Dejar atrás no siempre significa derrota, ni abandono...dejar atrás a veces es soltar, dejar ir...
Yo suelto ahora mi amargura, mi llanto, mi tristeza, para no ser derrotado por la melancolía inútil de extrañarte...
Yo me abandono ahora al devenir de los acontecimientos, sin ofrecer resistencia, sin la lucha violenta, ni la repulsa característica de quién se aleja por la fuerza...
Yo dejo atrás lo que me lastima, lo que me hace daño, lo que me hiere y me perfora el alma hasta los huesos, lo que desangra mi corazón en suspiros y sollozos secos...vanos, perdidos, inútiles, mudos, solitarios...
Yo te suelto, te libero de la pesadez de mi presencia, que quizás sofocaba tu sueños con noches de insomnio interminables...
Yo te dejo ir, libre...sola...como te encontré!

No hay comentarios:
Publicar un comentario