calientas con bruma y niebla el vacío de la calle, que susurras con el viento cuando toca con su brisa mi ventana entreabierta...

Noche que llega sin tu presencia, sin el aroma, de tu piel lejana, sin el peso de tu cuerpo sobre mi cama, ni la maraña infinita de tus cabellos enredándose en mi almohada...

Noche que das vueltas en mi cama, midiendo palmo a palmo la extensión infinita de un espacio vacío, que ocupa un solo cuerpo, uno desnudo y frágil, uno sediento y hambriento, de revolcar sus ganas...

Noche que te escapas de mis manos, que me llenas de cansancio el cuerpo y de pesadez los ojos, que haces torpes a mis dedos sobre el teclado, que espantas mis musas amenazando con sueño...

Noche que no tienes nombre, que quedaste muda, sorda, ciega y en absoluto silencio, ya no hay nombre ni apellido con el que te compare, no hay un fantasma que te ronde, en las horas por las que te escurres...

Noche ¡vete de mi vida!, de una vez por todas, y deja que la luz de un nuevo día, me deje ver un nuevo rostro, sobre mi almohada, que una sonrisa, me devuelva el optimismo perdido a mi alma, que un cuerpo desnudo, provoque de nuevo, ésa libido que contienen mis ganas...

¡Desvanécete! como sombra, dilúyete como agua, y evapórate como el humo de un cigarro, abandona mi cuarto, mi casa, mi cuerpo, mi alma, mis pasos que a oscuras tantean un recuerdo que no duele más, pero que insiste en quedarse...

Noche, no me esperes, no me aguardes en la puerta, ni te asomes a mi ventana, escóndete debajo de mi cama, y huye temprano, cuando el sol con sus rayos despunte en el horizonte, vete con sigilo, que el cielo no descubra que te quedaste en mi vida, ennegreciendo mi alma blanca...