jueves, 17 de abril de 2014

"Yo también fuí crucificado, y también padecí persecución, yo también prediqué en el desierto de algunas mentes áridas de ideas, en algunos corazones resecos de sentimiento.

Yo también cargo una cruz de recuerdos, fuí azotado con indiferencia y crueldad, yo también fuí traicionado con un beso, con una promesa, en medio de la fiesta que celebraba mi corazón, por creerla mi alma gemela.

A mí también me negaron, y me niegan, dicen que no existo, que no soy hijo de Dios, que soy un hijo de pu..., un peligro, un falso profeta, un rebelde con causa perdida, un blasfemo, un charlatán.

A mí también me escupieron el amor que dí en la cara, me abandonaron cuando caí en desgracia, me abofetearon con silencio, se burlaron de mis sentimientos, apostaron por mi desdicha, se jugaron mi suerte en comentarios.

Mi pecho también fué traspasado, para ver si todavía vivía, más no brotó agua de la herida, brotó poesía, brotó sangre, no hubo clavos en mis muñecas, ni corona de espinas en mi cabeza, las espinas están clavadas en mi corazón, y en mi cabeza tus recuerdos.

Yo tuve sed, atado al madero del olvido, y un amargo sabor de boca, fué el vinagre que remojó la sequía de tus besos, los que ahora estampas en otra boca.

El universo me gritó en la cara: "¡he ahí a tu Karma!"
y fuí etiquetado "L...Rey de los Jodidos!".

A mi costado también hay un par de ladrones conmigo, uno que me quita el sueño, Insomnio le llaman...otro que me roba la paz...memoria le dicen.

No hay promesa de paraíso para mi tortura, ni esperanza de resurrección para este sentimiento terreno, no hay un cielo que me espere, ni vida eterna para un amor que fallece, no voy a sentarme a la derecha de nadie que la ciencia niega, no hay Arimatea que me baje del madero.

No recogen mi sangre en copas, no limpian mis heridas, no hay viuda que me llore, y mi madre no conoce mi martirio en esta cruz de amores.

Mi cama es la tumba que alquilo todas las noches, en la que envuelvo en mortaja este amor que aún por tí siento, un sudario de pasiones, de caricias y besos tuyos que se fermentan con el paso del tiempo.

No hay resurrección para mi, para este amor, y aunque diga una y mil veces al cielo "¿por qué me has abandonado?", solo responde el silencio...el tuyo, el que me hace descender hasta las profundidades de mi propio infierno.

Mi padecimiento no redime pecados, no borra las culpas de nadie, no he sido dado en sacrificio, no puesto en ofrenda como holocausto, aquí el cordero manso(menso) fué mi corazón enamorado, el que entregué con todo, el que ofrecí, el que fué despreciado, el que no fué aceptado como libación, ni como regalo.

No soy el redentor de nadie, ni el Mesías de ninguna causa perdida, no soy el elegido de ningún santo espíritu, no fuí ungido de piedad o sabiduría, no me transfiguró la gloria, ni me hizo caminar sobre las aguas de tristeza, ningún poder sobre humano, no sano leprosos, ni levanto de su cuadraplegia a ningún discapacitado, no le devuelvo la vista a ningún ciego, ni resucito de entre los muertos vivientes, ninguna alma perdida.

No he salvado nunca de la lapidación a ninguna prostituta, no he pronunciado sermón alguno a los pies de ninguna montaña.

Mas yo también fuí traicionado,  juzgado, condenado y castigado, yo soy de algún modo un nazareno, que pretendió salvarte y salió crucificado, que te quiso querer, y te quedó a deber".




miércoles, 16 de abril de 2014

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"¿Qué le dirás al tiempo cuando te pinte de blanco las sienes?, ¿qué le susurrarás al viento, cuando las palabras ya no quieran brotar más de tus labios ajados y desvencijados de besos?.

¿Le inventarás a la vida una de las muchas excusas baratas que guardas en los bolsillos del alma, de ésa que niegas con la filosofía que lees?, o ¿mostrarás un rostro diferente que engañe a los más ingenuos a los que no sepan nada de ti?, ¿le darás la espalda a lo sagrado en tu interior?, ¿harás de lo efímero tu nueva razón de ser?.

¿Le fingirás al mundo una felicidad que alguna vez sentiste?, ¿le dirás a todos que no pensaste en mí nunca?, ¿que no me amaste jamás?, ¿que fuí sombra oscura en tu vida?, ¿que dibujaba lágrimas en lugar de sonrisas en tu rostro?, ¿negarás que agité tu pecho con la mirada inquisitiva de mis ojos?, ¿me borrarás con un no rotundo de tu boca?.

¡Anda! y dí que no existí jamás en tu vida, que no fuí nada, que no fuí nadie, que no me conoces, que no sabes quién soy, ni lo que hago, que te vale madres, que estás en otro rollo ahora, niégale a todos nuestra historia, dí que son rumores, inventos de gente loca, de chismosos y habladores, de los metiches que andan sueltos y en todos lados.

Y por la noche, cuando mi lánguida imagen se te aparezca en un sueño, despierta deprisa y moja tu cara, con agua fría del grifo, olvida, y sacude tu cabeza, y a tu corazón reprímele el sentimiento, dile a tu memoria lo tonta que es, dile que te deje en paz, dile basta ya a los recuerdos, engáñate una vez más, así como engañas a todos.

Levántate sonriente, que la hipocresía de tu sonrisa no delate el sufrimiento de tu ser, ni la soledad absoluta de tu alma, besa al chico con el que sales, dale un un beso mentiroso, cargado de saliva sin amor, entrega tu cuerpo con lujuria pero vacío de pasión, y cuando te arrepientas de dar migajas, fúmate un cigarro que te anestesie la culpa y el remordimiento, deja que las lágrimas laven el pecado de tus acciones.

Sal a la calle y satúrate de ciudad, de esa que te maravilla tanto, llena tu ser de mampostería, de arte pintado por manos ajenas, llena tus ojos con colores, métete de lleno en la psicodelia de los días, confúndete entre la multitud para que nadie más te vea, para que no seas encontrada nunca, para que nadie te reconozca jamás.

No necesitas esconderte, no necesitas huir más, escondida estás de la realidad, has huido de ti misma todo el tiempo, ni siquiera te conoces, no sabes lo que quieres, ni a donde vas, vagas por la vida y por el mundo, y tus huellas no te trascienden más que tus heridas, las que haces y las que te haces a tí misma.

Que te compre quien no te conozca, para que tenga la misma suerte de salir lastimado, que entregue su miocardio pensando que es eso lo que te importa, que se fracture su vida en un montón de promesas que no cumplirás, que lo carcoma tu silencio y tu indiferencia, cuando el amor le brote por los poros, que muera de a poco, mientras tu asesina crueldad, guarda silencio, y se mofa de apatía ante su suerte final.

Sigue matando sueños, sigue quebrando almas, sigue exprimiendo de sangre y emociones corazones, que hecha fuiste para lastimar."






lunes, 14 de abril de 2014

"Hoguera no te extingues, llama vívida que perfora la oscuridad de la noche, un ardor lejano, lenguas de fuego en las entrañas de una tristeza arraigada en el abismo profundo de una soledad declarada.

Una gastritis de mariposas, una cardiopatía de sentimientos, un edema cerebral de recuerdos, el envenenamiento de un amor altamente tóxico, enfermedad terminal, cáncer de emociones.

No veo la mejoría con la medicina que me recetó el tiempo, no hay pastillas que borren la memoria, ni inyecciones que inhiban el efecto doloroso de los recuerdos, no hay cirugía que extirpe un tumor de amor, ni radio terapia que impida crecer un sentimiento en cada célula de tu cuerpo.

No hay cura para el mal de amores, y un amor así está mal, está enfermo, como enfermo es quien lo padece, quien lo sufre y lo retiene, quien se aferra al sufrimiento como madero en el océano.

Debo soltar, dejarlo ir, que se hunda en la profundidad, y empezar de nuevo, a nadar a la orilla del mundo, de uno nuevo, de uno desconocido, de uno que no he visto jamás.

Debo dejar de arrastrarme adrede en el fango de los inútiles reproches, debo abandonar mi papel de víctima, y seguir endilgándole un karma a mi victimario, ya caerá su torre de papel, bajo el peso de sus letras, su boca será su verdugo, sus palabras dictarán sentencia sobre su vida, serán el resultado de sus hechos quienes hagan de juez en su propia existencia.

Yo ya no quiero esta cruz auto impuesta, una que pesa, que saca ampolla, que deja llagas en mi piel, en mi alma, que me hace nazareno en una semana que no es santa, en un mes que no es abril, en un año que no es bisiesto, en una década que no es memorable, en un siglo que no trasciende la historia.

No eres el cristo que parte mi historia en dos, ni el profeta que anuncia un armagedón en mi vida, eres más bien un nombre y un apellido que blasfema lo sagrado del amor al viento de la indiferencia, algo así como una música profana y anatema, un himno a la ignominia que nadie se sabe y que nadie más entona.

Polvo eres y en polvo te convertirás, en cenizas, en tierra seca, en inerte desierto, en aridez perenne, una roca vacía, un cometa vagabundo del espacio infinito, una luz que el cosmos apaga con la inmensidad de las sombras.

Llegará el ocaso para tu día, tu cuarto de hora pasará, sin dejar huella, sin dejar rastro, serás un crimen impune, memoria de un extraño, el olvido te inmortalizará, una amnesia existencial habrás de padecer, como si no hubieses vivido jamás.

No habrá libro que te mencione, ni letra de canción que te haga memoria en la boca de un juglar vagabundo, las fotos contendrán una imagen irreconocible de un pasado sin gloria, serás un rostro más en el collage de los colores, de las razas, de los sexos.

Tu nombre no estará en el pié de página de los libros de filosofía que tanto te gusta leer, no habrá mención alguna de tu presencia en la metafísica del ser, ni siquiera una reseña de algún artículo de prensa, quizás, si mucho,  el obituario de un evento desafortunado.

No te deseo el mal, ya naciste así, sin alma, sin corazón, sin sentimientos, con lepra de emociones, nada te ata, te sientes libre de hacer lo que quieras, a quien quieras, cuando quieras, como quieras, sin dolor, sin pena, sin remordimiento alguno, sin sentimiento de culpa que te oprima el pecho, y te trasnoche en insomnio la conciencia.

No quiero verte caer, no quiero verte, no quiero saber de ti, no quiero recordarte, que se me olvide tu nombre, tus formas, tus modos, el sonido de tu voz, la comisura de tu boca, el aroma de tu piel, los contornos de tu cuerpo, que se me olviden las fechas, los días, los meses, que no tenga memoria alguna de tu ser, que para mi no existas, que de mi mente te borre.

Que no me importe más tu ser, ni tu vida, ni tus actos, ni tus palabras, ni lo que dices sentir, una especie de amnesia auto inducida es lo que quiero padecer"





viernes, 11 de abril de 2014

"Que tonterías las que abordan mi mente, un sin números de quizás, de tal veces, nada física ni químicamente comprobable, todas suposiciones, proyecciones inconscientes, pretensiones, conjeturas, nada que tenga sustento, nada que no pueda caerse por su propio peso.

No son mentiras, ni calumnias, tan solo es una imaginación activa, una que dibuja eventos, una que crea mundos, que destruye y colapsa universos, una que se monta en la película, una que fabrica historias novelescas.

Estoy mas tuerca floja de lo que pensaba, el shampoo parece haberse corrido del todo, no razono con lógica, no hay lógica en lo que pienso, en lo que siento, en lo que digo, en lo que hago, así de ilógica es mi vida sin tí, como repite en su canción Arjona.

Siento amor, siento rabia, siento tristeza, y me sonrío cuando me decías que me amabas, subo y bajo como montaña rusa, en un carrusel de confusas emociones se marea mi alma, en una ruleta rusa, se juega la suerte de mi cordura, queriéndote y odiándote al mismo tiempo.

Es obvio que hay un ego herido, que unas expectativas no fueron satisfechas, que hay frustración y celos enfermizos, como enfermizo es este amor que por ti siento, como esta rabia que me carcome, sabiendo que te importa una mierda mis sentimientos, así de fría como las cervezas con sabor extranjero que bebes ahora, así de cruel, como el universo que te puso una vez en mis brazos y luego te me arrebató.

Que hastío es todo esto, yo amando a quien me ignora, a quien nada importo, soy objeto de la burla ajena, por sentir esta estupidez que testarudamente albergo.

¿Por que me tuve que enamorar de tí?, ¿por qué diablos fuí tan tonto y tan ingenuo?, ¿por qué tan estúpido en creer que sentirías lo mismo por mí?, ¿que le apostarías a lo nuestro?, ¿que pelearías, que me darías la mano, si me encontraba en el suelo?, ¿que no te rendirías, que no me negarías, por fuertes que fueran los vientos?

Me doy lástima, no cabe duda que mi estupidez me sobrepasa, me presumo inteligente, pero en asuntos del corazón, mi retraso mental es evidente.

No sé amar, no de la forma que aman los demás, los demás solo dan de lo que les sobra, yo todo lo doy, yo espero ser correspondido, a los demás les importa un pito, yo me entrego, los demás solo pasan el rato y viven el momento.

Algo estoy haciendo mal, algo malo pasa en mi, algo sucede a mi vida y a mi alrededor que aún no entiendo, todos actúan de acuerdo a sus instintos, a la lógica programada del mecanicismo y de los paradigmas de los tiempos modernos.

Yo sigo idealizando la utopía de un poder que dice tener eso que llaman amor y que parece no poseerlo.

Estoy harto de amar y no ser amado, de darlo todo y recibir migajas, de dar atención y ser ignorado, de recordar, mientras soy olvidado, de conservar un amor en mi alma, mientras soy reemplazado.

¡Venga soledad! y quédese conmigo, vaya momificando mi existencia, deje que el tiempo llene de arrugas mi rostro y me arrugue de miedo el alma, que me ajen los recuerdos, que envejezca mis emociones, que sea desvencijado lo que en mi corazón guardo.

¡Que venga la polilla!, el óxido, que las arañas hagan lo suyo y tejan lo tétrico al rededor de lo abandonado. Que el polvo y la podredumbre corroan.

Todo será cenizas un día, todo desaparecerá definitivamente, no quedará nada, no memoria, no evidencia, solo silencio, solo un secreto, uno que no se cuenta, uno que se tergiversa.

No seremos nada, seremos lo que antes fuimos, dos extraños, yo aquí y tú allá, yo pretendiendo que vivo en tu memoria, tu fingiendo no haber muerto para mi."



"Historia de amor editada, cuento de hadas censurado, crónica tergiversada intencionalmente, una noticia archivada sin el más mínimo escrutinio, una historia jamás contada, un cuento olvidado, rumor de pasillo, chisme barato.

A cenizas de olvido queda reducido el amor, ante la calcinante temperatura de la indiferencia, se consume hasta los cimientos, en el horno crematorio de la crueldad y la frialdad del alma.

Esperas que el tiempo haga lo suyo, que todo caiga en el olvido, que sea borrado, que se aje, se deslustre, se diluya, y desaparezca, que no deje rastro, que no deje huellas, que desaparezcan las pruebas, que se extravíen las evidencias, para mostrar un nuevo rostro, un nuevo color de cabello, uno que disfrace tu pasado, uno que esconda la vergüenza de tus pecados.

Vuelves a la multitud de tus máscaras, a tus fachadas sociales, a la estelar actuación de tu vida de película, una donde nadie sabe quien eres realmente, donde nadie te escudriña, donde nadie te esculca, donde nadie tiene acceso a tus memorias.

Estás en el estado más furtivo de tu existencia, pretendiendo no ser, habiendo sido, pretendiendo no estar, cuando permaneciste, pretendiendo no haber sentido, cuando fuiste estremecida, pretendiendo no haber fallado, cuando caíste hasta el fondo.

Te levantas un muro de silencio, una tapia de miedo, una muralla que no muestre lo árido de tu territorio, lo vasto de tu hastío, reemplazaste tu esencia, te repites que te abres a lo nuevo, y lo nuevo no te llena, es mas grande hoy que antes tu vacío.

Llenas tus ojos de panoramas maravillosos, paisajes de postal, de imágenes fantásticas, de colores nuevos nunca antes vistos, de historia, de la trascendencia de la geografía que ahora te rodea,  más tu nuevo mundo te satura, lleno de cosas, vacío de esencia, de sentido, de lógica, se ve bien, pero no sabe igual una vez que lo pruebas.


Te entretiene tu nueva realidad, te distrae, te saca de órbita y te embriaga de novedad, pero cuando el sol se oculta y te refugias en la festividad de la noche, y cuando un par de cervezas, o de copas de vino, nublan tus sentidos, te llega el bajón de la nostalgia, la melancolía de tierras lejanas, de esas que pisaste una vez, de esas de las que huiste.



Una vida nueva, una apariencia nueva, una imagen nueva, te pintas de nuevos matices, te apareces presumiendo nuevo hábitat, ahora en otro meridiano es donde te escondes del pasado.



Yo pensé que la distancia sería una desgracia al separarnos, mas no fueron los kilómetros los que nos separaron, fue tu falta de fe en todo, en mi, en ti, fue tu miedo a desprenderte de la vida que te construiste, el miedo a tu carcelero, elegiste el lado más cómodo, guardaste silencio sobre asuntos importantes, te hiciste cruel e indiferente ante mi propio sufrimiento.



Solo te fuiste, huiste, te escondiste, desapareciste, metiste tus temores bajo tierra, en otra tierra, te escabulliste, no hay servicio secreto allí que te investigue, nadie que esculque tu pasado, nadie que te haga preguntas incómodas, nadie que se meta en tu vida, nadie que juzgue tus actos, ni tus decisiones, ni tus elecciones.



Esconderse de sí mismo siempre será la táctica facilista de quien no tiene valor, sino para herir, tirar la piedra y esconderse, ocultar la ignominia en una máscara de dignidad, en una vida nueva, con sonrisa fingida, huir de un pasado que lastima, el karma de hacer las cosas del modo equivocado, es mimetizarse en algo que tarde o temprano caerá por su propio peso, un círculo vicioso que terminarás repitiendo, con el que me reemplazaste,  en tu nuevo mundo, en tu nuevo infierno."